Fue capturado por la Policía Fiscal y Aduanera

Los enredos de un exdirectivo de Independiente Santa Fe

Jaime Tello dejó de ser parte de la junta directiva del club el 23 de marzo, fecha en la que se conoció una investigación en su contra por, supuestamente, liderar una red de lavado de activos y contrabando. Estaba prófugo de la justicia desde entonces.

En la investigación se estima que por contrabando de textiles se lavaron $130.000 millones. La Prensa

Dos meses estuvo prófugo de la justicia el exdirigente de Independiente Santa Fe Jaime Álvaro Tello Rondón, el hombre que es señalado por la Fiscalía y las autoridades de estar detrás de una gran red de contrabando en el país. Desde principios de marzo, luego de que se capturó a 16 personas, las autoridades comenzaron la cacería de Tello, quien fue separado de la junta directiva del equipo de fútbol el pasado 23 de marzo. En ese momento, el club comunicó: “Ha decidido la separación inmediata para que aclare su situación ante las autoridades judiciales de nuestro país (…) Lamentamos profundamente la situación del señor Tello Rondón, a quien siempre hemos conocido como una persona de bien y un reconocido empresario dedicado al comercio exterior”.

Precisamente por sus actividades en comercio exterior, la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa), en conjunto con la Fiscalía, lo capturó en la noche del miércoles 3 de mayo en Bogotá. El nombre de Jaime Tello salió a relucir luego de que el 4 de marzo de este año capturaron a 19 personas —entre ellas cuatro funcionarios de la DIAN y uno de la Polfa— que formaban parte de una red de contrabando y lavado de activos que ingresó ilegalmente mercancía por el aeropuerto El Dorado entre 2012 y 2016. Según la investigación, el fraude rondaría los $130.000 millones y los cerebros detrás de la operación habrían sido Jaime Tello y su socio Luis Jahuer Puentes Méndez.

La investigación comenzó luego de las alertas que envió la Agencia de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos (ICE) a la Policía Fiscal y Aduanera y la Dian. Las autoridades norteamericanas, en medio de operativos contra redes de narcotráfico, advirtieron que estaba saliendo mercancía textil no registrada desde la ciudad de Los Ángeles para lograr lavar activos y que el destino final era Bogotá. La Fiscalía; la Agencia del Inspector de Tributos, Rentas y Contribuciones Parafiscales (ITRC); la Dian y la Polfa prendieron las alarmas y evidenciaron que los receptores de estos productos eran firmas de papel y particulares que nada tenían que ver con el negocio.

Asimismo, descubrieron que funcionarios públicos de la aduana habían sido sobornados a cambio de dejar pasar la mercancía. Por ejemplo, hallaron múltiples declaraciones de importación con un solo número de documento de transporte, algo parecido a que una persona votó varias veces con la misma cédula. Además, los productos no se sometían a trámites de importación y las empresas fachadas obviaban los controles y el pago de impuestos. Jaime Tello, junto con las otras 19 personas arrestadas por estos hechos, maquillaba operaciones que permitieron el lavado de millones de pesos.

Entre las compañías que habrían participado en las actividades de contrabando al comprar productos en el exterior y no registrar su ingreso a Colombia, falsificar documentos ante la Dian, hacer operaciones ficticias, sobrefacturar la mercancía y alterar el peso de la misma en los papeles oficiales, está Tego y Compañía Ltda., domiciliada en Bogotá. Esta última forma parte del grupo de empresas de Jaime Tello —quien era su gerente— y fue fundada en el año 2000. Se registró como una sociedad asesora en consultoría integral en comercio internacional y logística.

Otra de las compañías salpicadas en la investigación es Nova Distribuciones Nacionales S. A. S., una empresa que resultó mencionada en documentos de aduana que daban cuenta de una supuesta importación con la sociedad Asia Pacific Changi Co. Ltda., de China. En la investigación se logró demostrar que en realidad se trató de un negocio de siete personas que falsificaron documentos para ingresar ilegalmente mercancía que compraron en tiendas de textiles en Los Ángeles (Estados Unidos). Pero lo más curioso de este caso es que los investigadores descubrieron que Asia Pacific Changi era promotora de varias empresas de Jaime Tello.

En medio de los allanamientos a las empresas del exdirigente de Santa Fe, los investigadores encontraron sellos de la empresa asiática. La hipótesis es que eran utilizados para falsificar documentos y realizar importaciones ficticias desde China, cuando en realidad la mercancía provenía de Estados Unidos. La Fiscalía también capturó a varios particulares que prestaron sus nombres para engañar a las autoridades y que, supuestamente, están vinculados con las empresas de Jaime Tello, a quien le imputarán cargos por los delitos de concierto para delinquir agravado, contrabando, lavado de activos, enriquecimiento ilícito, cohecho propio, cohecho por dar u ofrecer y favorecimiento al contrabando.

Una persona cercana a la dirigencia de Santa Fe le dijo a este diario que Jaime Tello llegó al club porque era socio de un excuñado del presidente César Pastrana, quien no se ha pronunciado al respecto porque está con el equipo profesional en Brasil. Asimismo, los empleados de Santa Fe manifestaron que Tello iba poco a la sede administrativa, en el barrio San Miguel, y casi nunca se comunicaron con él. Lo que quedó claro es que Tello formó parte de la junta directiva que llevó al equipo a conseguir dos títulos en el fútbol profesional, dos superligas, una Copa Colombia y los dos únicos trofeos internacionales: la Copa Sudamericana, en 2015, y la Copa Sugura Bank, en 2016. Las autoridades, igualmente, investigan si los negocios de Jaime Tello llegaron a afectar a Santa Fe.