El juicio arrancó el jueves pasado y sigue este lunes

La última carta que se juega el exmagistrado Jorge Pretelt

El exmagistrado de la Corte Constitucional espera que la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia acepte incluir en su proceso nuevas pruebas con las que cree se puede probar su inocencia.

Jorge Pretelt ante la Sala Penal de la Corte Suprema en el primer día de su juicio por concusión (soborno). / Mauricio Alvarado - El Espectador

Hace menos de tres años se desató el mayor escándalo de la Corte Constitucional en su historia. El magistrado Jorge Pretelt, eje de las denuncias, se convirtió en el primer togado en enfrentar un juicio ante la Corte Suprema de Justicia, acusado de haber pedido $500 millones para tratar de influir sobre una tutela. El mismo camino que les podría esperar a otros magistrados y exmagistrados involucrados en el llamado cartel de la toga, señalados de pedir altas sumas de dinero para interceder en procesos judiciales —lo cual ellos niegan con vehemencia—.

El pasado jueves 19 de octubre arrancó el juicio. En la audiencia, Pretelt presentó todo un paquete de pruebas que dejaron ver que su estrategia seguirá siendo pelear hasta el último segundo por su inocencia. Esas evidencias mostrarían, en su concepto, que el abogado Víctor Pacheco, condenado por el delito de tráfico de influencias, mintió y cambió su testimonio para perjudicarlo. La defensa espera que las nuevas evidencias, recaudadas del proceso contra el exmagistrado Rodrigo Escobar Gil —contratado por Fidupetrol para trabajar en la tutela y absuelto el pasado 16 de septiembre por falta de pruebas en este proceso—, sean tenidas en cuenta por la Corte Suprema para absolverlo.

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Pretelt sostuvo ante el alto tribunal que no pidió ni recibió $500 millones para favorecer una tutela de Fidupetrol, con la cual la empresa buscaba tumbar una multa en su contra por $22.500 millones impuesta por la Corte Suprema por haber usado mal regalías de Casanare. Contra Pretelt han declarado no sólo el abogado Víctor Pacho, sino también excolegas suyos como Mauricio González y Luis Ernesto Vargas. Pero Pretelt insiste en que fue víctima de un complot del que habrían hecho parte el Gobierno, colegas y la Fiscalía. El Espectador tuvo acceso a la documentación presentada por Pretelt, entre las que figuran interceptaciones y documentos financieros de Fidupetrol, entre otros.

Las pruebas

La principal carta que se está jugando la defensa radica en demostrar que el exmagistrado de la Corte Constitucional no se reunió en su apartamento con el abogado Víctor Pacheco, así como éste lo afirmó en interrogatorio ante la Fiscalía. “El día 18 de octubre de 2013, en el apartamento del magistrado Pretelt, me dice que la tutela fue seleccionada, que le correspondió al doctor Mauricio González y que éste es una persona honrada, pero que sabía cómo poder tener un manejo sobre la tutela”, declaró en su momento el abogado Pacheco.

Pretelt reitera que esa reunión nunca existió y presentó copia de la factura 0131 con fecha del 17 de octubre de 2013 —un día antes de que la reunión de la que habló Pacheco tuviera lugar—, con cargo a Fidupetrol, emitido por el abogado Víctor Pacheco por valor de $116 millones. Según Pretelt, el documento demuestra que el abogado Pacheco cobró la prima éxito por la selección de la tutela sin haber sostenido una conversación con él.

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Entre el material probatorio figura también una serie de interceptaciones hechas por la Fiscalía al abogado Pacheco. En uno de esos audios, Pacheco habla el 18 de marzo de 2015 con Peter Nieto, el conductor que le designó el hotel donde se hospedaba en Bogotá para la época de la reunión. En la conversación, Pacheco le pide a Nieto recordar la ruta que recorrieron ese 18 de octubre de 2013:

—(Víctor Pacheco) Quiero que se acuerde porque es una vaina definitiva y trascendental, más o menos el recorrido fue este, es decir, tú dices sí o no, mejor dicho.

—(Peter Nieto) Hágale que yo tengo buena memoria. Yo digo que lo recogí en el aeropuerto, lo llevé al centro, lo esperé mientras usted hacía una diligencia al lado del Palacio de Justicia y lo llevé y lo dejé en El Nogal.

—(V.P.) ¡No, no, no, no, el intermedio es importante! Entre el Palacio de Justicia y El Nogal yo voy a un apartamento, al de Emaús (edificio donde vive el exmagistrado Jorge Pretelt), ¿se acuerda o no? Hay como una carreterita, hay una barrita en la mitad”.

—(P.N.) Pues no me acuerdo muy bien, pero como hicimos muchas vueltas ese día y terminé dejándolo en El Nogal... Yo echo cabeza y me acuerdo que hicimos muchas vueltas.

Sin embargo, en interrogatorio rendido ante la Fiscalía el 26 de agosto de 2015, el abogado Pacheco le dijo a la Fiscalía: “Con relación a mi arribo al apartamento de Jorge Pretelt, dije que había llegado en un taxi que me proporcionó el hotel, me puse en la tarea estos días de determinar quién fue el conductor y en efecto, fue un señor Peter Nieto que me recogió en el aeropuerto y cuando yo lo llamé hace 15 días, me dijo: ‘Sí, me acuerdo que yo lo recogí a usted, pues yo lo esperé allá en la Corte y luego salimos para El Nogal’. Pero es que hay un punto intermedio y él no se acordaba”.

Pacheco explicó luego que esa “laguna” del conductor Nieto tenía que ver con lo siguiente: “Estuve en Barcelona la semana pasada y comentando el episodio con mi hijo, Camilo Pacheco Guardela, él dijo: ‘Papi, yo estuve contigo en esa oportunidad, yo entré en esa oportunidad y yo entré en mi camioneta’ (al edificio de Jorge Pretelt). Eso me dice mi hijo, pero vuelvo y les digo, yo no me acordaba de eso”. Para la defensa de Pretelt, esa “inconsistencia” no es otra cosa que la evidencia de que Pacheco acomodó su versión. La admisión de Pacheco, en cambio, sí fue creíble para la Corte Suprema, que en febrero de este año confirmó la condena en su contra a dos años de prisión.

Otra prueba relevante para la defensa de Pretelt es la interceptación de una llamada de Elsy Herazo, esposa de Pacheco, que reposaba en el expediente contra el exmagistrado Rodrigo Escobar Gil. “Están investigando todo, él es muy correcto, es bien para todo. El problema es que al que fue a visitar en diciembre Gabriel Eduardo Mendoza, y el tipo este le dijo ‘viste lo que pasó con Pretelt, cómo te parece que pasó esto y esto’ (...) Entonces es cuando aquellos se enteran. (Luis Ernesto) Vargas se entera cómo ellos tenían su complot armado. Le dije a Víctor, les caíste como anillo al dedo a todos esos ‘hp’ allá”.

Esas palabras, que le dijo Herazo a una mujer llamada Fátima Domínguez, son para Pretelt contundentes: dentro de la Corte Constitucional se tejió un complot en su contra para sacarlo del alto tribunal. Será la Corte Suprema la encargada de evaluar si esa conversación es tan precisa, como sostiene Pretelt, para confirmar la teoría de la conspiración en la que el exmagistrado ha sostenido su defensa.

El pasado jueves, Jorge Pretelt Chaljub afirmó una vez más que fue víctima de un plan urdido en su contra. Manifestó que para ejecutarlo, el Gobierno asignó a Luis Miguel Pico, exviceministro de Agricultura —hoy salpicado en el caso Odebrecht—: “Luis Miguel Pico fue el comisionado para alistar la aplanadora que terminaba en mi salida, fue el delegado del presidente Santos para convencer a cada uno de los miembros de la Comisión de Acusación para que votaran (en mi contra)”, aseguró el exmagistrado, aunque no expuso con base en qué pruebas hacía esa afirmación.

En agosto de 2016, el Senado levantó el fuero constitucional de Pretelt, luego de que la Comisión de Acusación lo señalara de haber cometido el delito de concusión, es decir, de haber participado en un soborno. “La decisión que se tome en este caso por parte de la Comisión de Acusación debe tener en cuenta que la persona a quien se investiga no es un ciudadano cualquiera (…) Dadas esas calidades, el estándar de exigencia legal y moral de comportamiento en su caso es mucho más alto”, explicó en su momento ese organismo de la Cámara de Representantes.

En el primer día de su juicio, sin embargo, el exmagistrado Pretelt insistió en lo que ha mantenido desde el día uno: que su salida era clave para que no se truncaran la elección del registrador nacional o los fallos sobre el Acuerdo de Paz: “Mis posiciones conservadoras se convirtieron en una amenaza”. Resaltó que hasta llegó a negociar su renuncia con el presidente Juan Manuel Santos: “Redacté mi renuncia. Sólo si no seguían persiguiéndome. A mi esposa llegaron a acusarla de delitos de lesa humanidad”. Sobre lo último, se refería a la investigación que abrió la Fiscalía, en paralelo al escándalo de Fidupetrol, por la compra de dos predios en el Urabá que, indicó el organismo en su momento, podía haberse dado con un despojo. En agosto pasado el proceso fue archivado.

Al margen de las acusaciones entre testigos o involucrados, este juicio inédito —Pretelt es el primer magistrado de la Corte Constitucional en perder el fuero e ir a juicio— apenas comienza. Este lunes 23 de octubre continúa. Es mucho lo que falta por contar y serán los magistrados de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia los que definan si condenan o absuelven al exmagistrado Jorge Pretelt, quien asegura que nunca pidió dinero a cambio de sus actuaciones como juez.