Juzgado pide investigar al general (r) Leonardo Gallego por el caso de Jineth Bedoya

El Juzgado Quinto Penal del Circuito Especializado de Bogotá tomó la decisión al condenar a 40 años de prisión a Jesús Emiro Pereira Rivera, alias "Huevoepisca", por el secuestro y abuso sexual que sufrió la periodista en el año 2000.

Jineth Bedoya LimaLuis Ángel

La justicia colombiana emitió la segunda decisión condenatoria en contra de los responsables del secuestro y el ultraje sexual que sufrió la periodista Jineth Bedoya el 25 de mayo de 2000. Tras la condena a 28 años de prisión impuesta en el 2016 en contra de Mario Jaimes Mejía, alias el Panadero, el Juzgado Quinto Penal del Circuito Especializado de Bogotá condenó a 40 y 30 años a dos paramilitares más. Se trata de Jesús Emiro Pereira Rivera, alias Huevoepisca, y Alejandro Cárdenas Orozco, alias J.J. respectivamente. (Secuestro de Jineth Bedoya, delito de lesa humanidad)

En la decisión el despacho compulsó copias para que la Fiscalía enfile sus pesquisas hacia el director de la Dijín de la Policía Nacional de la época, general Leonardo Gallego, hoy en retiro, por su supuesta participación en el crimen. "Atendiendo que a partir de las pruebas allegadas a la presente actuación, en especial por el relato de los hechos suministrado durante la vista pública por la víctima Jineth Bedoya, se podría colegir la eventual responsabilidad de terceras personas en este mismo caso, incluidos algunos servidores públicos como el señor general retirado de la Policía Nacional José Leonardo Gallego, entonces director de la Dijín, se compulsarán copias de la presente actuación ante la misma fiscalía de conocimiento", dice el fallo.

/En contexto: Jineth Bedoya cuestiona al general (r) Leonardo Gallego por los crímenes de los que fue víctima)

En marzo de 2017, en medio del juicio, la periodista Jineth Bedoya señaló al general Gallego como posible autor intelectual de su secuestro. Bedoya recordó que en agosto de 2011 se realizó una audiencia de Justicia y Paz en la que  Alejandro Cárdenas Orozco, alias J.J. admitió que los hechos de violencia en su contra obedecieron a un favor que los jefes paramilitares Ángel Gaitán Mahecha y Miguel Arroyave le hicieron a Gallego, y al zar de las esmeraldas, Víctor Carranza. El ataque a la entonces periodista de El Espectador obedeció a los trabajos periodísticos que adelantaba sobre tráfico de armas y una red de corrupción en la cárcel Modelo de Bogotá. 

El Juzgado condenó a 40 años y 6 meses de prisión a Pereira Rivera por los delitos de secuestro simple agravado, tortura y acceso carnal violento agravado en persona protegida y le impuso una multa de 300 salarios mínimos legales.  Y a Cárdenas Orozco lo condenó a 30 años de prisión como coautor del delito de acceso carnal.  En la decisión, el juzgado señaló que no importa si ambos hacían parte del Bloque Centauros o del Bloque Capital de las Autodefensas Unidas de Colombia, sino que ambos hacían parte de las estructuras que afectaron a la periodista.

(La mano oculta del bloque Capital)

El despacho tuvo en cuenta varios de testimonios, como el del paramilitar Daniel Rendón Herrera, alias Don Mario, quien, como parte del Bloque Centauros, supo del crimen y aseguró a la justicia que alias Huevoepisca era la conexión entre las organizaciones de Autodefensas que operaban en Bogotá y los Llanos Orientales, específicamente de “Los Carranceros” de Víctor Carranza, “Los Barraganes” y “Los Buitrago”.

“Señaló además alias Don Mario que tuvo conocimiento de que, en el caso de Jineth Bedoya, alias Huevoepisca manifestó que Carlos Castaño lo llamó para que liberaran de manera urgente a la periodista, siendo ese el resultado de dicha orden, motivo por el cual se adjudicó responsabilidad al señor Jesús Emiro Pereira Rivera sobre tal proceder delictual, aspecto que refuerza los señalamientos de la víctima la posición de este despacho”, dice el fallo de 81 páginas.

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La sentencia afirma que el crimen contra Bedoya fue ordenado por el paramilitar Ángel Gaitán Mahecha y Miguel Arroyave, entre otras personas que aún hacen falta por determinar por parte de la Fiscalía, por las publicaciones periodísticas de la mujer. Además, la sentencia destaca que el crimen “no se trató de un hecho aislado o individual, sino que fue una decisión de algunos mandos” de las Autodefensas. Y, en ese escenario, fue que alias Huevoepisca ejecutó el crimen que el propio Castaño, jefe de las AUC, le adjudicó.

Pereira Rivera fue quien, dice el fallo, mientras trasladaba a Bedoya en un vehículo, la accedió sexualmente junto con sus acompaña mentes, y luego recibió la llamada de Castaño para que fuera liberada. “No emerge duda en cuanto a que Pereira Rivera incidió directamente en el hecho al margen de la ley, pues es la periodista quien ratifica que no solo se le afectó en su libre autodeterminación, sino que fue objeto de maltrato física y psicológico”, agrega la decisión.

El caso 

Como es de conocimiento público, el 25 de mayo de 2000, cuando hacía trámites para ingresar a la cárcel Modelo, donde iba a sostener un encuentro periodístico con jefes del paramilitarismo para aclarar veladas amenazas contra varios periodistas de este diario, la periodista Jineth Bedoya fue secuestrada, torturada y sometida a ultraje sexual. Durante una década, el caso quedó en total impunidad, a pesar de la insistencia de la hoy editora del periódico El Tiempo para que se aclarara la autoría material e intelectual de los hechos.

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En 2010, la Agencia de Cooperación Británica Oxfam decidió apoyar los persistentes reclamos de justicia de Bedoya, y meses después, la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) llevó el caso ante la justicia colombiana y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En esa nueva dinámica, cuando Viviane Morales asumió como fiscal, decidió darle prioridad. Primero ante Justicia y Paz y luego a través de la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía.

En Justicia y Paz se produjo en agosto de 2011 la súbita confesión de Alejando Cárdenas, alias J.J., aunque tiempo después se retractó de lo dicho y señaló que lo había hecho por ofrecimiento de dinero de personas influyentes en la cárcel Modelo. A pesar de que la Fiscalía tuvo dudas respecto a lo sucedido, al final Cárdenas fue sentenciado por los hechos. Ya en Derechos Humanos, la investigación se concentró en Mario Jaimes, alias Panadero, y Emiro Pereira Rivera, comprometido en otros hechos de violencia.

El Panadero, hoy expulsado de Justicia y Paz y procesado por falso testimonio en otro proceso, después de varias acciones dilatorias para eludir su responsabilidad, finalmente se acogió a sentencia anticipada y aceptó los tres delitos que le imputaron. Por esta razón está condenado a 28 años de prisión. (El “Panadero” pidió perdón por secuestro, tortura y abuso a Jineth Bedoya)

En aquella época, entre 1998 y 2002, la cárcel Modelo de Bogotá se convirtió en un campo de batalla de la lucha a muerte entre los presos del paramilitarismo y de la insurgencia. Particularmente, en el patio donde estaban recluidos los paramilitares, coincidieron Ángel Gaitán Mahecha, del círculo de Víctor Carranza, y Miguel Arroyave, hombre clave de la casa Castaño y después jefe del bloque Centauros de las autodefensas en los Llanos Orientales. En la misma época se dieron múltiples acciones del bloque Capital, que pasaron por el mismo patio.

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Redacción Judicial

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