Tras su renuncia el pasado miércoles por caso “Santrich”

Los casos que marcaron la gestión de Néstor Humberto Martínez

Las investigaciones por el caso Odebrecht fueron las principales fuentes de críticas al rol que ejerció Martínez como fiscal general de la nación.

Néstor Humberto Martínez estuvo al frente de la Fiscalía durante dos años y nueve meses. / Cristian Garavito

La era de Néstor Humberto Martínez al frente de la Fiscalía terminó de forma intempestiva, tras dos años y nueve meses de gestión. Durante ese tiempo, Martínez no solo fue protagonista por sus discusiones públicas sobre temas como la paz, los cultivos ilícitos o los lineamientos en política criminal, sino también por las investigaciones que lideró en su administración. Algunas exitosas, como su estrategia “Bolsillos de cristal”, y otras que lo llevaron a afrontar duros cuestionamientos, como el caso Odebrecht. Solo este proceso llevó a que ciudadanos exigieran su renuncia y a que congresistas le hicieran un debate por sus actuaciones como ministro de la Presidencia y abogado del Grupo Aval en el contrato de la Ruta del Sol 2.

Desde el inicio de su gestión, las críticas se centraron en los conflictos de intereses en los que podría incurrir Néstor Humberto Martínez, por su pasado como abogado. Una situación que se reflejó no solo en el caso Odebrecht, sino también en las investigaciones por corrupción contra el empresario Carlos Mattos, uno de sus exclientes. Sin embargo, ese vínculo no fue un obstáculo para que la Fiscalía pidiera en extradición a Mattos, quien sostuvo que el proceso en su contra es producto de una “persecución” del mismo Martínez.

Entre los episodios que marcaron la gestión de Martínez en la Fiscalía también está la investigación por el cartel de la toga. En ese proceso fue capturado Gustavo Moreno, el hombre que Néstor Humberto Martínez designó para tomar las riendas de la Dirección Anticorrupción de la Fiscalía. Sin embargo, fue el propio fiscal general quien coordinó el operativo junto a la DEA para capturarlo. Varios sectores pidieron su renuncia en incontables oportunidades, a los que Martínez siempre respondió que no tenía la intención de abandonar su cargo. Sin embargo, las diferencias con la JEP por el caso Santrich terminaron siendo el detonante de su salida.