Crimen de Yuliana Samboní

Las pruebas de la Fiscalía en contra de los hermanos de Rafael Uribe Noguera

El próximo jueves Francisco y Catalina Uribe Noguera serán acusados formalmente por dos delitos.

Catalina y Francisco Uribe Noguera / Cristian Garavito. ElEspectador

    El próximo jueves 29 de junio la Fiscalía General presentará formalmente el escrito de acusación en contra de los hermanos Francisco y Catalina Uribe Noguera por los delitos de favorecimiento en secuestro y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio.

    En el documento de 31 páginas, el ente investigador detalla los elementos materiales probatorios recolectados con los que busca demostrar que los hermanos Uribe Noguera intentaron obstruir el actuar de la justicia en repetidas oportunidades, esto con el único fin de proteger a su hermano Rafael. (Lea también: Liliana Bernal, la jueza que condenó a Rafael Uribe por feminicidio de Yuliana Samboní)

    Para la Fiscalía General, los ahora procesados le ocultaron información a los agentes del Gaula que estaban buscando una camioneta gris oscura que había sido reportada por haber secuestrado a una menor de edad en el barrio Bosque Calderón, un barrio de invasión ubicado en cercanías al sector de Chapinero Alto.

    Los Uribe aseguraron desconocer tanto el paradero de la camioneta como el de su hermano Rafael. Sin embargo, las pruebas recolectadas indican que tuvieron comunicación con él y visitaron el edificio Equus 66 donde vivía el arquitecto de profesión e ingresaron por la fuerza al apartamento 603. (Vea también: Fiscalía le pidió al Tribunal Superior condenar a 60 años de prisión a Rafael Uribe Noguera)

    Mientras tanto, le seguían asegurando a las autoridades que no habían tenido suerte en su labor de intentar contactar a Rafael Uribe Noguera. Francisco también le mintió al agente del Gaula que lo contactó, puesto que él entró por el parqueadero y ubicó la camioneta parqueada. 

    “Los tres hermanos permanecieron reunidos en el apartamento aproximadamente desde las 4 pm. Hasta las 5:30 pm., lapso durante el cual se registró actividad telefónica intensa y constante por parte del señor Francisco Uribe Noguera”, precisa uno de los apartes del escrito de acusación.

    A las 5:30 pm.-como lo indican las cámaras de seguridad del edificio y del sector- Francisco sale en compañía de Rafael rumbo a la carrera séptima para tomar un taxi. En el vehículo, el agente del Gaula se comunicó nuevamente con Francisco, abogado de profesión, y le preguntó que si tenía información del vehículo o si había podido comunicarse con su hermano, a lo que respondió negativamente a las dos preguntas.

    Primero lo trasladaron al Instituto Colombiano del Sistema Nervioso Clínica Monserrat en la calle 134 con 19, en el norte de Bogotá. El plan era internarlo asegurando que tenía problemas mentales, sin embargo el diagnostico reveló que estaba bajo los efectos del alcohol y la droga hecho por el cual negaron la petición. (Le puede interesar: Condena por feminicidio de Yuliana Samboní, referente mundial para la justicia)

    Acto seguido, tomaron otro taxi con rumbo a la Clínica Vascular Navarra –en la carrera 45 con calle 106- en donde si fue internado. Ya en ese momento Francisco se comunicó con el agente del Gaula para manifestarle que la camioneta estaba en el Equus 66 y que Rafael estaba en un centro médico, en el cual recibía atención por una sobredosis.

    En la comunicación les aseguró que su hermano le había revelado que esa misma tarde había secuestrado a una niña y la había llevado a su apartamento. En su vivienda le había causado la muerte y el cuerpo de la menor de edad estaba en el jacuzzi del baño del cuarto principal. Los videos de las cámaras de seguridad revelaron que tres camionetas de la Policía llegaron a las 7:30 de la noche al edificio.

    Manipulación de pruebas

    La Fiscalía General cuenta con pruebas técnicas como soporte para inferir que correos y mensajes e historial de WhatsApp fueron borrados del celular de Rafael Uribe Noguera entre el 4 y el 10 de diciembre. El aparato de marca iPhone estaba en poder de Catalina Uribe Noguera quien tenía conocimiento de la clave de su hermano menor.

    En la acusación se cita el informe enviado por la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos, ICE por sus siglas en inglés (Immigration and Customs Enforcement) que estableció la eliminación de información del celular del ahora condenado.

    Catalina tuvo en su poder este celular hasta el 14 de diciembre, fecha en la cual fue entregado a la Fiscalía a través de su abogado.  El mismo informe establece que los hermanos Uribe Noguera igualmente procedieron a borrar los historiales y chats de sus respectivos celulares, esto con el fin de borrar cualquier evidencia y certificado frente a su responsabilidad y conocimiento en estos hechos.

    “Se destruyó evidencia clave para el caso”, precisa el escrito de acusación. Para la Fiscalía General con este actuar los ahora procesados “pretendieron evitar que la autoridad tuviera acceso a la información ya indicada y fuera utilizada como medio cognoscitivo en la investigación de los hechos perpetrados por Rafael Uribe Noguera”.

    Además de proteger a su hermano, también buscaron protegerse ellos mismos, manipulando, ocultando y eliminando cualquier tipo de información que le permitiera a las autoridades establecer “un grado diferente de conocimiento y compromiso de ellos frente a los mismos".

    En este sentido se advierte que “ayudaron a eludir la acción de la justicia a quien habría cometido un secuestro y un homicidio”. Los hermanos Uribe Noguera se han declarado inocentes de los delitos imputados por la Fiscalía General, asegurando –por medio de su abogado- que siempre estuvieron prestos a colaborar con la investigación.

    Un juez de control de garantías les impuso una prohibición para salir del país mientras se adelanta el proceso penal.