Los testimonios contra Narváez

Con testimonios como los del exjefe paramilitar Salvatore Mancuso y Piedad Córdoba señalarón que el exsubdirector del DAS José Miguel Narváez habría sugerido asesinar al periodista.

“La información que nos daba gente tan preparada como José Miguel Narváez la dábamos por cierta”, dijo el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso en el juicio que se adelanta contra el exsubdirector del DAS por el homicidio del periodista Jaime Garzón, asesinado el 13 de agosto de 1999. Con testimonios como este y los de la exsenadora Piedad Córdoba y excomandantes ‘paras’ como Hébert Veloza García, alias H.H.; Diego Fernando Murillo, alias Don Berna, y Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40, la Fiscalía busca establecer si Narváez habría sido la persona que sugirió asesinar al humorista por, supuestamente, tener nexos con el Eln.

En medio del juicio contra el exsubdirector del DAS, que se reanudó ayer jueves, Piedad Córdoba manifestó que mientras estuvo secuestrada por los paramilitares, entre el 21 de mayo y 4 de junio de 1999 —por este caso también está siendo investigado Narváez por, supuestamente, haber colaborado con el plagio— le hicieron un juicio de guerra, en el cual su ‘abogado defensor’ era Don Berna, y en el que la decisión final había sido la pena de muerte. Sin embargo, la exsenadora señaló que se salvó porque en esos momentos había una presión internacional que exigía su liberación, y de haber sido asesinada dejaba mal paradas a las AUC.

La excongresista agregó que su liberación significó la muerte de Jaime Garzón. Según ella, Carlos Castaño le había asegurado que mataría a Betún —apodo que le tenían a Garzón por su personaje Heriberto de la Calle— y que por esta razón ella se reunió en tres oportunidades con el periodista para prevenirlo. “Recuerdo la última conversación que tuve con él. Yo le dije, cuando regresé del secuestro: ‘Jaime, a ti te van a matar. A mí me liberaron, pero a ti te van a matar. A ti te canjearon por mí’”, puntualizó Córdoba.

En cuanto a Narváez, manifestó que se dio cuenta de que había sido parte del complot para asesinar a Garzón y que tenía fuertes nexos con las autodefensas cuando realizó una gira por las cárceles en EE.UU. para visitar a los excomandantes ‘paras’ extraditados.

En estas reuniones, con Don Berna, H.H. y Mancuso, se ventilaron secretos sobre el actuar de Narváez con las autodefensas. Según Córdoba, desde ese entonces le contaron que el exsubdirector del DAS le había insistido a Castaño para que asesinara a Garzón por sus supuestos vínculos con guerrilleros.

Se refirió también a que por la muerte del periodista los paramilitares rompieron relaciones con Narváez porque supuestamente los había llevado a cometer errores que perjudicaron su imagen. Otro de los crímenes en que es señalado el subdirector del DAS es el del excongresista de la Unión Patriótica Manuel Cepeda Vargas, asesinado el 9 de agosto de 1994. En entrevista con El Espectador, al preguntarle a Piedad Córdoba sobre el poder del exsubdirector del DAS en las autodefensas, afirmó que “José Miguel Narváez era quien daba las órdenes”.

Esta versión fue prácticamente la que dio Salvatore Mancuso en la misma audiencia. El exjefe ‘para’ manifestó que seguían todas las recomendaciones que les daba Narváez, quien les dio conferencias entre 1996 y 1997 en las que les decía que la guerra podía estar ganándose militarmente, pero no políticamente, porque la guerrilla tenía gente difundiendo su doctrina. Asimismo, Mancuso señaló al exsubdirector del DAS de solicitar que asesinaran a líderes sindicales, defensores de DD.HH. y al entonces congresista Wilson Borja, por su “cercanía a las Farc”.

Otra de las declaraciones explosivas de Mancuso fue que en medio de una discusión le dijo a Narváez que las autodefensas no tenían una ideología y no se les podía encasillar como de ultraderecha, y que la reacción del exsubdirector del DAS fue de indignación y negación. El próximo 4 de febrero se reanudará el proceso contra Narváez por el asesinato de Jaime Garzón. En esa oportunidad hablarán H.H. y Jorge 40. De igual manera, tendrá que responder por los otros tres procesos en su contra mientras está recluido en la cárcel de Facatativá.