Los testigos que pusieron su dedo acusador sobre el expresidente Uribe

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La medida de aseguramiento contra el expresidente Álvaro Uribe tiene como origen una pelea de vieja data con Iván Cepeda y dos testimonios que lo vinculan con el Bloque Metro: los del exparamilitar Pablo Hernán Sierra y Juan Guillermo Monsalve. Sala de Instrucción de la Corte Suprema pidió al Inpec seguridad especial para Monsalve.

La medida de aseguramiento contra senador Álvaro Uribe Vélez tiene dos eje fundamentales: los testigos Juan Guillermo Monsalve y Pablo Hernán Sierra, alias “Alberto Guerrero”. Estos dos hombres han marcado el camino judicial que hoy tiene al expresidente Uribe sin libertad y bajo una medida de aseguramiento domiciliaria. Su historia se remonta casi una década atrás, cuando Monsalve y Sierra declararon ante Iván Cepeda que las familias Uribe Vélez, Gallón y Villegas fueron los fundadores del Bloque Metro de las autodefensas en Antioquia. La Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia ordenó al INPEC mantener las medidas de seguridad.

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“Conforme se analizó y lo indica la prueba aducida legalmente, podrían ser objeto de abordaje a futuro por terceras personas o ser intimidados de alguna manera, en procura de que varíen o cambien su declaración”, se lee en la decisión de la Corte de 1.554 páginas. Esta determinación de proteger a los testigos también se aplica para Carlos Enrique Vélez Ramírez, alias “Víctor”, otro de los testigos que aceptó que el abogado Diego Cadena le dio pagos a cambio de desprestigiar el testimonio de Pablo Hernán Sierra y denunciar que Iván Cepeda estaba ofreciendo beneficios jurídicos a cambio de testificar contra la familia del expresidente.

La génesis de este lío que hoy tiene sin libertad al expresidente Uribe comenzó el 16 de febrero de 2018, cuando la Corte dictó un auto inhibitorio para investigar a Iván Cepeda ante las denuncias que había radicado el expresidente en 2014 por supuesta manipulación de testigos. La defensa de Uribe tenía hasta el 23 de febrero de 2018 para presentar un recurso de reposición para evitar el archivo de la denuncia contra Cepeda. Para sustentar sus argumentos, los abogados de Uribe buscaron paramilitares que reafirmaran sus dichos y, entre las personas que buscaron, estaba a Juan Guillermo Monsalve, uno de los principales testigos en su contra y protegido del senador Cepeda.

Juan Guillermo Monsalve y la Hacienda Guacharacas

Juan Guillermo Monsalve se convirtió en el testigo más incómodo contra los Uribe Vélez por su cercanía con la finca Las Guacharacas, propiedad de la familia del expresidente, ya que es el hijo de Óscar Monsalve, quien por años fue el administrador de la hacienda. Según la declaración que entregó Juan Guillermo Monsalve a las autoridades en septiembre de 2012, en esa finca fue que Álvaro Uribe, Santiago Uribe, Santiago Gallón, Luis Alberto Villegas, Juan Guillermo Villegas y Jhon Jairo Franco fundaron el Bloque Metro que operó en el nordeste antioqueño.

Desde ese momento, Monsalve dio rienda suelta a sus declaraciones y explicó cómo, supuestamente, él fue testigo de reuniones que se dieron en la Hacienda Guacharacas entre 1996 y 1997 para formar el grupo paramilitar. Monsalve afirmó a que a finales de la década de los 90 hizo parte de esa estructura ilegal y que conoció de cerca diversos crímenes que se cometieron en la finca de los Uribe y tierras colindantes. Asimismo, Monsalve dijo que también estuvo en las filas del Bloque Central Bolívar (BCB). Pero en 2007 fue capturado y condenado a 37 años por hechos que no estaban relacionados al paramilitarismo.

Los abogados del expresidente Uribe han concentrado su defensa en desacreditar al testigo al señalar que Juan Guillermo Monsalve nunca hizo parte de las autodefensas y que mentía al decir que vio a Álvaro Uribe en la Hacienda Guacharacas, pues desde los años 80 el senador no la pisaba. Asimismo, sostienen que Monsalve nunca fue paramilitar porque no fue aceptado en el proceso de Justicia y Paz, pues supuestamente pertenecía era a una banda criminal que operaba en Caquetá.

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Sin embargo, para febrero de 2018 Monsalve recobró especial importancia para el círculo del senador Uribe, pues desde varios frentes intentaron que firmara una carta de retractación sobre los supuestos vínculos del expresidente con el Bloque Metro. Según la Corte, a Monsalve le escribió un antiguo amigo llamado Carlos López, alias Caliche, quien vía Whatsapp le insistió en que grabara un video y atendiera al abogado Diego Cadena. El otro foco de presión, dice el alto tribunal, fueron las cuatro visitas que en dos días hizo a La Picota Cadena, quien por intermedio de otro recluso, Enrique Pardo Hasche, desde diciembre de 2017 empezó a insistirle en que debía cambiar su versión porque el expresidente Uribe sí podía ayudarlo con sus procesos.

Juan Guillermo Monsalve declaró en febrero de 2018 que se le hizo extraño y de mucha coincidencia que por dos vías diferentes le insistieran en lo mismo: retractarse, culpar a Cepeda y hacerlo antes de que la defensa de Uribe presentara un recurso ante la Corte Suprema. Asimismo, explicó que siempre mantuvo al tanto al senador Cepeda de todo lo que ocurría y que temía por su seguridad. A la vez, su familia, en especial su madre, Luz Marina Pineda, fue contactada en esa misma época por Juan Guillermo Villegas para que lo convenciera de recibir y hablar con el abogado Cadena.

Para la Corte, estos hechos no eran ninguna coincidencia: “Pese a presentarse como hechos separados, lo que se advierte es que quienes actuaron lo hicieron a nombre y representación de otro, con un encargo igual y específico de quien estando detrás sí tenía el conocimiento y control de toda la situación que era una sola sola, llegarle a Juan Guillermo Monsalve Pineda, para ponerle bajo ofrecimientos de beneficios jurídicos que se desdijera de sus acusaciones previas y culpara a Iván Cepeda de ello, para aportarlo como medio de prueba a la Corte. Corporación que recién se había abstenido de iniciar investigación penal en contra del congresista Cepeda y ordenado copias para investigar al Senador Álvaro Uribe Vélez, buscando que tal decisión fuera revocada”, se lee en la medida de aseguramiento.

Pablo Hernán Sierra y sus señalamiento

El otro testigo que declaró ante Cepeda fue Pablo Hernán Sierra, alias “Alberto Guerrero”, quien comandó el frente Caciqué Pipintá, del Bloque Metro y que controlaba parte de Caldas. El grupo de Sierra no se desmovilizó en el marco de las negociaciones del gobierno de Uribe con estructuras paramilitares, por lo que no recibió los beneficios judiciales. Al igual que Monsalve, “Alberto Guerrero” fue detenido en 2007 y desde esa época ha intentado, sin éxito, acogerse a Justicia y Paz para contar la verdad.

Su ingreso al Bloque Metro se dio en 1995, cuando fue desplazado por el ELN de Santo Domingo (Antioquia), donde era comerciante de productos agropecuarios. Para esa época, Pablo Hernán Sierra comenzó a trabajar con la Cuarta Brigada del Ejército en Medellín como informante y fue cuando conoció a alias Jote y a Carlos Mauricio García, alias “00”, los comandantes del Bloque Metro. Desde ese entonces se unió a las autodefensas y, según sus declaraciones, comenzó a operar en el nordeste antioqueña, por los sectores de San Roque y Yolombó, por lo que asegura que conoció lo que sucedía en la finca Guacharacas.

Desde su captura, “Alberto Guerrero” manifestó que tenía información que comprometía al presidente Uribe y su círculo cercano. El 19 de agosto de 2011, le relató a Iván Cepeda que “los fundadores y creadores de lo que se terminó llamando el Bloque Metro son el señor expresidente Ávaro Uribe Vélez, Santiago Uribe su hermano, Santiago Gallón, Luis Villegas y Juan Guillermo Villegas”. En su relato también explicó que en 1999 lo mandaron junto a 10 hombres a Caldas para crear un frente en ese departamento. Sin embargo, que en 2002 quedó en medio de una disputa entre el Bloque Metro y los Bloques Calima y Central Bolívar, por lo que buscó protección bajo el manto de Carlos Mario Jiménez, alias “Macaco”, comandante del BCB, y consolido el Frente Cacique Pipintá.

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Con el respaldo de “Macaco” para evitar ser asesinado por el Bloque Metro (el grupo de “Don Berna”), sus hombres siguieron operando en Caldas y empezaron a interferir en la política regional. En 2003 asesinaron a Gabriel Ángel Cartagena, ex gobernador del resguardo indígena Cañamomo y Loma Prieta, con el fin de favorecer a José Villalba del Partido Colombia Democrática, liderado por el exsenador Mario Uribe Escobar, primo del expresidente Uribe. Por estos hechos, Pablo Hernán Sierra fue condenado a 26 años de prisión en febrero de 2011. El otro homicidio por el que fue condenado en noviembre de 2011 fue el homicidio del alcalde de Guaduas, José Iván Rincón.

En 2011, al recibir su primera condena, buscó a Iván Cepeda para relatarle su historia, aunque cabe recordar que antes de ese encuentro dio una entrevista para pedirle al expresidente Uribe ayuda para ser aceptado en Justicia y Paz. De ahí en adelante, Sierra repitió sus palabras ante distintas autoridades y explicó que conoció y delinquió junto a Juan Guillermo Monsalve -el otro testigo- en el Bloque Metro. Sin embargo, en otros procesos diferentes al del expresidente Uribe, la Corte Suprema de jUsticia ha puesto en duda sus declaraciones por ser incongruentes.

En medio de los señalamientos entre Cepeda y Uribe

En 2012 el congresista Iván Cepeda realizó el primer debate contra Álvaro Uribe por la conformación de grupos paramilitares. En septiembre de 2014, el senador volvió a realizar un debate público y envió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) una carta en la que advertía que Monsalve y Sierra estaban en situación de riesgo. La respuesta de Uribe fue denunciar a Cepeda ante la Corte por supuesta manipulación de testigos, señalándolo de ir a las cárceles a ofrecer beneficios a paramilitares que hablaran en contra del expresidente y su familia.

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Cuatro años después, la Corte decidió no investigar a Cepeda. Eso ocurrió el 16 de febrero de 2018. A los cinco días, Reinaldo Villalba, abogado de Cepeda, alertó al alto tribunal que los testigos cuestionados estaban recibiendo mensajes y visitas de personas para que cambiaran sus testimonios y favorecieran al expresidente Uribe. Ante las denuncias, el 22 de febrero, los magistrados ordenaron una indagación preliminar contra Uribe, pues encontraron, entre otras pruebas, conversaciones telefónicas y chats que comprometían a Uribe y sus abogados.

En su defensa, el abogado Cadena manifestó que en ningún momento intentó manipular testigos y que fue el propio Juan Guillermo Monsalve quien los buscó para retractarse. “Juan Guillermo Monsalve nos buscó a través de unas personas que voy a declarar y a manifestar en la diligencia. Nosotros no lo hemos buscado. Él buscó diferentes personas para que lo escucharan. Ahora él cambia la versión de los hechos. Eso es todo lo que puedo decir por ahora”, dijo Cadena. Pero sus palabras no fueron creíbles para las autoridades. Mientras la Fiscalía ya le imputó cargos a Cadena y le impusieron casa por cárcel, la Corte Suprema, tras dos años de investigación, tomó una decisión histórica: dictar medida de aseguramiento contra un expresidente.

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