Los alcances del paro armado del Eln

Si bien son seis departamentos los que están amenazados, sólo Arauca y el Catatumbo podrían, realmente, afectarse por las acciones de esta guerrilla.

La muerte de Naiman Lara, un profesor y líder afro, despertó la solidaridad de todo el municipio de Chiriguaná.

El paro armado decretado por el Eln en seis departamentos a partir de las 6:00 de la mañana de este lunes 12 de septiembre se concentró especialmente en Arauca, donde se presentaron los primeros atentados contra la población y las Fuerzas Militares. Si bien para muchos es una forma de protesta de esta guerrilla que pretende demostrarle al Gobierno que aún tiene poder y que es necesario que ambos se sienten en una mesa de negociación, para otros no representa mayor peligro, pues consideran que el Eln tiene poca capacidad militar en departamentos como Boyacá, Casanare y Vichada, donde también decretó el paro armado. (Lea: Eln anuncia 72 horas de paro armado en seis departamentos del país)

Hasta el próximo 15 de septiembre se extenderá esta acción, ordenada por el Eln en el marco del 36º aniversario del Frente Domingo Laín, una de las estructuras más poderosas de esta guerrilla, con 2.000 miembros –500 de ellos armados–, que opera, principalmente, en Arauca y que es dirigida por Gustavo Aníbal Giraldo Quinchía, alias Pablito. Según la alerta enviada por la Defensoría del Pueblo, en las últimas dos semanas, este grupo guerrillero ejecutó 14 acciones violentas en Arauca; en los últimos tres meses, atentó en tres ocasiones contra el oleoducto Caño Limón-Coveñas y en emboscadas a Fuerzas Militares dejaron ocho uniformados muertos y diez heridos. (Lea: Las duras consecuencias del paro armado del ELN en Arauca)

En el comunicado emitido por el Eln se notifica que, durante 72 horas, quedan suspendidos el comercio, la movilidad en las carreteras y demás actividades diarias en los departamentos de Santander, Norte de Santander, Arauca, Vichada, Casanare y Boyacá: “El Eln informa de los paros armados para que sean acatados y no se den hechos que lamentar. Para que haya alistamiento en la población en general y afectar lo menos posible la cotidianidad. (…) La fuerza insurgente ejecutará la orden del paro armado en toda la jurisdicción del Frente de Guerra Oriental y actuará contra quienes saboteen e ignoren la orden de paro”.

Para Ariel Ávila, investigador de la Fundación Paz y Reconciliación, el paro armado no tendrá mayor incidencia. “El Eln actúa en 99 de los 1.103 municipios que hay en el país, ni siquiera el 2 % del territorio nacional. En cambio, las Farc están en 242; es decir, más del doble del Eln. En las épocas de combate, antes del proceso de paz en 2011, las Farc llegaron a tener más de 2.000 acciones armadas, entre hostigamientos, emboscadas y hasta voladura de oleoductos. Anualmente, el Eln llega a 350, ni siquiera la cuarta parte. Por ahora, hacen ataques en orillas de carreteras y a la infraestructura petrolera, porque a combates fuertes no se le miden”, señaló Ávila.

Las únicas dos regiones donde, según Ariel Ávila, el Eln tiene una importante presencia son Arauca y el Catatumbo. “También actúan con menor capacidad en Chocó, pero su poder en Nariño, el sur de Bolívar o la Serranía del Perijá es muy pequeño; no tiene capacidad”, agregó el investigador. En comparación con el paro armado que decretó el Clan del Golfo (antes Urabeños y Clan Úsuga), a finales de marzo de este año, en el que se afectó el orden público de 36 municipios de ocho departamentos –se registraron 27 acciones violentas, en las que hubo cinco muertes–, el Eln no llega a tener esa capacidad de presencia en todo el territorio nacional.

Mientras en departamentos como Boyacá y Vichada no se han reportado graves incidentes por el paro armado del Eln, en Arauca, la Gobernación decidió suspender las clases en varios municipios, con lo que se afectaron más de 54.000 estudiantes. La razón: en la mañana del lunes, la guerrilla quemó, en el municipio de Saravena, tres motocicletas de tres mujeres que llevaban a sus hijos al colegio. Asimismo, se cerró el comercio, se suspendió el transporte público y un policía resultó herido por un artefacto explosivo.

“Creemos que en estos momentos hay que rechazar todo ese tipo de actuaciones y amenazas contra la población. Todos los ciudadanos de esos departamentos tendrán plenas garantías para su movilidad y para que los días transcurran normalmente”, sostuvo el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo. En Arauca, el ambiente de zozobra no para, pues, en los últimos días, también se registraron secuestros de más de ocho empresarios –entre ellos, cuatro arroceros– y varios atentados contra la Fuerza Pública.

El otro hecho violento reportado este lunes por el paro armado ocurrió en el municipio de Corozal (Casanare), en la vía La Salina-Yopal, donde ocurrió la quema de un vehículo de la empresa Flota Sugamuxi. De acuerdo con Milton Álvarez, secretario de Gobierno de Casanare, en ese departamento, el Eln sólo tiene presencia en pequeñas áreas rurales de La Salina y Sácama: “Ese sitio ha sido históricamente neurálgico, porque es frontera con Arauca, en donde sí hay una presencia fuerte del esta guerrilla”. Agregó que, en su departamento, el 80 % de los municipios está libre de la presencia del Eln.

“Ellos, realmente, pueden alterar en Arauca y el Catatumbo. El Eln no ha entendido que el país cambió de lógica y que ahora se piensa en paz. Por eso, este paro, a veinte días de unas elecciones, es un factor muy negativo. En esas regiones tienen mucho poder por su base social, que no pudo ser destruida por el paramilitarismo, a diferencia de lo que sucedió en el sur de Bolívar. Yo siempre he dicho que las Farc son una organización militar intentando hacer política y el Eln es una organización política intentando ser Ejército”, sostuvo Ávila.

Pero el mayor miedo en Arauca es que se recrudezca la violencia, luego de que las Farc hagan su tránsito a las zonas de concentración, ubicadas en las veredas de Filipinas (municipio de Tame) y Bocas del Ele (en el municipio de Arauca) y que el Eln busque retomar su poder. Por eso, el ministro Cristo criticó que el paro armado del Eln hubiese sido decretado a menos de tres semanas de la votación del plebiscito. “Cuando estamos a dos o tres semanas de ponerle fin a este conflicto armado y que los colombianos tomemos una decisión para votar Sí al plebiscito, hay sectores que están interesados en alterar el orden público y la tranquilidad, así como generar incertidumbre frente a lo cual nuestras autoridades estarán atentos”.

A su vez, Ávila precisó que son tres los objetivos de esta movilización del Eln. En primer lugar, explicó, es no perder visibilidad en el marco de los acuerdos de paz de las Farc y el Gobierno. El segundo “es la vieja lógica, y que ya no aplica, de mostrar en la mesa que tienen fuerza y ponerse en una mejor posición. Y lo tercero es un mensaje al Gobierno y a las Farc de que ellos siguen siendo fuertes en sus zonas. ¿Qué tanto podría afectar esto la mesa de paz con el Eln? Creo que es muy poco porque aún no existe una mesa creada formalmente. No veo que tenga una afectación muy grande”, concluyó el investigador de la Fundación Paz y Reconciliación.

Con respecto a los problemas en el comercio que puede ocasionar el paro armado, el presidente de Fenalco, Guillermo Botero, explicó que son inmensos y que es una situación parecida a la que vivió Montería hace algunos meses. “Obviamente, hay que cerrar los almacenes e, independientemente que se abran, la gente no va por miedo. En eso consisten los paros”, dijo Botero, quien agregó que en Boyacá el impacto es menor, pues considera que el Eln no tiene la capacidad para poner en jaque a las principales ciudades, como Tunja, Duitama o Sogamoso.

La Gobernación de Norte de Santander indicó que sus esfuerzos se están concentrando en el Catatumbo, especialmente, en Tibú y El Tarra, pues son las poblaciones más afectadas. Hasta el momento ninguna empresa de transporte público está prestando servicio, por lo que las autoridades decidieron organizar caravanas junto al Ejército para que los transportadores tengan la posibilidad de trabajar y generar movilidad en la región.

Finalmente, el vocero de los comerciantes en el país manifestó que lo que está sucediendo es sumamente grave “porque le queda a la sociedad colombiana la perspectiva y la sensación de que si lo de las Farc es una cosa sincera o un simple cambio de brazalete. Es una cosa de inmensa preocupación”.

“Además, lo del Eln es un acto de fuerza de cara a las negociaciones con el Gobierno, que les puso un ultimátum al decirles que no se sentarán en la mesa hasta que devuelvan a los secuestrados”, concluyó Botero.

Otra de las estructuras del Eln que puso a circular un panfleto, en el que anunciaba que entraría a paro armado, fue la Compañía Jaime Toño Obando, del Frente Comuneros del Sur. El grupo, que celebrará el aniversario de su creación el 14 de septiembre, indicó que su objetivo será paralizar las “actividades comerciales, de transporte y movilidad” en el departamento de Nariño hasta el 18 de septiembre.