En libertad seis policías investigados por crimen de agente del CTI

Una jueza de conocimiento consideró que la Fiscalía General no había argumentado de manera correcta la necesidad de cobijarlos con medida de aseguramiento.

Al resolver el recurso de apelación, la jueza 20 de conocimiento dejó en liberad a seis policías investigados por su presunta participación en los hechos que rodearon la muerte de un agente del CTI, cuyo cuerpo apareció colgado en el puente de la calle 26 en el centro de Bogotá el 9 de mayo de 2013.

En su decisión, la jueza consideró que la Fiscalía General no sustentó de manera correcta la necesidad de privar de la libertad a los procesados, así como la relación directa con los hechos materia de investigación por lo que ordenó su libertad inmediata.

Cuatro de los policías se encontraban desde el pasado ocho de abril en centro carcelario mientras que otros se le ordenó la restricción de su libertad en sus respectivos domicilios. Todos se declararon inocentes de los delitos imputados por la Fiscalía General.

Los uniformados pese a recobrar su libertad seguirán vinculados al proceso de prevaricato por omisión, falsedad ideológica en documento público, peculado por apropiación, destrucción de elementos materiales probatorios.

La abogada Myriam Pachón, quien defiende los intereses de Álvaro Pachón, manifestó que la Fiscalía General cometió varias irregularidades en la imputación, errores que no podrán ser superados en la acusación.

Ante esto anunció que en dicha audiencia le pedirán a un juez de conocimiento que declare la preclusión o nulidad del proceso a favor de su defendido puesto que no existen pruebas que lo relacionen directamente con el crimen.

Por su parte Luz Marina Barriga, madre de la víctima, aseguró que confía en que la justicia colombiana resolverá los hechos que rodearon la muerte de su hijo y determinará a los autores materiales e intelectuales de estos hechos.

“Ellos cometieron este homicidio, lo golpearon, lo detuvieron y lo mataron”, indicó Barriga quien aseguró que no permitirá que esto quede en la impunidad. “Todos probaremos el homicidio de mi hijo”.  

Según la investigación de la Fiscalía General los policías habrían detenido al agente del CTI en un bar nocturno en la localidad de Kennedy, sur de Bogotá, y luego lo habrían torturado. En este sentido aseguró que pese a que en un principio se indicó que se trataba de un suicidio las contradicciones en su dicho se hicieron evidentes.
Los análisis psicológicos que se le practicaron con anticipación en la Fiscalía General “no se encontraron rasgos en su personalidad que determinaran un suicidio por decisión propia”, por lo que la tesis de que fue víctima de una tortura psicológica que lo habrían llevado a tomar esa trágica decisión cobró validez en los investigadores.

La representante del ente investigador tuvo en cuenta además el hecho de que los ahora procesados omitieron en sus declaraciones detalles claves para esclarecer esta muerte. Por estos hechos tendrán que responder por los delitos de privación ilegal de la libertad, prevaricato por omisión, falsedad en documento público, ocultamiento de documentos y peculado por apropiación.

Para la Fiscalía General son notorias las contradicciones en las que incurrieron los policías en sus declaraciones ante la justicia. Para el ente investigador lo único claro es que en la noche del nueve de mayo el agente el CTI salió con un compañero a tomarse unos tragos en un establecimiento en el centro de Bogotá.

Cuando estaban ahí se presentó una riña callejera por lo que llegaron agentes de la Policía a atender el llamado. En ese momento las dos personas fueron capturadas por portar un arma de fuego e intento de fuga.

Pese a que en diferentes oportunidades les dijo que era agente del CTI fue subido a una patrulla de la Policía. Pocas horas después el cuerpo del uniformado fue hallado sin vida, en ese espacio de tiempo están todas las dudas.

"Durante la inspección técnica no se encontraron huellas dactilares en la correa (...) la Fiscalía no entiende por qué no se encuentran huellas en la correa con la que supuestamente, se suicidó Restrepo", precisó la fiscal en la imputación haciendo referencia a las causas de la muerte del agente.

En la recolección de elementos materiales probatorios se pudo establecer que se presentó una tortura psicológica y presiones de todo tipo. La diligencia judicial fue aplazada para el próximo viernes y se espera que se conozca si aceptan o no cargos.