A los campesinos de Tumaco les habrían disparado por la espalda

Un informe balístico, revelado por Caracol Radio, confirma la procedencia de las balas y entrega datos claves en la investigación sobre la muerte violenta de siete cultivadores de hoja de coca en Tumaco.

El informe balístico indica que a los campesinos se les disparó por la espalda y de abajo hacia arriba. archivo El Espectador

La vicefiscal, María Paulina Riveros, prometió que esta semana se conocerían los primeros resultados de las indagaciones de la Fiscalía en Tumaco, en cuya zona rural se cometió una masacre el pasado 5 de octubre que les costó la vida inicialmente a seis campesinos, y hace un par de días, a uno más. El  confuso episodio ya deja un saldo de siete muertos, que deriva de un choque con la Fuerza Pública que no termina aún de esclarecerse. 

En el marco de las pesquisas, el CTI y Medicina Legal trabajaron en un informe que conoció y divulgó Caracol Radio. Parte del estudio se hizo sobre 70 fusiles que el Ejército y la Policía entregaron a los investigadores. Además, el documento afirma que los disparos habrían ocurrido de abajo hacia arriba, lo cual contradice las versiones que indicaban que los integrantes de la Fuerza Pública estaban en la parte alta de una montaña.

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Otro dato del informe confirma que los responsables de la muerte de los siete campesinos de Tumaco utilizaron fusiles calibre 5.56. Este tipo de arma coincide con las que usan los miembros de la Policía y del Ejército. Ahora, sin embargo, surge una versión que no se había mencionado en lo absoluto desde que los campesinos murieron en el choque con la Fuerza Pública: que 14 fusiles de la Fuerza Pública habían sido robados y, por ende, no se sabría si los responsables de esta masacre serían uniformados o integrantes de grupos ilegales.

De esa manera, el informe preliminar del CTI y Medicina Legal que divulgó Caracol Radio alimenta la incertidumbre sobre a quién le corresponde la responsabilidad de la masacre. Desde el inicio, la versión oficial ha sido que alias Guacho -un disidente de las Farc- y sus hombres atacaron a la Fuerza Pública mientra ésta escoltaba a erradicadores. Militares y policías aseguraron haber sido atacados con cilindros bomba, pero el informe de Medicina Legal descartó esa versión.

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Los pobladores, por su parte, expusieron otra versión. Aseveraron que, ante la erradicación forzosa que había comenzado a ejecutar la Fuerza Pública en la zona, se formaron una especie de escudos humanos y que un desencuentro con policías y militares había escalado al punto de dejar, inicialmente, seis muertos. 

Las investigaciones de la Fiscalía continuarán con el fin, se espera, de juntar las piezas de este rompecabezas y resolver el interrogante de qué fue realmente lo que ocurrió el día de la masacre. En los próximos días se les realizarán interrogatorios a los policías y miembros del Ejército que participaron en el operativo y también se tomará versiones de los campesinos que resultaron heridos.