Autoridades indagan su vínculo con la firma

Los secretos del contrato de Roberto Prieto con Marketmedios

Según el contrato, Prieto tenía un salario integral de 20 millones de pesos y se obligaba a prestar sus servicios de forma exclusiva. ¿Incumplió el acuerdo al hacer “gestiones” para otras empresas?

Roberto Prieto está detenido en la cárcel Modelo de Bogotá, desde el pasado 29 de mayo. /Cristian Garavito

En los últimos 15 años, con fugaces pasos por campañas políticas al Congreso y a la Presidencia, José Roberto Prieto Uribe ha estado vinculado a la firma Marketmedios, de su familia. Una compañía creada en 2001 que, desde que Juan Manuel Santos llegó a la Casa de Nariño, ha obtenido más de 60 contratos con el Estado por un total superior a los 84.000 millones de pesos. Ese vínculo entre el exgerente de las campañas de Juan Manuel Santos a la Presidencia —hoy detenido por el carrusel de sobornos en la Ruta del Sol— y los abultados negocios de la firma de publicidad con entidades estatales es rastreado por la Procuraduría. Marketmedios ha sido beneficiaria de contratos con la Registraduría, la Cancillería, el Ministerio de Trabajo, Findeter y hasta en Palacio. Todas esas operaciones comerciales están bajo la lupa del organismo disciplinario.

(Puede ver: Las campañas políticas de Roberto Prieto)

En sus distintas versiones a la justicia, José Roberto Prieto ha insistido en que no es ni ha sido socio de la empresa de sus hermanos y que solo ha ocupado cargos directivos. Precisamente, después de oficiar como representante de Colombia ante el Banco Interamericano de Desarrollo, en Washington, entre los años 2010 y 2013, Prieto Uribe volvió a Bogotá y suscribió un nuevo contrato a término indefinido con Marketmedios. El Espectador conoció detalles del documento que podría resultar clave para los investigadores y que tiene varias particularidades. Por ejemplo, dicho contrato, fechado el primero de noviembre de 2013, fue firmado por José Roberto Prieto en calidad de trabajador y Mauricio Prieto como empleador. El pago mensual pactado entre los hermanos Prieto Uribe fue de 20 millones de pesos para que José Roberto liderara la unidad de negocios Market Consultores.

“Cuando hay campañas políticas yo ayudo en estrategia, pero, en paralelo, yo apoyo la gestión comercial para Marketmedios Comunicaciones, porque igualmente tengo 20 años de experiencia en la comercialización de medios”, le dijo el propio José Roberto Prieto a la Fiscalía el 23 de marzo de 2017, cuando apenas tomaba forma el escándalo que hoy lo tiene en la cárcel La Modelo de Bogotá. El contrato de Prieto con Marketmedios fue suscrito a término indefinido y advertía que el empresario no solamente se obligaba a poner al servicio de la compañía toda su capacidad de trabajo, sino también “a prestar sus servicios en forma exclusiva con el empleador, es decir, a no prestar directa ni indirectamente servicios laborales a otros empleadores ni a trabajar por cuenta propia en el mismo oficio durante la vigencia de este contrato”.

Una cláusula que habría incumplido José Roberto Prieto en repetidas ocasiones, pues la Fiscalía sostiene que hizo gestiones ante la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), en 2015, en favor de la Concesionaria Yuma, para la adición de un contrato por 5.788 millones de pesos en la obra de la Ruta del Sol 3. Por dicho negocio, cuyo fin era hacer estudios y diseños del segundo puente sobre el río Magdalena, entre los municipios de Plato (Magdalena) y Zambrano (Bolívar), Prieto Uribe habría recibido una coima de 680 millones de pesos de su amigo Eduardo Zambrano. Pero, además de esa investigación, se indaga si Prieto hizo otras gestiones para ayudar a firmas extranjeras como la italiana Impregilo, la española Rubau y la brasileña Queiroz Galvao. Específicamente en licitaciones de obras en Norte de Santander y el segundo túnel de La Línea.

(En contexto: Otro lío por caso Marketmedios)

El propio Prieto ha reconocido su cercanía con estas empresas, aunque siempre ha negado cualquier cobro por sus gestiones. Es más, siempre ha señalado que lo que hizo fue servir como “puente” o “canal institucional de comunicación” entre esos empresarios extranjeros inconformes y la ANI. “Soy amigo del señor presidente de la República y me preocupa que las cosas no le salgan bien”, le dijo a la Procuraduría el 24 de mayo de 2017 para explicar sus vínculos con estas compañías. En su momento, incluso, el propio expresidente de la ANI, Luis Fernando Andrade, declaró que José Roberto Prieto, en varias reuniones que sostuvo en su despacho, mostró especial interés en el proyecto vial entre Ocaña y Gamarra, adjudicado al Consorcio Ruta del Sol, integrado por la multinacional Odebrecht, Episol (filial de Corficolombiana) y el grupo Solarte.

Prieto Uribe le ha dicho a la Fiscalía que el expresidente de Odebrecht en Colombia, Eleuberto Martorelli, sí lo buscó para contarle que el concesionario estaba teniendo muchos problemas con la ANI. Según Prieto, su labor fue intentar mediar en esa puja. “Lo único que hice por él (por Martorelli) fue decir dos cosas: yo le puedo ayudar generando un canal institucional de comunicación, punto. Y le dije: lo único que usted no puede hacer en este país es buscar atajos, no busque atajos, que eso no sale bien”. En su versión ante la justicia añadió: “Yo generaba confianza en los funcionarios públicos por haber sido gerente de la campaña. Hablé con el doctor Andrade y le dije: ‘Mire, este señor está molesto, usted por qué no lo recibe y lo oye, solo óigalo. Eso fue por allá en julio (de 2014)”.

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¿Fue José Roberto Prieto solamente un “mediador” en estos pleitos o representó a la sombra a firmas extranjeras, aprovechando su perfil, cercanía con el Presidente y el margen de maniobra que le dio haber dirigido y gerenciado las dos campañas de Santos a la Casa de Nariño? ¿Obtuvo algún pago por estas “gestiones”, tal como lo asegura la Fiscalía, contrariando así la cláusula de exclusividad que pactó con la empresa Marketmedios de su hermano? Estas y otras preguntas rondan a los investigadores. De vuelta al contrato de Prieto con la compañía de publicidad, este estipulaba que su salario de 20 millones era integral, que de allí debía cancelar la seguridad social y que si se le reconocían beneficios por alimentación, comunicaciones, hospedaje, transporte, vestuario, auxilios en dinero o en bonificaciones, estos quedaban por fuera del factor salarial.

(Vea: Las interceptaciones a Roberto Prieto)

El acuerdo comercial también dejó constancia de que Prieto se comprometía a que “todas las invenciones, descubrimientos y trabajos originales (...) le pertenecerán al empleador” y, como cosa curiosa, también incluyó un parágrafo de periodo de prueba de dos meses. El contrato tuvo una modificación en enero de 2016, en donde se dispuso “un pago semestral” como reconocimiento de prima de servicios por su labor. Marketmedios es una compañía que tiene 624 clientes y que factura más de 80 mil millones de pesos al año. Según informó en un comunicado Mauricio Prieto, presidente de la firma, “del total de ingresos de la compañía en los últimos 10 años, sólo el 11 % corresponde a clientes con el Estado”. El contrato de Prieto con esta firma hace parte del expediente que indaga la justicia. La Procuraduría, por ejemplo, quiere saber si él fue o no clave para que Marketmedios recibiera tantos contratos.