María del Pilar Hurtado se entregó al CTI de Fiscalía

La polémica exdirectora del DAS se entregó en Panamá después de que la Interpol emitiera circular roja en su contra. Hurtado fue trasladada a Colombia.

La exdirectora del DAS, María del Pilar Hurtado, se entregó ante el CTI de la Fiscalía en la madrugada de este sábado en Panamá. El ente deberá determinar si los más cercanos colaboradores del gobierno de Álvaro Uribe tuvieron responsabilidad en los seguimientos, interceptaciones y difamaciones que orquestó ese organismo de inteligencia contra la oposición. Aunque la Corte Suprema de Justicia se apresta a emitir sentencia por estos hechos —razón por la cual Hurtado no podrá obtener beneficios derivados de una eventual colaboración—, las víctimas esperan que la exfuncionaria le cuente al país quiénes ordenaron perseguir a periodistas, defensores de derechos humanos, líderes políticos y magistrados de las altas cortes.

En el proceso en la corte, la Fiscalía y la Procuraduría pidieron que Hurtado se declarará culpable por seguimientos e interceptaciones telefónicas a magistrados de la Corte Suprema, congresistas de oposición del gobierno de Álvaro Uribe y periodistas.

"El día de ayer el Servicio Nacional de Migración decretó expulsión del país y entrega a las autoridades colombianas de María del Pilar Hurtado, como consecuencia de una alerta internacional girada por Interpol", informó el ministro de Seguridad panamameño, Rodoldo Aguilera.

Desde noviembre de 2011, Hurtado se encontraba con asilo territorial en Panamá otorgado por el presidente Ricardo Martinelli. En contra de la exdirectora del DAS existe una medida de aseguramiento en centro carcelario emitida por la sala penal del tribunal superior de Bogotá.

El principal objetivo de la Fiscalía sería avanzar en las pesquisas que adelanta la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes contra el expresidente Uribe, que se encuentran en etapa probatoria y no han arrojado resultados significativos. Según el abogado Luis Guillermo Pérez, del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, “tenemos la esperanza de que ella no cargue sola con la responsabilidad de los principales determinadores de estos hechos, que indudablemente tenían sede en la Casa de Nariño”. Para el jurista, las declaraciones de Hurtado permitirían destrabar las investigaciones preliminares que cursan contra otros altos funcionarios del gobierno Uribe.

Sobre ella pesaban una acusación del ente investigador por el escándalo de las chuzadas y una orden de captura en el país. Además, la Fiscalía ya le había solicitado a la Embajada de Colombia en el país vecino la deportación de Hurtado.

La Fiscalía estaría convencida de su responsabilidad en estos hechos y confía en que Hurtado pueda revelar por fin quién dio las órdenes en la Casa de Nariño para desplegar esta gigantesca operación de espionaje y descrédito contra los llamados enemigos políticos del gobierno Uribe. Sin embargo, la preocupación siempre radicó en que Hurtado pudiera viajar a otro país y siguiera evitando dar las explicaciones que debe. Precisamente, el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo denunció que pra mayo de 2014 Hurtado “se encontraba "adelantando gestiones para salir a un tercer país. En principio planeaba salir a República Dominicana o, al parecer, a Costa Rica”. Un hecho que, de consumarse, habría terminado por entorpecer el proceso que adelantaba la justicia en su contra y que, con los testimonios de sus excolaboradores, ha construido la tesis de su responsabilidad directa en el escándalo.

Por ejemplo, Fernando Tabares, exdirector de inteligencia del DAS —ya condenado a ocho años—, fue uno de los primeros en salpicar a Hurtado. En 2011 señaló que en enero de 2007 los dos se reunieron en club Metropolitan de Bogotá con Bernardo Moreno, entonces secretario general de la Presidencia.

El testigo confesó que en ese encuentro Moreno solicitó información de cuatro objetivos que el presidente quería monitorear: la Corte Suprema de Justicia, la senadora Piedad Córdoba, el hoy alcalde Gustavo Petro y el periodista Daniel Coronell. Tabares agregó que se dieron órdenes para “ubicar fuentes en todas las dependencias del Estado para lograr la información que se necesitaba recolectar”. El exdirector de Inteligencia del DAS confirmó que fue Hurtado quien dio la orden para el seguimiento ilegal que se les hizo a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia: “Me enteré por palabras de (Martha) Leal —exdirectora de operaciones del DAS— que Hurtado le había ordenado esas diligencias en cumplimiento de instrucciones de la Casa de Nariño con el fin de apoyar la labor que realizaban los abogados defensores del presidente”.