Los detalles del secuestro y agresión a la niña de 8 años en Arauquita

El pasado 25 de diciembre, una niña de 8 años, al parecer, fue violada y golpeada en zona rural de Arauquita (Arauca). Su presunto agresor se suicidó y ella permanece en una coma inducido. Testigos del municipio reconstruyen los hechos.

Así fue el traslado de la menor desde Arauquita a Arauca, de donde fue remitida a Bucaramanga. / Foto: Cortesía.

En la noche del 24 de diciembre, en la vereda Mataguaro del municipio Arauquita (Arauca) se fue la luz. En esos pocos minutos a oscuras, alguien sacó a una niña de 8 años de la cama que compartía con su papá y un hermanito. Ella estaba visitando a su tía, Nelly Sepúlveda, quien vivía en la finca de la que se la llevaron esa noche. La niña vivía en la capital de Arauca con sus padres y sus tres hermanitos.

De acuerdo con la personera de Arauquita, Lady Elena Gelvez, quien ha seguido el caso desde que se dio la alerta de la desaparición de la menor, “en la madrugada, como a las 6:30, la familia alertó sobre la desaparición de la menor. Desde ese momento a través del grupo de whatsapp que tenemos de gestión de riesgo se activó el comité de exploración como tal”.

Debido a la complejidad del terreno y a la presencia de actores armados en el territorio, la Policía y el Ejército no pudieron entrar hasta la finca donde desapareció la menor. Solo lo lograron cuatro hombres de la defensa civil y tres bomberos, que se unieron al grupo de cerca de 50 labriegos que ya se habían organizado para emprender la búsqueda. La fuerza pública se mantuvo al tanto de todos los movimientos.

Tres horas más tarde, los campesinos encontraron un cadáver. Pero no era el de la niña. Jhon Jairo Quintero Núñez, un hombre venezolano de 24 años, se había colgado con una cuerda en una finca cercana. Era conocido en la región, pues dice la personera Gelvez, desde hacía varios años en épocas de cosecha atravesaba la frontera y trabaja por temporadas como obrero en una finca vecina a la de la tía de la menor.

Su presunto suicidio lo convirtió en el primer –y hasta ahora, único– sospechoso del rapto y posible abuso sexual de la niña de 8 años. Según le dijeron los familiares de la niña a la personera del municipio, en el momento de la desaparición de la menor, Jhon Jairo Quintero se ausentó de la fiesta que organizó Nelly Sepúlveda para su familia y vecinos. Además, más tarde en la búsqueda los campesinos dijeron haber encontrado ropa interior de la menor entre las pertenencias de Quintero.

“En Arauquita solo tenemos una unidad de Sijín de la Policía, no tenemos Fiscalía. Por temas de seguridad los investigadores de la Sijín no pueden movilizarse a zona rural, solo logran hacerlo Ejército, Policía y Gaula, que pueden llegar hasta el corregimiento de La Pesquera. A la vereda solo ha entrado el inspector de Policía con una comisión para recolectar una serie de pruebas como ropa y otros elementos”, comenta la personera Gelvez.

Catorce horas después de su desaparición, uno de los campesinos que integraban el bloque de búsqueda vio un bulto en una carretera de la vereda Mataguaro. Era la menor: la separaban 500 metros de su presunto agresor. En helicóptero la trasladaron al Hospital San Lorenzo de Arauquita. Hasta allá llegó Nelly Sepúlveda, su tía. Fue ella quien le contó a la personera Lady Gelvez todo lo que había ocurrido.

La gravedad de las heridas en el cuerpo de la niña –trauma craneoencefálico, principalmente obligaron a las autoridades a trasladarla a un centro de salud especializado. Fue hospitalizada en la Clínica Materno Infantil San Luis de Bucaramanga*, donde permanece acompañada por su madre. Todavía no sale del coma inducido al que los médicos del hospital decidieron someterla para tratar de estabilizarla y así, evitar su muerte.

*Nota de la editora: la nota original decía que la menor había sido trasladada a Cúcuta. La Clínica Materno Infantil San Luis confirmó que la niña ha permanecido en su sede desde que fue internada allí el 27 de diciembre. 

 

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