Luna rindió interrogatorio

Con cinco minutos de anticipación llegó al búnker de la Fiscalía la actriz Lina Luna Rodríguez, esposa del llamado hacker Andrés Sepúlveda, a rendir un interrogatorio que había sido citado para las nueve de la mañana del viernes.

La actriz Lina Luna. / Luis Ángel

 Del brazo de su abogado, Ulises Durán, Luna se dirigió al edificio T donde se realizaría la diligencia, pasando el mal rato de sufrir una caída cuando intentaba evadir a los medios. “Cuando termine les hablo”, dijo. Pero una vez finalizada la diligencia salió por la parte de atrás sin dar declaraciones.

Durante casi cinco horas, Luna debió explicarle a la Fiscalía sus presuntos vínculos y el conocimiento que tenía sobre las actividades ilícitas que, al parecer, desarrollaba su esposo, así como el uso y origen que tenían los equipos y documentos que se encontraban en su casa, en el norte de Bogotá, cuando fue allanada por miembros del CTI. Veinte minutos antes de llegar al búnker, Luna anunció en su cuenta de Twitter: “Con la fuerza de ustedes y la tranquilidad en mi corazón, voy camino a la citación. Esperemos...”.

Al mismo tiempo Blu Radio difundió una declaración rendida por Sepúlveda ante el ente investigador, en la que confiesa que espió los diálogos en La Habana. De hecho, aceptó que interceptó a los negociadores: “La primera parte de la infiltración fue organizada por medio de ingeniería social, un tema muy básico que era interceptar por medio de un perfil en Facebook. A medida que el perfil iba cogiendo más fuerza, ellos empezaron a aceptarlo, desde guerrilleros rasos hasta una persona muy cercana a Santos, un periodista ecuatoriano y Hermes Aguilar, un vocero internacional de las Farc”. Luego confesó que conocía la fachada de interceptación Andrómeda, porque “tenía un amigo que era contacto directo con toda la gente de Andrómeda y otros organismos de inteligencia”. Y aclaró que no trabajó en esa sala “porque los trabajos que hacían ellos iban con orden estrictamente militar”.

La Fiscalía pidió medidas especiales de seguridad para Sepúlveda, que se encuentra recluido en la cárcel La Picota luego de que fuera cobijado con medida de aseguramiento el pasado 10 de junio. Su esposa, Lina Luna, salió del búnker de la Fiscalía alrededor de las dos de la tarde, tratando de pasar desapercibida. Por ahora el ente investigador analiza sus declaraciones y se apresta a seguir confrontando evidencias en el caso.

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