“Lindolfo” pretendía expandir su accionar ilegal a Cartagena: Fiscalía

En los registros de chats se evidencia una supuesta encomienda de armas a un hombre que tendría su propia organización en la capital del departamento de Bolívar.

Sebastián Murillo Echeverri, alias Lindolfo.Captura de pantalla.

En medio del proceso penal que enfrenta Sebastián Murillo Echeverri, alias Lindolfo, quien está siendo investigado por ser una de las fichas claves de la Oficina de Enviado, la Fiscalía General ha expuesto un arsenal de pruebas que probarían las operaciones criminales del exesposo de la presentadora Vaneza Peláez, con quien tiene dos hijos,  y su pretensión de que su accionar llegara a otras zonas del país. A Cartagena, por ejemplo.

La Fiscalía tiene pruebas, entre ellas mensajes de chats, que dejarían ver que Lindofo sostuvo una conversación con hombre identificado como Bladimir, quien supuestamente tiene en su poder una organización de sicarios en Cartagena, y le habla sobre una encomienda de armas. Lindolfo, según las investigaciones, asumió el poder de Fredy Alonso Mira Pérez, o Fredy Colas, luego de que este se entregara a la DEA en marzo de 2015. El exesposo de la presentadora le habría comunicado a la organización que él asumía el poder de Colas. (En contexto: El escándalo de mafia que salpicó a la modelo y presentadora Vaneza Peláez)

Lindolfo, en las conversaciones, pregunta qué tipo de arma necesita “para el combate”. Bladimir le contestó: “más 9 que 8, mientras yo cojo fuerza y mando por escobas”. Murillo Echeverri lo vuelve a cuestionar sobre si necesita silenciadores y su interlocutor le contestó: “por ahí dos. Yo sé que bien equipado me cojo la mina”. Según el diario El Colombiano, además de exhibir los audios, expresó que en este encargo habría participado Cristian Duque Echeverri, un hermano de Lindolfo.

Como ese cargamento –que supuestamente tenía cuatro pistolas y dos revólveres– fue detenido en la vía Las Palmas, Lindolfo dijo que estaba cuadrando con personas “conocidas” para buscar sellar un trato con el objetivo de que le devolvieran las armas. “¿No hay forma de que cuadren al que los cogió? Ofrezca plata a ver si se deja y yo la mando”, señaló el diario antioqueño. También habría movido sus fichas para que el carro detenido fuera puesto a nombre de otra persona, con el fin de no perjudicar al hombre que prestó su vehículo.

El ente investigador también expuso otros hechos en los que Murillo Echeverri, al parecer, también tuvo participación. Como los movimientos realizados a José Antonio Ocampo Obando, alias Pelusa, quien perteneció al cartel de Medellín. Pelusa fue baleado en la vía Las Palmas, en abril de 2017, y Lindolfo, de acuerdo con las investigaciones, tenía conocimiento sobre sus movimientos a través de Elkin Agudelo Gallego. Nomo, como también se le conoce a Agudelo Gallego, fue el que realizó el ataque a Pelusa. (Lea también: Capturado exesposo de presentadora Vaneza Peláez)

Lindolfo, dijo el ente investigador, sostuvo otra conversación con Martín Tamayo Cano, otro integrante de La Oficina, sobre la muerte de Nomo. En esa conversación se habla de que Tamayo Cano se disparó y buscaban la manera de desaparecerlo. Hecho que sucedió al día siguiente cuando el cuerpo fue encontrado en una maleta de lona en una de las vías de la Loma del Escobero.