La justicia italiana comenzó a investigar la muerte de Mario Paciolla como un homicidio

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Las heridas en sus muñecas y los nudos en la sábana con la que supuestamente se quitó la vida han dejado dudas en los investigadores italianos.

El diario La Repubblica, el más importante de Italia, informó el fin de semana que la Fiscalía de Roma comenzó oficialmente a investigar la muerte de Mario Paciolla, voluntario de la Misión de Verificación de Naciones Unidas en Colombia. Paciolla fue hallado sin vida en su apartamento de San Vicente del Caguán el pasado 15 de julio y desde entonces la justicia colombiana ha presumido que se trató de un suicidio. La italiana, por su parte, partió de una premisa totalmente contraria, según nuevos elementos: que se trató de un homicidio.

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Según el medio de comunicación, aunque el cuerpo llegó en condiciones precarias a Italia —incluso con aserrín en el ataúd—, un equipo forense liderado por el patólogo Vittorio Fineschi logró hacerle una necropsia que reveló detalles que habrían pasado por alto los investigadores colombianos. Por ejemplo, que la cantidad de sangre hallada en la escena del crimen no coincide con las heridas superficiales que le hallaron a Paciolla en las muñecas; o que los nudos de la sábana con la que supuestamente se ahorcó son demasiado sofisticados como para que los hubiera hecho él mismo.

El italiano de 33 años, como contó El Espectador la semana pasada, fue el encargado de levantar un informe en terreno sobre el bombardeo que el Ejército desplegó sobre un supuesto campamento del líder disidente de las Farc, Gildardo Cucho. Paciolla fue quien encontró que en el operativo murieron siete menores de edad y, por medios que todavía no se han esclarecido, el documento clasificado que elaboró llegó a manos del senador Roy Barreras, quien organizó una moción de censura contra el entonces ministro de Defensa, Guillermo Botero; debate que resultó en la renuncia del ministro.

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Según La Repubblica, los investigadores italianos comenzaron su investigación en el lugar donde inició todo: el apartamento de Paciolla. Allí encontraron que la escena del crimen habría sido alterada. “También hay elementos claros que sugieren una escena fabricada: ¿de quién era esa sangre? ¿Quién hizo los nudos en la sábana?”, se pregunta el diario italiano. Estas y otras dudas se espera que sean despojadas con el informe que le rendirá el equipo forense al fiscal de Roma Alberto Pioletti, quien llevará la investigación por homicidio.

Asimismo, el diario europeo reveló varios puntos claves de una declaración que les dio a las autoridades la exnovia de Paciolla, Ilaria Izzo, también italiana. Por ejemplo, la mujer contó que en los días que antecedieron a su muerte, el voluntario de la ONU se volvió “obsesivo” con que lo estaban espiando. “Mario estaba llorando, gritaba, me dijo que ya no quería vivir”, recoge La Repubblica de la declaración de Izzo, de 31 años. Sin embargo, el día antes de aparecer muerto, Paciolla le pidió a la mujer los datos de su tarjeta de crédito y compró dos tiquetes para que se regresaran a Italia.

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Cuando las autoridades profundizaron en los posibles seguimientos a Paciolla, surgió un nombre: Christian Thompson. Este militar en retiro y contratista de la Misión de la ONU en Colombia quien fungía como jefe de Seguridad del grupo al que pertenecía Paciolla, ha levantado suspicacias en el caso. Por ejemplo, como contó El Espectador, diferentes fuentes lo señalan, supuestamente, de haber sustraído un mouse de computador del apartamento del voluntario y llevarlo hasta la oficina de la Misión de Verificación. Asimismo, añade el diario italiano, “Thompson fue el primero en encontrar el cuerpo sin vida de Paciolla. También fue Thompson quien tiró algunos de los objetos encontrados en la escena del crimen”.

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