Las razones por las que la Corte Suprema condenó al gobernador de Caquetá por parapolítica

Álvaro Pacheco Álvarez entregó recursos públicos a los paramilitares y legalizó documentos de vehículos en favor del grupo armado.

El presidente Iván Duque deberá nombrar a un nuevo mandatario en Caquetá, pues Pacheco ya se entregó a las autoridades y se encuentra en prisión.Gobernación de Caquetá

Entre 1997 y 2006, el actual gobernador de Caquetá, Álvaro Pacheco Álvarez, del Partido Liberal, sostuvo relaciones con grupos paramilitares y promovió su accionar en la región. Por estos hechos había sido absuelto en 2015, pero el caso llegó hasta la Corte Suprema, corporación que lo encontró culpable del delito de concierto para delinquir agravado y condenó al gobernador a siete años y medio de prisión y a pagar una multa de más de $5.000 millones. El presidente Iván Duque deberá nombrar a un nuevo mandatario en Caquetá, pues Pacheco ya se entregó a las autoridades y se encuentra en prisión.

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Durante los años en cuestión, Pacheco Álvarez fue secretario de Tránsito de Florencia (1996-1997), posteriormente de Caquetá (1998-1999), luego alcalde de Florencia (2001-2003) y representante a la Cámara (2006). Mientras estuvo en esos cargos, según la Corte Suprema, el funcionario “participó en varias reuniones con comandantes paramilitares, empleó la función pública al servicio de la causa criminal, prestó su colaboración en trámites relacionados con vehículos y aportó recursos económicos, como formas de promoción del grupo ilegal”.

Pacheco apoyó y promovió acciones en favor de los grupos paramilitares fruto de su cercanía con varios líderes de las autodefensas, según determinó la Corte. Cinco miembros del Bloque Caquetá y de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu) —que después pasa a ser el Frente Sur Andaquíes (Fsa) del Bloque Central Bolívar (Bcb) de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc)— confirmaron que Pacheco Álvarez era “muy amigo” de alias José María, comandante de esta facción del grupo armado.

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Otros testimonios determinaron que Pacheco y José María, compartieron en fiestas, tomaron licor juntos y se profesaban en público el afecto que se tenían. Asimismo, Carlos Fernando Mateus, alias Paquita, quien también comandó el Fsa aseguró: “José María me dijo que Álvaro Pacheco era muy afín a las autodefensas, para ese entonces era el Alcalde de Florencia, y era muy allegado a él".

La Corte pudo determinar que los encuentros con los comandantes paramilitares (entre quienes también estaba alias El Águila) no fueron únicamente “lúdicos”, pues allí se pactaron la entrega de recursos públicos a la causa paramilitar y la legalización de documentos de vehículos para el grupo armado. En un computador confiscado a Paquita se encontraron nombres, partidos y aspiraciones a las elecciones regionales en Caquetá para 2007 y esto ayudó a confirmar que Pacheco “promovió efectivamente esa organización armada ilegal con la expectativa de un respaldo electoral posterior”.

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El trámite de este proceso se remonta a 2011, cuando llegó a la Corte Suprema el caso por una compulsa de copias del Tribunal de Justicia y Paz, pues el líder paramilitar Arley Hoyos Artunduaga alias Guio dijo textualmente: "Pacheco era propias tropas de las AUC'. Dos años después, en 2013, la Corte abrió una investigación formal en contra de Pacheco Álvarez, lo llamó a indagatoria y lo capturó. Mientras estaba en prisión preventiva, se organizó a sí mismo una fiesta de cumpleaños en La Picota que ocasionó el despido del director de ese centro penitenciario. Ese mismo año el funcionario renunció a su investidura de congresista, lo que obligó al alto tribunal a remitir el expediente a la justicia ordinaria.

Un juzgado de Florencia había absuelto a Pacheco por los hechos por considerar que no había “certeza” para condenarlo, pues los testimonios, según el juez, se contradecían en algunos puntos. La Fiscalía apeló y, como Pacheco llegó a la gobernación de Caquetá en 2016, la segunda instancia volvió a las manos de la Corte Suprema, que lo encontró culpable. Pacheco Álvarez siempre se ha declarado inocente e incluso dijo se refirió a la apelación que presentó la Fiscalía en 2015 como una "persecución rayana en lo personal”.