Los testigos claves contra Jorge Pretelt

Con los testimonios de Víctor Pacheco, Helbert Otero y Abel Guillermo Caballero se busca demostrar que el exmagistrado Jorge Pretelt pidió $500 millones para beneficiar a Fidupetrol.

El exmagistrado Jorge Pretelt fue suspendido el pasado 24 de agosto.  / Archivo
El exmagistrado Jorge Pretelt fue suspendido el pasado 24 de agosto. / Archivo

Mientras la defensa de Jorge Pretelt debe presentar este 13 de diciembre las pruebas con las que busca demostrar que el exmagistrado no negoció sobornos por $500 millones ni movió sus influencias para beneficiar a la firma Fidupetrol, la Fiscalía está allanando el camino para que se presenten como testigos ante la Corte tres protagonistas de la historia: el abogado Víctor Pacheco, el accionista mayoritario de la sociedad petrolera Helbert Otero y el expresidente de Fidupetrol Abel Guillermo Caballero. Los dos primeros ya tienen en los bolsillos un preacuerdo que redujo severamente sus penas y el tercero está esperando que el Tribunal Superior de Bogotá se lo conceda también.

Los tres hombres aceptaron que hicieron parte de un plan para lograr que una tutela presentada por Fidupetrol en 2013 —la cual buscaba tumbar una multa que la obligaba a pagar $22.500 millones— fuera seleccionada por la Corte Constitucional y saliera a su favor, a cambio del pago de una serie de dádivas. El escándalo estalló en febrero de 2015, cuando el entonces magistrado Mauricio González denunció a su colega Jorge Pretelt. En ese entonces se conoció una grabación que el magistrado Luis Ernesto Vargas le entregó, en la cual, supuestamente, Víctor Pacheco contaba cómo Pretelt estaba pidiendo plata a nombre de González para fallar la tutela de Fidupetrol en favor de los intereses de la empresa.

El 2 de febrero de 2015, el magistrado Luis Ernesto Vargas Silva grabó a escondidas a Víctor Pacheco en una reunión en su despacho. En ese encuentro, Pacheco le dio detalles de cómo el magistrado Pretelt al parecer habría realizado ofrecimientos para beneficiar a Fidupetrol. Según Pacheco, el 18 de octubre de 2013 Pretelt lo citó en su apartamento para pedirle $500 millones a cambio de hablarle al oído a González. Sin embargo recalcó que la plata nunca se entregó, y finalmente la sentencia de la Corte Constitucional salió en contra de los intereses de la sociedad petrolera.

Dos días después del encuentro entre el magistrado Vargas y Pacheco, el primero le contó a Mauricio González lo sucedido. El 4 de febrero de 2015, el mismo día en que Pretelt fue elegido presidente de la Corte Constitucional, estalló el escándalo en el interior del alto tribunal. Al conocerse los hechos, la Fiscalía inició las respectivas investigaciones. El primero en ser llamado a interrogatorio fue el abogado Pacheco, quien en un principio entregó tres declaraciones distintas ante autoridades diferentes. Sin embargo, optó por negociar con la Fiscalía y el 30 de octubre de 2015 un juez de control de garantías de Bogotá avaló el preacuerdo con el que terminó condenado a pagar $150 millones y dos años, cuatro meses y 22 días de prisión por el delito de tráfico de influencias.

Víctor Pacheco se convirtió en el primer gran testigo del peor escándalo de corrupción en el que se ha visto envuelta la Corte Constitucional. Para evitar ser condenado a más de 10 años de cárcel, el jurista dio rienda suelta a sus declaraciones y empezó a señalar a los otros protagonistas de la historia. Con su testimonio se logró poner contra las cuerdas al accionista mayoritario de Fidupetrol, Helbert Otero, quien, a pesar de insistir que era inocente y que nunca conoció a Pretelt, terminó recurriendo a la misma vía de Pacheco para salvar su cabeza y salir de prisión, donde se encontraba desde septiembre de 2015.

El pasado 10 de octubre, un juez dio validez a la negociación a la que llegó Otero con la Fiscalía, que lo acusaba de que le había ordenado a Víctor Pacheco mover sus influencias en la Corte Constitucional cuando era miembro de la junta directiva de Fidupetrol. Otero fue condenado a dos años de cárcel y está obligado a servir como testigo en varios procesos por este escándalo. Entre ellos los de los exmagistrados Rodrigo Escobar Gil y Jorge Pretelt. Para la Fiscalía, Helbert Otero es una pieza fundamental, pues explicaría como se gestionó el pago de coimas desde Fidupetrol para salvarse de pagar la multimillonaria multa.

El último personaje que está ad portas de formar parte del cartel de testigos que acusarán al exmagistrado Pretelt de intentar torcer un proceso en la Corte Constitucional en favor de intereses privados es Abel Guillermo Caballero, expresidente de Fidupetrol. Él aún no tiene avalado su preacuerdo con la Fiscalía, pues el pasado 5 de diciembre un juez lo negó, bajo el argumento de que se trataba de un delito contra la administración pública que no podía ser premiado con una baja condena pagada en casa por cárcel o en libertad condicional. La decisión fue apelada y ahora la última palabra la tiene el Tribunal de Bogotá.

En su defensa, Pretelt ha sostenido que jamás recibió a Pacheco en su apartamento, que no conoció a los directivos de Fidupetrol y que, mucho menos, recibió coimas. “Ni recibí dinero, ni pedí dinero. Cómo me van acusar si desaparecieron las circunstancias de tiempo, modo y lugar. Dice el acusador que yo soy inteligente y que no dejé huellas. No, señor. Está demostrado en el expediente que no recibí dinero, que no pedí dinero, y que el abogado Víctor Pacheco no estuvo en mi casa”, sostuvo el magistrado en su intervención ante la plenaria del Senado el pasado 24 de agosto, el día en que la mayoría de los senadores votaron para suspenderlo de su cargo. Se prevé que el juicio en su contra ante la Corte Suprema de Justicia arranque el próximo año, pues en pocos días comienza la vacancia judicial.