Los falsos Mártires de Puerres

Doce supuestos falsos positivos enredan al uniformado al que el magistrado Henry Villarraga, al parecer iba a ayudar irregular para que su proceso pasara de la justicia ordinaria a la justicia penal militar.

Por lo menos 12 falsos positivos enredan al coronel Róbinson González del Río, aquel al que el magistrado del Consejo Superior de la Judicatura, Henry Villarraga, quiso –al parecer– ayudar para que su proceso pasara de la justicia ordinaria a la justicia penal militar. Mientras Villarraga se defiende de los señalamientos, que motivaron a que la Fiscalía le solicitara a la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes que lo investigara, el coronel afronta un proceso por la muerte de los campesinos Javier Andrés Moreno Marín y Janio César Sepúlveda Ambito, en septiembre de 2007, en zona rural de Neira (Caldas).

Los labriegos fueron presentados como guerrilleros muertos en combate cuando no lo eran. De acuerdo con la Fiscalía estas son apenas dos de las víctimas de una campaña criminal perpetrada por agentes del Batallón Mártires de Puerres y el Batallón Ayacucho para conseguir vacaciones a cambio de falsos positivos. Al parecer, en esa campaña fue protagonista el coronel González.

De acuerdo con un testigo protegido, “desde que llegó González en el año 2007, el Batallón (Mártires de Puerres) se dañó pues fue él quien empezó a instaurar las legalizaciones de muertes diciéndoles: ‘¿Quieren estar 4 meses en el monte o quieren estar relajados en la casa?’, y así ‘la gente se fue por lo suave’”. En 2007 cerca de 95 criminales murieron en combates con el Ejército. Hubo las respectivas felicitaciones, ascensos y vacaciones; sin embargo, las autoridades se fueron dando cuenta que los logros de estos dos batallones no eran tan ciertos.

La Fiscalía ha dicho al respecto que “la investigación reveló que las víctimas eran invitadas a cometer actos delictivos en zona rural de los municipios de Chinchiná, Neira, Manizales y Salamina (Caldas), por parte de personas que tenían relación con miembros del Ejército, aquellas eran recogidas y transportadas hasta un paraje rural en el que los militares, atrincherados en posición de fusilamiento, los ejecutaban”.

De esta forma murieron, de acuerdo con las pesquisas del ente investigador, José Gregorio Galvis Jiménez, Adrián Vélez Londoño, Guillermo Iván Mejía Sánchez, John Fredy Espinosa, Julián Andrés Torres Castañeda, Jorge Luis García Gómez, Luis Ferney García Gómez, Juan Francisco Franco, Jhon Jairo Muñoz Blandón, Javier Andrés Moreno Marín, Janio César Sepúlveda Ambito y Frandiney Martínez Quiroga. Todos ellos murieron en extrañas operaciones comandadas por el entonces mayor Róbinson González. Otras 10 personas murieron a manos de miembros del Batallón Mártires de Puerres en la segunda mitad de 2007. Sin embargo, para ese momento esta unidad ya era comandada por el mayor Josue Yobanny Linares Hernández, también en proceso por estos hechos.

González fue capturado en agosto del año pasado junto con los subtenientes Manuel Alejandro Parra y Edwin Javier Madroñero y el sargento Rubio Jairo Gutiérrez. El proceso en contra de estos uniformados sigue en la justicia ordinaria pese a la ponencia del magistrado Villarraga que solicitaba que trasladaran el expediente a la justicia militar. Mientras tanto, la Fiscalía esclarece los pormenores de esta campaña.