‘Kiko’ Gómez dice que 'El Hombre Marlboro' no le presentó a los paras

Detalles de la indagatoria al detenido gobernador de La Guajira.

A la Fiscalía le dijo que él es un ganadero desde hace buen tiempo, que nunca ha sido paramilitar y que ‘El Hombre Marlboro’ nunca le presentó a jefes paramilitares.

“(Esto) es parte de un libreto preparado por alguien”. “(Las acusaciones) son una farsa”. De esa manera Juan Francisco Gómez Cerchar, gobernador de La Guajira investigado por la Fiscalía por concierto para delinquir y homicidio, se defendió durante la indagatoria que rindió el pasado 15 y 16 de octubre, luego de haber sido capturado durante el Festival de Barrancas en la noche del sábado 12 de octubre.

Según extractos de la indagatoria del gobernador, plasmados en la medida de aseguramiento que la Fiscalía dictó ayer en su contra y que fue conocida por este diario, Juan Francisco Gómez le explicó al organismo investigador que Barrancas (La Guajira) era “relativamente tranquilo” hasta, en 1997, aparecieron las Farc, el Eln y el Epl. En ese entonces, Gómez era el alcalde de ese municipio.

Gómez le contó al fiscal delegado ante la Corte Suprema que lleva su caso que en 1997 secuestraron a Víctor Alejandro Figueroa. Agregó que él, personalmente, con un oficial del batallón Rondón –cuya sede está en Buenavista, La Guajira– llamado Carlos Arturo Velásquez Peláez, trató de perseguir a los asesinos de Figueroa. En la otra orilla, la Fiscalía tiene declaraciones de desmovilizados de las AUC que aseguran que Gómez y oficiales del batallón Rondón tenían nexos con los paramilitares.

En 1996, la violencia guerrillera empezó a azotar a La Guajira. En ese año mataron a un primo de Gómez Cerchar. En 1997, cuando las operaciones de las Farc, el Epl y el Eln eran aún más evidentes en la zona, uno de sus tíos fue asesinado, al parecer, por el frente Martínez Quiroz del Eln. En un retén ilegal entre Valledupar y Barrancas una de sus hijas fue detenida y un cuñado suyo, secuestrado. Ya en 2000 la presencia del frente 59 de las Farc era innegable. Así como la de los paramilitares, que se habían tomado ya el municipio de Villanueva.

Otra de las acusaciones en contra de Gómez Cerchar es haber apoyado una banda criminal en La Guajira, llamada ‘Los Curicheros’. “No son una banda criminal sino un grupo indígena”, dijo Gómez, reconociendo de paso que efectivamente algunos miembros de ese grupo, de apellido Pana, son familiares suyos por cuenta de su abuelo, quien tuvo “24 hijos”. El gobernador dijo también que no le constaba la existencia de ejércitos privados en su región.

Por las revelaciones hechas por exintegrantes de las AUC, la Fiscalía ya sabía que Marcos Figueroa, alias ‘Marquitos’, uno de los delincuentes de La Guajira más buscados en los últimos 15 años, era familiar de Bibiana Bacci, esposa de Juan Francisco Gómez Cerchar. Los investigadores encontraron incluso que “en una de las redes sociales (‘Marquitos’) aparece como contacto de Bibiana Bacci, esposa de ‘Kiko’ García, como también de sus hijos”. Gómez no negó el parentesco: dijo que era un “pariente lejano”.

Negó una y otra vez cualquier alianza criminal con ‘Marquitos’, aseguró que él era un “hombre limpio” y explicó: “Lo que he escuchado es que (Marcos Figueroa) ha tenido guerra con muchas familias, por lo que siendo alcalde entre 2001 y 2003 (de Barrancas), asistí a un proceso de paz entre esas familias”.

El pasado 4 de septiembre, desde una cárcel estadounidense, el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso reiteró que el extraditado narcotraficante Samuel Santander Lopesierra (más conocido como ‘El Hombre Marlboro’) lo había conectado con ‘Kiko’ Gómez, y que éste estaba plenamente interesado en la llegada de las AUC a La Guajira. Gómez lo negó.

En su indagatoria, Gómez Cerchar aseguró que no le constaba que Santander Lopesierra y “otros empresarios y ganaderos” hubieran tratado de apoyar el ingreso de los paramilitares en La Guajira, y más enfático fue en negar que ‘El Hombre Marlboro’ le hubiera presentado a los entonces jefes del bloque norte de las AUC Salvatore Mancuso y Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’.

Desmovilizados paramilitares como Jhon Jairo Arrieta, alias ‘El Grillo’, le contaron a la justicia que entre agosto y septiembre de 2002 al menos cuatro paramilitares se reunieron en una finca de ‘Kiko’ Gómez “para tratar el tema de Magola (María del Carmen Campuzano), muerta por las AUC”. Gómez, aseguró otro desmovilizado llamado Jairo Samper y conocido como ‘Lucho’, había citado a los ‘paras’ para que le explicaran lo que había sucedido con Magola, supuestamente, una prima suya. “Pidió molesto que le entregaran a ese muchacho (el que había asesinado a Magola) para matarlo, por lo que tuvieron que sacarlo de la zona”.

Juan Francisco Gómez refutó que tuviera cualquier parentesco con la mujer en cuestión. Dijo recordar que a ella la habían ejecutado en una masacre paramilitar, y que como alcalde –en ese momento repetía periodo en Barrancas– había dado declaraciones públicas condenando el hecho.

Gómez Cerchar insistió en que él era un agricultor y ganadero desde hacía muchos años, que tenía en sus cinco fincas ganado –que una vez le mató la guerrilla– y cultivos de palma, de maíz y de algodón, entre otros. Que no era paramilitar. Que la pistola por la que fue detenido en 1991 tenía salvoconducto y aún la tiene. Que su captura fue un show mediático. Y que de ninguna manera piensa aceptar los cargos que la Fiscalía le imputa.