La mala hora del Loco Barrera

Acosado por la persecución de las autoridades colombianas y pedido en extradición por EE.UU., el segundo narcotraficante más buscando del mundo es el jefe de la recién desmantelada banda que exportaba 10 toneladas anuales de coca.

Las autoridades saben que es, junto con Luis Enrique Calle Serna, alias Comba,  uno de los narcotraficantes más poderosos del país y que se las arregló con rapidez para ascender en el mundo del hampa hasta llegar a la cima del crimen, valiéndose de estrategias que incluyen el asesinato de Miguel Arroyave, el otrora máximo jefe de autodefensa en los llanos orientales.

También conocen de sus andanzas con Pedro Oliveiro Guerrero, alias Cuchillo, muerto hace unos meses en un operativo policial, con quien compartía el mando en el Ejército Revolucionario Popular Antisubversivo de Colombia (Erpac), una nueva banda criminal surgida tras la desmovilización de los grupos de autodefensa.

Incluso conocen que no sólo tuvo contactos con estos grupos armados, sino que estuvo también en alianza con por lo menos 15 frentes guerrilleros, situación que fue documentada durante la desmilitarización de cinco municipios ordenada durante la administración de Andrés Pastrana para los frustrados diálogos de paz con esa guerrilla.

Saben de sus crímenes, de sus enemigos, de sus contactos en Colombia y en el exterior. Pero no tienen certeza sobre su rostro, situación que el narco ha aprovechado para construir una leyenda en torno a sus mil caras, para hacer saber que se mueve con por lo menos tres cédulas de ciudadanía y para difundir la historia de que alguna vez lo atraparon pero no sabían que era él.

Así es Daniel Barerra Barrera, más conocido como el Loco Barrera, el hombre que según informó esta mañana el presidente Juan Manuel Santos es el jefe de la banda de narcotraficantes desmantelada ayer en un operativo conjunto entre autoridades colombianas y la DEA de Estados Unidos y que no estaba compuesta por 18 personas, como se informó en principio, sino por 36, pues hay que incluir a 18 personas apresadas hace dos semanas, algunas de ellas ex integrantes de la Armada.

La banda tenía capacidad para traficar hasta 10 toneladas anuales de cocaína e introducirlas en Estados Unidos a través de islas del Caribe, gracias a contactos con el cartel de Sinaloa (México).  Los 18 apresados durante la fase final del operativo, hace dos días, tienen solicitud de extradición.

Pero una vez más no hubo rastro de Barrera. El círculo se le cierra, es cierto, y el narco lo sabe. Ello explica que los reportes oficiales hablen sobre sus estrategias cada vez más cautelosas de movilización. Por lo pronto, tiene pedido de extradición y figura en el listado de los narcos más buscados del mundo.