Los taxistas, en manos de EE.UU.

Los acusados de participar en el crimen que segó la vida de James Terry Watson serán presentados ante una corte de Virginia.

Cuatro de los siete colombianos extraditados, antes de ser enviados a EE.UU. / Gustavo Torrijos

A las seis de la mañana de este martes, los siete taxistas detenidos por haber participado en el crimen que acabó con la vida del agente de la DEA James Terry Watson —asesinado el 21 de junio de 2013 cuando intentaba escapar de un paseo millonario— salieron de la cárcel La Picota de Bogotá rumbo a Estados Unidos. Miembros de la Dijín los entregaron a las autoridades norteamericanas para que respondan ante una corte de Virginia por los delitos de asesinato de persona con protección internacional, asesinato de un funcionario de los Estados Unidos, concierto para secuestrar y secuestro. Según uno de los defensores de los taxistas, Miguel Ángel Ramírez, podrían ser condenados a 70 años de cárcel, como máximo.

“Estaríamos hablando de 45 años de prisión, pero un juez federal puede condenarlos hasta 70 años. No se estaría hablando de pena de muerte o de cadena perpetua, pero es claro que morirían en la cárcel”, señaló el abogado en diálogo con Blu Radio. Precisamente, la bancada de la defensa ya había interpuesto una demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, aceptada desde el pasado 3 de junio por ese tribunal para ser estudiada, con el objetivo de evitar que la extradición se concretara. Aun así, hace cuatro días la Fiscalía anunció que el traslado estaba listo, luego de que la Presidencia entregara las siete resoluciones oficiales que avalaban la medida contra Edwin Figueroa, Wilson Peralta, Ómar Valdés, Andrés Oviedo, Héctor López, Julio Gracia y Édgar Bello Murillo, alias Payaso.

De hecho, fue Payaso quien antes de montarse al avión decidió proclamar que era el único responsable del asesinato de Watson y que sus otros seis compañeros de extradición eran inocentes. “Hay personas que están aquí porque lavaron un carro y ni siquiera sabían lo que se hacía de noche con los carros. Esos no deberían ser extraditados. Lo que cometieron con Wilson Peralta es algo muy triste para mí porque era una persona que sólo trabajaba en el carro durante el día”, le dijo a Blu Radio. Y luego le pidió perdón al país: “A Colombia les pido perdón por haberlos dejado tan mal, no quería cometer este crimen. Pienso que si Colombia fuera un país en donde en verdad hubiera justicia, estaríamos condenados aquí”.

Aun así, desde abril la Corte Suprema de Justicia consideró que la solicitud hecha por Estados Unidos debía otorgarse, ya que James Terry Watson tenía la calidad de “persona internacionalmente protegida”, al ser miembro del cuerpo diplomático estadounidense, y esta condición permite que las autoridades norteamericanas puedan procesar bajo sus leyes a los responsables de un crimen, incluso cuando los delitos se cometieron en Colombia.

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2014-07-01T22:46:45-05:00

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2014-07-01T22:56:31-05:00

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Redacción Judicial

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