Macabra muerte del Fiscal 122 de Medellín

Tras robarle un vehículo y $1.090.000 tres hombres habrían descuartizado al fiscal Félix Horacio García Vargas.

Ya es suficientemente horroroso que el cuerpo de una persona sea descuartizado y sus restos tirados al borde de una carretera, como ocurrió con el fiscal 122 de Medellín, Félix Horacio García Vargas. Pero, de acuerdo con las autoridades, el funcionario judicial no solo fue desmembrado sino que antes de su muerte fue golpeado en reiteradas ocasiones para que revelara información de sus cuentas y bienes. Las autoridades capturaron el pasado lunes a uno de los presuntos responsables de este atroz crimen: Carlos Andrés Mayo Ibargüen.

Mayo Ibargüen, de 32 años, fue detenido en un apartamento de la urbanización Prado de Villanueva –ubicado en cercanías a la estación Prado del metro de Medellín– al final de un allanamiento en otro inmueble de ese mismo centro residencial en el que se encontraron varias evidencias de la golpiza propinada al fiscal García. En el lugar los investigadores encontraron más de 20 elementos probatorios “que permitieron inferir que en ese inmueble fue mantenido cautivo y luego asesinado el servidor público (…) Entre los elementos figuran muestras de sangre en la cocina y baño de la vivienda, un hacha y un serrucho al parecer utilizados para el crimen, así como una tarjeta débito y el carné de la Fiscalía del occiso”.

Todo apunta a que el pasado 31 de mayo García, de 56 años, ingresó a la mencionada urbanización, al parecer, para encontrarse con una persona. Ya adentro fue abordado por Mayo y otras dos personas –aun por identificar– que lo pusieron en estado de indefensión, lo golpearon y amenazaron de muerte para que revelara las claves de sus cuentas bancarias. Todo para robarle apenas $1.090.000. Pero en un momento se dieron cuenta que García trabajaba para el ente investigador –hacía parte, paradójicamente, de la Unidad de Patrimonio en la que se dedicaba a esclarecer hurtos menores– y se asustaron.

Luego, en un desesperado intento por desaparecer el cadáver, lo desmembraron con un hacha y un serrucho, tras lo cual empacaron los restos en tres maletas y los arrojaron en inmediaciones de la autopista que lleva de Medellín a Bogotá a la altura del tramo que comunica los municipios de Copacabana y Guarne (Antioquia).

Desde el pasado 2 de junio –cuando gracias a una llamada telefónica encontraron las maletas con los restos de García– los investigadores realizan labores de búsqueda para recuperar la cabeza del funcionario, la única parte de su cuerpo que no ha sido encontrada. La Policía tampoco ha podido encontrar el vehículo en el que se movilizaba el fiscal, que se presume habría hecho parte del botín con el que querían quedarse los ladrones.

Aunque el presidente de Asonal Judicial, Luis Fernando Otálvaro Calle, declaró que este hecho hace parte de una nueva ola de violencia contra los funcionarios de la rama judicial –según él 30 han sido amenazados, solo en Antioquia– la Fiscalía niega rotundamente que el crimen tenga alguna relación con las labores investigativas que adelantaba García y asegura que el homicidio estuvo asociado exclusivamente al robo, aunque no descarta “motivos pasionales”.

Mayo Ibargüen es oriundo de Quibdó y cursa cuarto año de Derecho. Al momento de su captura cumplía una condena de 4 años y 8 meses de prisión por el delito de hurto calificado y agravado. Tras estar detenido 11 meses en centro penitenciario un juez le permitió terminar de cumplir su condena bajo detención domiciliaria, por lo que fue encontrado portando un brazalete electrónico del Inpec. Por este crimen un fiscal de Medellín le imputó hoy cargos por los delitos de homicidio agravado, secuestro extorsivo agravado y hurto calificado y agravado, los cuales no aceptó. Se espera que en las próximas horas entregue información que permita capturar a sus presuntos cómplices.

 


@elenaflorezr


 

 

 

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