Utilizan cremas, champús y hasta el plástico de las canecas

Las tácticas de los carteles para camuflar la cocaína

Los métodos usados por los capos del narcotráfico demuestran la creatividad de los ilegales en el país. Hace mucho dejaron de impregnar la droga en la ropa y ahora la ocultan en distintas sustancias. Son verdaderos expertos en procesos químicos, dice Policía Antinarcóticos.

Cortesía: Dirección de Antinarcóticos

A mediados de los años 80, el cartel de Medellín enviaba desde Colombia el 80 % de la cocaína que llegaba a EE.UU.. Se estima que exportaba 20 toneladas de la sustancia al mes, y esto requería de ingenio. Por años, la modalidad más usada para coronar sus cargamentos fueron los jeans “nevados”, unos pantalones impregnados con cocaína disuelta y que luego eran sometidos a un proceso químico para separar la droga del textil. Cuando el método fue descubierto, Pablo Escobar optó por enviar jeans limpios de droga en cajas de cartón. Tiempo después, los agentes que persiguieron al capo se dieron cuenta de que la cocaína estaba en los cartones donde enviaban la ropa.

Hoy, casi 40 años más tarde, las autoridades admiten que el ocultamiento químico sigue siendo la principal fórmula para enviar droga al exterior: impregnada en ropa, revuelta entre champú, cremas, exfoliantes o geles. También oculta en plásticos, mezclada con carbón o hierro, diluida en aceites o entre pulpa de frutas. La Dirección Antinarcóticos de la Policía se ha puesto a la tarea de develar las modalidades modernas para concretar los envíos que salen de puertos o aeropuertos de todo el país. Ahora la moda entre los carteles es cambiar la apariencia de la cocaína a través de procesos químicos, para ocultarla en otros elementos.

Una vez en el lugar de destino, el narcótico es devuelto a su estado natural (en polvo) utilizando sustancias químicas. Para hacer esto posible, los narcotraficantes contratan profesionales del mundo de la química que les enseñan paso a paso estos métodos a quienes están a cargo de camuflar la droga. Esta es una de las estrategias que tiene identificada la Policía que, además, asegura que los responsables de entender y realizar el proceso son campesinos. “Un informante contaba, por ejemplo, que lo recogieron en Medellín, le vendaban los ojos, lo subían al carro y lo llevaban al monte. Él le explicó a un hombre lo que tenía que hacer”, le contaron investigadores de la Policía a El Espectador.

Ropa impregnada de cocaína

El algodón y la lana son algunos de los textiles idóneos para absorber el narcótico. Quienes conocen estos procesos en la Policía le explicaron a este diario que, para impregnar la ropa, sólo se necesita agua y cocaína. Para que los agentes de aduana identifiquen este tipo de envíos es necesario hacer labores de inteligencia o contar con el olfato de perros entrenados para oler este tipo de sustancias. Agentes antinarcóticos aseguran que este método es muy utilizado como señuelo para desviar la atención de agentes y caninos y poder pasar una carga de droga más grande. Un elemento esencial para el procesamiento de cocaína y la separación química, en todos los casos, es el ácido sulfúrico (ver gráficos), pero controlar este compuesto en el país no es sencillo, pues es fundamental para la industria legal.

Cocaína mezclada con champús, cremas, geles, etc.

Los agentes entrenados para identificar la droga en estas presentaciones aseguran que es un método más complejo de detectar, pues las sustancias que se utilizan no siempre dan positivo en las pruebas que se realizan en los puertos o aeropuertos. En estos casos, las incautaciones se logran gracias a fuentes humanas que avisan a las autoridades. Cuando los agentes tienen dudas sobre la composición de estos elementos, es usual que hagan preguntas como: “¿Por qué lleva crema dental a China? ¿Ha viajado antes con una carga similar? ¿Cuántas veces?”. Fuentes de la Policía Antinarcóticos señalaron que, para separar la droga de los materiales, los narcos utilizan cloruro de calcio (ver gráfico), un compuesto químico controlado que no se produce en Colombia.

Cocaína impregnada en plástico

Si el método anterior es difícil de detectar, este es casi imposible. El 24 de agosto de 2017, luego de 11 meses de interceptaciones, la Policía capturó a 10 miembros de una red de narcotraficantes que enviaba cocaína a Europa mediante este método. Impregnaban la droga en el caucho de canecas plásticas que contenían productos de exportación. Aquí, la fórmula es mezclar la cocaína con el caucho antes de elaborar la forma del contenedor. Detectar el narcótico en estas composiciones requiere un análisis de laboratorio forense. Generalmente, este tipo de cargamentos se descubren gracias a informantes.

Según datos de la Dirección Antinarcóticos, en lo que va del año se han reportado 451 incautaciones de droga en puertos y aeropuertos del país. Los destinos internacionales más frecuentes son España (166 casos), EE.UU. (22) y México (21). El aeropuerto El Dorado (Bogotá), Alfonso Bonilla Aragón (Palmira) y el José María Córdova (Rionegro) son, en ese orden, los puntos de mayor detención de droga.

Desde tiempos de Escobar, hasta el uso de mulas y el tráfico de cocaína en champús, los métodos van avanzando a medida que los agentes detectan las estrategias de los capos. Las autoridades saben que una de las prioridades para atacar este flagelo es controlar los insumos químicos. Pero el debate es de interés nacional, pues estos productos son los que se utilizan en la industria de los medicamentos. Lo cierto es que, para esquivar a el control de la Policía, los carteles saben que sus métodos deben avanzar y lo están haciendo de la mano de profesionales de la química, que, sin saberlo, se han convertido en parte del negocio del narcotráfico.

809510

2018-09-04T06:00:00-05:00

article

2018-09-04T06:00:01-05:00

leorod4@me.com

none

Kelly Rodríguez / krodriguezd@elespectador.com

Judicial

Las tácticas de los carteles para camuflar la cocaína

55

875316

875371