Los detalles de la denuncia contra el magistrado Jorge Pretelt

El Espectador revela todos los detalles del último escándalo que sacude a las altas cortes por presunta corrupción.

 La denuncia de un supuesto soborno por $500 millones que salpica al presidente de la Corte Constitucional Jorge Pretelt, parece ser la cúspide de los escándalos judiciales que en los últimos años han golpeado a las altas cortes. Se trata, ni más ni menos, que de una acusación de la más honda gravedad según la cual Pretelt habría pedido $500 millones para favorecer a la empresa Fidupetrol en el trámite de una tutela en la Corte. Aún más grave: el denunciante es su colega, el magistrado Mauricio González Cuervo. En la tarde de este viernes, González radicó en la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes una solicitud de investigación para aclarar este espinoso asunto.

El Espectador conoció todos los detalles que dieron origen a este enfrentamiento entre pesos pesados del alto tribunal. Todo comenzó el pasado 3 de febrero. Ese día, el magistrado Luis Ernesto Vargas le contó a González que el abogado de Fidupetrol Víctor Pacheco lo había buscado para denunciarle algo muy delicado. Según Pacheco, Jorge Pretelt lo abordó el año pasado en el club El Nogal y le pidió que se encontraran ese mismo día, más tarde, en su apartamento. Una vez allí, Pretelt le habría dicho que sabía que a la Corte había llegado una tutela de Fidupetrol y que se trataba de un pleito millonario.

De acuerdo con Pacheco, Pretelt le dijo que esa tutela había llegado al despacho del magistrado Mauricio González, que él era su amigo y que podía intervenir para favorecer a Fidupetrol. Para lograrlo, le habría pedido $500 millones, dinero que supuestamente le entregaría a González. Según la versión que conoció El Espectador, Pacheco le dijo a Pretelt que no le creía, a lo que presuntamente respondió el hoy presidente de la Corte: “Es que Mauricio, con el único que habla de esos temas, es conmigo”. El magistrado Vargas enteró a González de todos los pormenores de la acusación de Pacheco.

La tutela que hoy genera esta oleada de acusaciones entre magistrados pretendía tumbar un fallo de la Corte Suprema de Justicia que condenó a Fidupetrol a pagar más de $22.500 millones. La Corte Suprema determinó que Fidupetrol era responsable patrimonialmente del descalabro que sufrió la Gobernación de Casanare tras los incumplimientos en un contrato firmado con la Unión Temporal Carbones Likuen. Incluso, el exgobernador Whitman Porras fue condenado por estos hechos. Fidupetrol instauró una tutela con el fin de revertir la sentencia de la Corte Suprema y en ese contexto es que llegó al despacho del magistrado González.

Muy consternado por lo que le contó Vargas, Mauricio González llamó ese 3 de febrero al abogado Víctor Pacheco. Este le reiteró todos los detalles de su escandalosa denuncia. Al día siguiente, la Sala Plena de la Corte Constitucional debía elegir a su nuevo presidente. Resultó elegido Jorge Pretelt con cinco votos a favor y cuatro votos en blanco, en un hecho inédito. Los magistrados Jorge Iván Palacio, Gabriel Mendoza, Luis Ernesto Vargas y Mauricio González se apartaron de la mayoría porque sabían de los graves señalamientos del abogado Pacheco. De hecho, González, antes de entrar a esa sala, le notificó a Pretelt que no votaría por él por este episodio.

Dos días después Mauricio González viajó a Cartagena para entrevistarse personalmente con el abogado Víctor Pacheco. Frente a frente, en una cafetería, Pacheco volvió a relatarle cómo fue su encuentro con Pretelt y cómo fue que el magistrado, supuestamente, le pidió $500 millones. González se molestó mucho y dijo en ese encuentro: “Esto es inaceptable”. Entonces, le dijo a Pacheco que ante la gravedad de los hechos iba a denunciar el caso a la Comisión de Acusación. Pero que antes quería saber si él (Pacheco) estaba dispuesto a sostener esa denuncia delante de Jorge Pretelt. Pacheco le contestó que sí.

Finalmente, ese careo no se dio y durante la última semana González reflexionó sobre cómo debía enfrentar este asunto. En un mensaje le dejó constancia a Pretelt de que esto debía resolverse ante el Congreso y se mostró sumamente incómodo porque su nombre estuviera circulando en un supuesto soborno para favorecer a Fidupetrol. La respuesta de Pretelt, también en un mensaje, fue que jamás se atrevería a una cosa semejante, aunque sí le reconoció que conocía al abogado Pacheco, a quien según su versión no veía hacía más de ocho meses. Lo curioso es que la tutela de Fidupetrol fue fallada el 16 de octubre de 2014 por la Sala Plena de la Corte. Todos los magistrados, incluido Pretelt, negaron las pretensiones de la fiduciaria.

No obstante, la denuncia que le hizo conocer Pacheco a González derivó en la solicitud de investigación contra Pretelt que hoy reposa en la Comisión de Acusación. El Espectador conoció una versión según la cual Pretelt le dijo a González, pocos minutos antes que se formalizara la denuncia, que primero hablaran. Eso no ocurrió. Este diario contactó al abogado Pacheco, quien se abstuvo de dar detalles y manifestó que cuando sea requerido por la justicia contará todo lo que sabe. 

Pretelt envió un documento al Congreso en el que aseguró que no participó en la selección de esa tutela de Fidupetrol, que votó en contra de las pretensiones de esa firma, y que jamás le hizo comentario alguno al magistrado González para que fallara de cierta forma. Por eso, pidió a la Comisión de Acusación que abriera una investigación de inmediato para aclarar este asunto. En diálogo con El Espectador, el magistrado Jorge Pretelt reiteró que nunca tuvo incidencia alguna con esa tutela, que el magistrado González puede certificar que tampoco le mencionó ese pleito y que es absurda esta denuncia. “Conozco al señor Pacheco, ha venido dos veces a mi casa a reuniones sociales. Pero cuando me enteré de que era el abogado de Fidupetrol, me aparté y en varias ocasiones le dije que esa tutela era improcedente. Ahora me estoy informando por El Espectador que el señor Pacheco estuvo el día antes de mi elección como presidente en la Corte diciendo estas cosas. Eso dice mucho de cuánto daño me quería hacer. Le repito, no hubo ninguna insinuación mía al magistrado González. Que investiguen”, sostuvo.

La realidad es que hoy González y Pretelt se enfrentan en un escenario inédito de acusaciones muy graves, que vuelven a enlodar a la justicia.

 

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