¿Las mentiras de 'El Panadero'?

De ser encontrado culpable por su supuesto falso testimonio contra el excongresistas Aristides Andrade, el exjefe paramilitar podría perder los beneficios que le da la Ley de Justicia y Paz.

Mario Jaimes Mejía, alias El Panadero. /Colprensa
Mario Jaimes Mejía, alias El Panadero. /Colprensa

Un proceso penal por fraude procesal y falso testimonio tiene en vilo la permanencia del exjefe paramilitar, Mario Jaimes Mejía, alias El Panadero, en Justicia y Paz. De ser encontrado culpable por sus supuestas mentiras en contra del excongresistas Arístides Andrade, Jaimes –ya condenado por una masacre perpetrada el 16 de mayo de 1998, en Barrancabermeja (Santander) e investigado por el secuestro y abuso de la periodista Jineth Bedoya– podría ser excluido de Justicia y Paz y de los beneficios que esta ley le otorga a los desmovilizados de las Auc. Entre ellos, la pena alternativa a ocho años de prisión.

A lo que suma que si la Fiscalía comprueba que Jaimes mintió en el proceso contra Andrade por el asesinato del exsecretario de Obras Públicas de Barrancabermeja, David Núñez Cala, esto, muy probablemente, afectaría este caso y, por qué no, el del defensor de derechos Humanos, David Ravelo, condenado a 18 años de prisión por este asesinato. El pasado 20 de agosto, la Fiscalía le imputó cargos a Jaimes y, ahora, el ente investigador se prepara para el juicio en su contra. Mientras tanto, en la Corte Suprema de Justicia avanza el juicio contra Andrade –actualmente prófugo de la justicia– por el asesinato de Núñez Cala.

En este proceso, Jaimes ha dicho que Andrade fue el determinador de este asesinato, perpetrado el 5 de abril de 1991, años antes de que El Panadero se saliera de las Farc y fuera a engrosar las filas de las Auc. Que una vez estuvo reunido con el excongresistas y otros guerrilleros en un restaurante ubicado a la salida de Barrancabermeja y que fue en ese encuentro que Andrade les dijo que debían matar a Núñez Cala porque, supuestamente, iba a ser cuota del paramilitarismo a la Alcaldía de Barrancabermeja.

No obstante, en el acta de la imputación de cargos contra Jaimes, conocida por El Espectador, el ente investigador cita varias declaraciones que –a su juicio– ponen en entredicho las declaraciones que el exjefe paramilitar le ha dado a la justicia. Por ejemplo: el testimonio del exjefe guerrillero, Orlando Noguera Mantilla, uno de los hombres que –según Jaimes– asistió al encuentro en el cual, supuestamente, se decidió matar a Núñez Cala.

El pasado 12 de mayo le dijo a la Fiscalía que no hizo parte de ese supuesto encuentro, que no conoce a Andrade y que cuando fue detenido y llegó a la cárcel Modelo, fue abordado por Jaimes Mejía y Fremio Sánchez (otro exparamilitar testigo en el proceso contra Andrade) quienes “le ofrecieron una casa para su familia y postularse a Justicia y Paz. Lo de la casa lo obtendrían de Horacio Serpa y de Arístides Andrade, de lo contrario lo hundirían más, reitera la amenidad de Arístides Andrade en esos hechos y el complot criminal fraguado por Mario Jaimes Mejía y Fremio Sánchez en contra de este y otras personas”.

El ente investigador cita –además– el testimonio rendido por David Ravelo el pasado 6 de mayo. Ravelo dijo al respecto que El Panadero miente y que, en su caso, lo ha acusado como venganza por la denuncia que este hiciera en su calidad de defensor de derechos humanos de la masacre del 16 de mayo de 1998, “hechos por los que fueron condenados alias El Panadero y Fremio Sánchez a más de 40 años de prisión” y que, dijo, llevaron al exjefe paramilitar a “vincular a Ravelo a través de la investigación realizada en el período del (exfiscal general) Luis Camilo Osorio, por un fiscal, William Gildardo Pacheco, que había sido teniente de la Policía y que ahora se encuentra huyendo por cargos de desaparición forzada”.

Otro que se ha referido a las supuestas mentiras de El Panadero es el hoy senador Horacio Serpa, quien el 10 de septiembre de 2013 ratificó “la mendacidad de lo manifestado por Jaimes Mejía. En primer lugar, por cuanto ratificó que la víctima, David Núñez Cala, fue miembro del movimiento político Fila, que él presidió al igual que el supuesto victimarlo, Arístides Andrade. Grupo en el cual todos compartían intereses y por tanto eran amigos. Además expresó no conocer a alias El Panadero pero que sabía que era la misma persona que siendo miembro del paramilitarismo acusó mendazmente a Andrade”.

Otra persona cercana al proceso, Luis Norberto Orrego Cano, sostuvo que este homicidio “no fue por orden de las Farc sino por dos personas distintas, Daniel Fuentes Esparza, aspirante a la Alcaldía de Barrancabermeja, y Andrés Gómez, su conductor, que actuaron como perpetuadotes y su ejecución material fue obra de Alcides Silva Badillo y Mario Jaimes Mejía. Además, que El Panadero es alguien que vive de extorsionar a las personas, de lo contrarios los compromete con conductas delictivas que no han cometido”.

Por último, el ente investigador cita las declaraciones de Claudia Patricia Andrade González, hija del excongresista, quien se refirió a las contradicciones en las que, al parecer, Jaimes ha incurrido durante el proceso contra su padre. Como la supuesta presencia de Fernando Barbudo Chávez (en el encuentro ya mencionado). “Hecho imposible puesto que este solo tenía 9 años para la época” y que, a diferencia de lo señalado por Jaimes, Núñez, al momento de su muerte, no era candidato a la Alcaldía.

Denunció, además, que El Panadero “utiliza la misma estrategia ilegal para comprometer a comerciantes que lo denunciaron por calumnia y uno de ellos refiere que está siendo víctima de extorsión por parte de este señor hace aproximadamente cinco años”. Esto en referencia a unas declaraciones dadas por el exjefe paramilitar a medios de comunicación locales el pasado 16 de mayo.

En esa ocasión, Jaimes sostuvo que “los comerciantes de Barrancabermeja les suplicaban permanentemente a ellos (los paramilitares) que procedieran a limpiar la ciudad de guerrilleros que los tenían permanentemente azotados por cuenta de vacunas y extorsiones que los iban llevando a la quiebra económica”. Señalamientos por los que ya fue denunciado por calumnia.

La Fiscalía señaló al respecto que “las innumerables contradicciones de las diferentes declaraciones que usted (El Panadero) ha hecho ante la administración de justicia, al ser contrastadas por las recibidas por otros deponentes y otras evidencias materiales” eran suficientes para procesarlo por su supuesto falso testimonio.

El proceso en la Corte Suprema

El proceso contra Andrade se encuentra actualmente suspendido por cuenta de una nulidad presentada por la defensa del excongresista, prófugo de la justicia. De acuerdo con sus abogados, la Corte carece de competencia para procesar a Andrade por cuanto en abril de 1991 no estaba vigente –aún– la Constitución de 1991 sino la de 1886 y esta planteaba un procedimiento distinto para el procesamiento de congresistas y que este proceso ya prescribió. “Nulidad que fue apoyada por la Procuraduría”, le dijo el abogado Gustavo González a este diario.

En cuanto al proceso por falso testimonio y fraude procesal contra El Panadero, González dijo que hay pruebas de que el exjefe paramilitar tiene la “práctica reiterada de pedirle plata a la gente y si la gente no accede a su extorsión, pues lo incrimina. Obviamente, mezclando hechos verdaderos con hechos falsos. Porque en este caso es indudable que en 1991 las Farc dominaban Barrancabermeja. Y dijo que la decisión de la Fiscalía de acusar a Jaimes por falso testimonio y fraude procesal “es muy importante porque esto, de llegar a feliz término con una sentencia condenatoria, lo excluiría de Justicia y Paz”.

De la misma forma, González sostuvo que Andrade se encuentro dispuesto a presentarse a la justicia pero todo depende de la forma en la que la Corte Suprema falle respecto a la solicitud de nulidad ya presentada. Por su parte, Claudia Andrade le dijo a este diario que el de su padre es un caso de “sicariato moral. Acabaron con toda una carrera política, con una familia. Yo aspiro a que la Corte actúe en derecho y resuelva a favor nuestro esta nulidad. La inocencia de mi padre se está probando en el proceso de la Fiscalía con la imputación de cargos contra este bandido”. Al final, la Corte Suprema tiene la última palabra.
 

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