Los ‘wikileaks’ que enredan a José Obdulio Gaviria

Nuevos coletazos ha dejado la entrega de la exdirectora del DAS María del Pilar Hurtado. El vicefiscal general, Jorge Fernando Perdomo, anunció que hay interés en negociar con ella.

José Obdulio Gaviria será investigado en la Corte por las chuzadas. / Archivo | María del Pilar Hurtado, exdirectora del DAS. / Luis Ángel - El Espectador

Tras la entrega de la exdirectora del DAS María del Pilar Hurtado, ya comenzaron a sentirse los primeros coletazos por el caso de las chuzadas (interceptaciones ilegales a magistrados y políticos entre 2008 y 2009). Este lunes, el vicefiscal Jorge Fernando Perdomo anunció que existen posibilidades de que la Fiscalía llegue a un acuerdo de colaboración con Hurtado, y además, que la fiscal que adelanta las pesquisas por estos hechos le compulsó copias en el pasado mes de diciembre a la Corte Suprema de Justicia para que asumiera la investigación contra el senador José Obdulio Gaviria, quien para la época de los hechos era asesor presidencial de Álvaro Uribe Vélez.

Varios de los testigos estelares de las chuzadas del DAS han salpicado a Gaviria. Entre ellos el exdirector de contrainteligencia Jorge Alberto Lagos, el exdirector de inteligencia Fernando Tabares y la exsubdirectora de operaciones Martha Inés Leal. Los dos primeros han sostenido que en varias oportunidades hubo reuniones en la Casa de Nariño para analizar los avances del llamado caso Paseo—así se denominó la investigación por el viaje que realizaron los magistrados al Huila en 2006, patrocinado por el polémico empresario Ascencio Reyes—. El objetivo era documentar los nexos entre el entonces presidente de la Corte Suprema Yesid Ramírez con Reyes. En esa época Ramírez tenía un público enfrentamiento con el presidente Uribe.

Asimismo, a Gaviria lo han mencionado como el hombre detrás de órdenes del DAS para rastrear a políticos de oposición que eran señalados como enemigos del gobierno. Esta situación quedó registrada en los archivos secretos, conocidos como ‘wikileaks’, que envió en su momento el embajador de Estados Unidos, William Brownfield, quien empezó a enviar mensajes a su país sobre la crítica pelea en la que estaban el gobierno Uribe y la Corte Suprema.

En uno de los cables revelados, enviado el 24 de octubre de 2008, se precisó que quien estaría impulsando al DAS a realizar seguimientos ilegales a políticos y magistrados era José Obdulio Gaviria. Cuatro meses más tarde se elaboró otro memo de la embajada de EE.UU. en el que se leía que el entonces comandante de la Policía, general Óscar Naranjo, y el exdirector de DAS Andrés Peñate le dijeron por separado al embajador Brownfield que Gaviria era quien más insistía en seguir los movimientos de los contradictores del gobierno. El 4 y el 13 de mayo de 2009 se mandaron otros dos informes a EE.UU. en los que se relataba la inestabilidad política del momento tras los hallazgos de la Procuraduría —que advertían vigilancia sistemática contra los opositores— y, además, se reiteraban los señalamientos de Naranjo y Peñate contra el asesor presidencial.

El siguiente cable de la embajada norteamericana en el que resultaba salpicado Gaviria era del 22 de mayo de 2009. En este, el exdirector del DAS Andrés Peñate insistió en que si bien José Obdulio Gaviria y el exsecretario Bernardo Moreno no dieron órdenes directas de controlar monitorear a los magistrados, los funcionarios del DAS entendían lo que ellos estaban pidiendo y actuaron bajo presión. Otro de los mensajes publicados por Wikileaks conocidos, fechado el 9 de septiembre de 2009, hablaba sobre una reunión entre el embajador y el expresidente Uribe. En ella se trataron temas referentes a la liquidación del DAS y a la preocupación por la imagen negativa de Colombia por las chuzadas.

Las palabras del vicefiscal Perdomo en su entrevista con Blu Radio ayer generaron un aluvión de críticas desde personas cercanas al uribismo. José Obdulio Gaviria dijo que “el vicefiscal Jorge Fernando Perdomo dirige en la Fiscalía una banda criminal en contra del Centro Democrático, porque se dedica a la política y va al Senado a hurgar y maquinar cosas (...) No me parece extraño que luego de varios años desempolve, en el momento que yo arrecio las críticas contra ellos”. El congresista, al ser cuestionado por las supuestas órdenes que le impartió a Hurtado, contestó: “Eso ni siquiera puede ser posible pensarlo, dudarlo o intentar siquiera insinuarlo respecto a mi comportamiento o conducta”. Agregó que el vicefiscal actúa “como activista político en contra del Centro Democrático”.

Por su parte, el expresidente y senador Álvaro Uribe escribió en su cuenta de Twitter: “Intervenciones del vicefiscal, Jorge Perdomo, en medios demuestran que estamos ante una persecución política disfrazada de acusación judicial (…) ni María del Pilar Hurtado, ni mi presidencia, ni mi persona ordenamos acciones ilegales”. Igualmente, publicó un comunicado de prensa en el que manifestaba que durante su mandato no se ordenaron acciones ilegales, que María del Pilar Hurtado fue designada como directora del DAS ya que “venía precedida de buena reputación por trabajo en otros gobiernos (…) fue nombrada por recomendación de sus superiores quienes dieron excelente informe (…) María del Pilar ha sido una funcionaria proba”.

El expresidente insistió en que se realizaron operaciones de seguridad para indagar la entrada de dineros del chavismo a políticos. Finalmente, en su comunicado, el senador Uribe enfatizó que él también había sido víctima de las chuzadas y cuestionó a los funcionarios de alto nivel que colaboraron con las autoridades al decir: “si las órdenes eran ilegales, ¿por qué las cumplieron?”.

Uribe también recordó un episodio que le ocurrió a Hurtado durante su asilo en Panamá —donde se refugió desde 2010—: el robo de su pasaporte y su computador personal. Al parecer, según han indicado fuentes cercanas al proceso, en el equipo se encontraba guardada la información que podría llegar a perjudicar al más alto nivel del gobierno de la época. Durante el operativo en el que se entregó María el Pilar Hurtado el pasado sábado a las 3:00 de la mañana, agentes del CTI de la Fiscalía sostuvieron conversaciones con la exdirectora del DAS, quien al parecer indicó sus deseo de negociar con las autoridades. Al ser indagada por las pruebas que podría aportar, como por ejemplo copias del computador perdido, guardó silencio y no volvió a hablar sobre el tema.

Todo parece indicar que esta situación es lo que ha llevado al ente investigador a dar el debate ante la opinión pública sobre si Hurtado debería o no recibir beneficios jurídicos, a pesar del arsenal de testimonios y pruebas en su contra. Por ahora, la exdirectora del DAS está ad portas de conocer la decisión de la Corte Suprema de Justicia en su caso, pero la Fiscalía sigue planteado la posibilidad de que a la exdirectora le otorguen rebajas de pena y hasta una condena que puede ser pagada en detención domiciliaria.