Policía de la Paz: aciertos y desaciertos en un año de existencia

La Unidad Policial para la Edificación de la Paz presentó el balance general de su primer año de funcionamiento que, entre sus funciones, está la protección de las Farc en las zonas veredales.

La Unidad Policial para la Edificación de la Paz (Unipep) cuenta con 2972 uniformados.Archivo El Espectador

Un año después de entrar en funcionamiento la Unidad Policial para la Edificación de la Paz (Unipep), un cuerpo de 2.972 uniformados encargados de velar por el cumplimiento del Acuerdo de Paz en zonas rurales, el balance general de la unidad creada de manera temporal expone los aciertos que, a su juicio, le han permitido “empatar” con la comunidad en zonas donde la Fuerza Pública, durante más de 50 años, no había tenido injerencia. Los desaciertos tampoco han faltado. Algunos, incluso, han generado polémica y debate.

Desde su entrada en funcionamiento, siete meses antes de la firma del nuevo acuerdo firmado en noviembre de 2016 entre el Gobierno y las Farc, la "Policía de la Paz" – como también se le conoce – empezó a trabajar en sus tres áreas de operación. La segunda unidad, quizás la más importante, es el Área del Mecanismo Tripartito de Monitoreo y Verificación, distribuida en cinco grupos. Esta área es encargada de lo más importante: garantizar la seguridad y la convivencia de las 19 Zonas Veredales Transitorias de Normalización (ZVTN) y los siete Puntos Transitorios de Normalización (PTN).

En su primer año, esta área ha realizado 130 acompañamientos en la movilidad de miembros de las Farc a las zonas veredales, 47 visitas técnicas de organismos del Gobierno, así como cinco operaciones de abastecimientos a 6.946 miembros de esa guerrilla.

Esta Unidad también ha realizado 10.453 actividades de resocialización en 25 municipios afectados por el conflicto armado. Asimismo, el grupo de Investigación Criminal, adscrito al Mecanismo Tripartito, ha suspendido 890 órdenes de captura de integrantes de las Farc con investigaciones en curso. “Hemos elaborado un modelo de construcción de paz partiendo desde los Acuerdos de Paz, logrando identificar responsabilidades concretas y específicas que le atañen a la Policía”, comenta el general Álvaro Pico, director de la Unipep.

Las controversias de la "Policía de la Paz"

El área es donde se ha presentado mayores resultados, también ha sido la de mayores polémicas. Una de ellas, por ejemplo, fue la imagen difundida a través de las redes sociales donde se veían ocho miembros de las Farc, varios de ellos con fusiles, al lado de cuatro miembros de la Unipep y una integrante de la ONU. Si bien para algunos sectores el hecho no pasó de ser más que un acontecimiento producto de la coyuntura que vivía el país, otros, en cambio, cuestionaron la falta de profesionalismo de la Policía y calificaron la foto de inapropiada, teniendo en cuenta que los uniformados cumplían labores de acompañamiento y verificación mientras las Farc se trasladaba a uno de los puntos de preagrupamiento.

Ese hecho generó que el intendente, el subintendente y los dos patrulleros que aparecían en la foto fueran apartados de su cargo. Otro de los episodios que también fue motivo de debate fue la celebración del Año Nuevo de un grupo de las Farc en una de las zonas veredales ubicada en el caserío La Elvira, en el departamento del Cauca. Esa noche, un uniformado de la Unipep también apareció en una imagen pero, esta vez, bailando con una de las mujeres del grupo guerrillero. Aunque no se ha logrado establecer si en ese festejo estuvieron más uniformados, el hecho también generó discusiones.

No obstante, para el general Pico, los imprevistos presentados no han empañado las labores ni el despliegue realizado por la Unipep en las zonas veredales en su primer año. En cambio, dice que sus esfuerzos están concentrados en hacer cumplir, en materia de seguridad, el proceso de paz en la etapa de implementación y en velar por la seguridad y garantías de los uniformados que están en las zonas veredales. “Debo reconocer que uno de los retos principales ha sido el bienestar de nuestros policías en las zonas donde están ubicados; los medios para llegar a zonas apartadas, la atención de nuestros policías, el transportarse y, además, la falta de instalaciones adecuadas para que descansen”, expresó el director de la Unipep.

Analistas consultados por El Espectador dicen que la "Policía de la Paz", en general, ha sido eficiente y acorde a lo establecido en los acuerdos en La Habana, previniendo situaciones que alteren el orden público en las zonas de concentración donde residen las Farc. Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), explica que el trabajo de la Unipep ha permitido que los niveles de protección sean altos, garantizando así la seguridad a las zonas veredales. “Los resultados, en términos de lograr ofrecer una seguridad a los desmovilizados y a las comunidades que están cerca de las zonas de los campamentos, han sido positivo. Es un caso ejemplar de construcción de paz desde la perspectiva de un organización de seguridad que antes era el enemigo de las Farc”.

En la misma dirección apunta Camilo González Posso, director del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) al manifestar que la Unipep ha actuado de manera eficiente verificar el cese de hostilidades, de fuego y la dejación de armas de las Farc. “Su presencia es un elemento de garantía para las diferentes partes (Gobierno y Farc) y para las comunidades porque es, fundamentalmente, un papel de confianza que han desarrollado durante este periodo”.

“La Unipep le ha aportado a la paz”

Luis Alberto Albán, mejor conocido como Marco León Carlarcá, jefe de las Farc en el mecanismo que verifica el cese al fuego y de hostilidades, manifiesta que el trabajo de la Unipep ha sido “formidable” para aportarle a la paz. "Más allá de algunos  incovenientes, que me parece es normal, el trabajo ha sido excelente. Ha habido una compenetración con los policías que vienen desarrollando esa tarea", explica León.

Por otro lado, Marco León Calarcá dice que las imagenes que en su momento fueron difundidas, se utilizaron con "saña" para afectar el trabajo que se viene realizando en la zonas veredales. "Nosotros debemos de estar contentos que integrantes de la Policía Nacional, guerrilleros y querrilleras de las Farc tengan una relación de amistad y reconciliación. Me parece que el hecho de que se tomen una foto o de que esté un arma en una imagen no tiene nada de extraordinario, es una cosa muy normal", finalizó Calarcá.