En la Corte Constitucional

Lo que está en juego en la audiencia sobre libertad de expresión en redes sociales

El alto tribunal tiene un listado de preguntas por resolver a lo largo de este jueves. Por ejemplo, ¿qué se puede denunciar en redes sociales y cómo?

En la era de las tecnologías, los derechos y deberes en plataformas digitales son un debate permanente. / Getty Images

El mensaje decía: “Favor difundir, es una estafadora profesional y se mete a los clubes a robar a la gente. Si eres víctima denuncia en el proceso grupal de la Fiscalía”. Lo publicó Ana* en su cuenta de Facebook y en una página de un club de autos en esa misma red social, acompañado de la fotografía de la persona supuestamente implicada. El mensaje fue replicado varias veces. Algo similar hizo la señora Mariela*, quien calificó de estafador al administrador de su edificio: “Mentiroso, marrullero y ladrón”, decía su publicación en Facebook.

¿Hay límites de lo que se puede decir en redes sociales? ¿Qué implica el dar “me gusta” a este tipo de mensajes? ¿Debe haber parámetros para denunciar supuestos hechos delictivos en plataformas digitales? O, incluso más allá, ¿pueden las instancias judiciales fijar pautas sobre cómo deben actuar estas plataformas, sin que estas respondan ante el Estado colombiano? Estas son solo algunas de las preguntas que plantean las nuevas realidades sociales frente a derechos como la libertad de expresión y de opinión, la honra y el buen nombre. Y son parte del debate que la Corte Constitucional realizará este jueves.

Las personas señaladas en Facebook por Ana y Mariela interpusieron tutelas que llegaron hasta ese alto tribunal. Y la Corte, teniendo en cuenta que cada vez son más las controversias entre particulares en estas circunstancias que llegan a sus manos, citó a una audiencia pública. El interés general fue inmediato, tal vez por lo populares que son Facebook, Twitter o Instagram; pero también por la complejidad de los temas que la Corte quiere poner sobre la mesa: el derecho a la libertad de expresión en redes sociales y blogs, el control y la responsabilidad de las publicaciones hechas por los usuarios, el tratamiento de los datos personales y la autorregulación.

(Lea aquí: Libertad de expresión en la era 2.0: nuevas tensiones y viejas soluciones).

¿Las noticias falsas en las que se denuncien supuestas actividades ilegales de una persona caben dentro del ámbito de la libertad de expresión? ¿Cuál es el límite para hacer reclamos en redes? ¿Es válido denunciar delitos en redes? ¿Se debe hacer adjuntando pruebas? ¿Si un mensaje como estos es replicado por otra persona, se genera algún tipo de responsabilidad? ¿Existe un derecho a insultar? Estos interrogantes hacen parte del primero de tres ejes temáticos que tendrá la audiencia. Un debate que podría generar grandes consecuencias sobre la forma como se usa internet actualmente.

La Corte se pregunta si se puede ordenar el retiro de una publicación en redes con contenido difamatorio o discriminatorio. Y está abriendo el debate sobre qué pasa con publicaciones anónimas. De hecho, fueron citados voceros de Google y Facebook para tratar un asunto aún más espinoso: el control. La Corte Constitucional quiere saber cómo funcionan esas plataformas, qué políticas de atención tienen, si se pueden controlar los perfiles falsos y qué parámetros existen para bloquear información.

“¿Se afectan libertades y garantías constitucionales cuando una persona utiliza la foto de otra —dato personal— para vincularla a información no veraz o parcial en las redes sociales digitales? ¿Cuál debe ser la responsabilidad de las plataformas frente al abuso de la libertad de expresión en internet tratándose de publicaciones anónimas?”, se pregunta la Corte. Para Pedro Vaca, director de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), se trata de una audiencia importante, ya que internet está planteando nuevos desafíos para el derecho a la libertad de expresión.

(También: Corte Constitucional evaluará derecho a la libertad de expresión redes sociales).

No obstante, Vaca sostiene que no hay que llegar al punto de satanizar internet como un espacio oscuro, en donde pasan cosas malas y la gente solo se daña, cuando en realidad ha permitido democratizar el debate público. Partiendo de eso, Vaca advierte sobre posibles riesgos del examen que hará la Corte Constitucional, pues, en algunas materias, las pautas ya están establecidas. Por ejemplo, es claro que en Colombia la libertad de expresión tiene límites, pero también es cierto que estos solo los puede aplicar la justicia.

En ese sentido, para Vaca, “no se puede aspirar ni sugerir ni insinuar que vamos a dejar en manos de una plataforma (el) limitar la libertad de expresión. Estoy completamente en desacuerdo que sea Facebook, Instagram o Google el que haga las veces de juez y de árbitro”. ¿Por qué? Entre otras, porque ninguna de estas empresas responde ante el Estado colombiano y, siendo así, “¿para qué le vamos a dar funciones de juez a una plataforma que ni esta acá y que es susceptible al mundo corporativo, que tiene unos valores distintos a los democráticos?”.

Otro elemento clave que resalta Vaca tiene que ver con la posibilidad de que se cambien las reglas de juego y lo que ya se ha avanzado en materia de libertad de expresión. Uno, porque ya ha quedado claro que este derecho ampara manifestaciones que no necesariamente son cordiales o decorosas. Y porque una cosa son las disputas entre particulares que envuelven el buen nombre y la honra, y otra cuando los protagonistas son personajes públicos.

(Lea aquí: Los riesgos de regular las redes sociales).

“El derecho a la reputación y al buen nombre de un particular es más fuerte que el de un político, porque la persona particular no está representando intereses públicos; es decir, no se ha expuesto al escrutinio público. Mientras que a las personas que voluntariamente han tenido una vida pública les toca ser centro de críticas, de aplausos. A mí me preocupa que después sean los políticos los que empiecen a tratar de modular lo que decimos de ellos”, explicó Vaca.

Otro elemento a discutir es en dónde y cómo se hacen este tipo de manifestaciones. ¿Es lo mismo si un mensaje se publica en un grupo cerrado de Facebook que en un perfil de Twitter verificado, o en una cuenta anónima que sirve para denunciar hechos en panoramas complejos políticos, como en Venezuela, por ejemplo? Para Catalina Botero, ex relatora especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque es importante que la Corte Constitucional quiera informarse en detalle, los temas que propone para esta audiencia son muy amplios y complejos.

“Es muy importante que la Corte oiga a expertos, porque cualquier decisión puede tener un impacto fundamental para defender la libertad en internet o para acabar o destruir la arquitectura de internet como la conocemos hoy”, señaló Botero a El Espectador. El debate lo darán el jueves los protagonistas de cuatro tutelas, representantes de Google y Facebook, el procurador Fernando Carrillo; el fiscal, Néstor Humberto Martínez; la Superintendencia de Industria y Comercio y los ministerios de Tecnologías de la Información y de Educación.

Además de Pedro Vaca por la FLIP y la propia Catalina Botero, participarán Edison Lanza, relator de la CIDH para la libertad de expresión; expertos penalistas y en propiedad intelectual; el escritor Ricardo Silva Romero y el periodista Héctor Abad Faciolince. Lo que se defina en la Corte podría unificar criterios sobre conflictos en redes sociales entre particulares, pero también fijar reglas sobre el funcionamiento de estas plataformas en el país y los efectos en materia de uso y recopilación de datos personales.

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2019-02-26T21:00:00-05:00

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Alejandra Bonilla Mora / @AlejaBonilla

Judicial

Lo que está en juego en la audiencia sobre libertad de expresión en redes sociales

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