Migrantes cubanos en Turbo fueron desalojados

La mayoría se acogieron a deportaciones voluntarias y abandonaron el territorio nacional por sus propios medios. Solamente 16 fueron deportados de manera forzada.

 Raúl Arboleda
Raúl Arboleda

Después de que el Gobierno adoptara un plan de choque frente a los más de 1.000 migrantes cubanos que llegaron a Turbo (Antioquia) hac hoy sus albergues están completamente desocupados. A la fecha, Migración Colombia ha documentado 1.540 procesos de deportación voluntaria de ciudadanos cubanos que permanecían de forma irregular en el municipio antioqueño.

Hoy en la madrugada fueron enviados los últimos cien migrantes, quienes abordaron lanchas con rumbo a Capurganá (Chocó) para luego dirigirse a Panamá. El presidente del vecino país, Juan Carlos Varela, anunció que aunque la frontera permanecerá cerrada, el gobierno panameño prestará ayuda humanitaria a todo extranjero que lo necesite.

El mandatario panameño informó además que en los últimos días se puso en marcha el operativo “flujo migratorio controlado” con presencia de patrullas fronterizas para hacer revisiones de seguridad y dar asistencia médica en las poblaciones cercanas al Tapón del Darién, como Peñita, Canglón y Lajas Blancas, en El pacífico colombiano. La Defensoría prestó además asesoría a una familia de cuatro personas que solicitaron protección ante la Cancillería para obtener el estatus de refugiados en el país.

El Defensor del Pueblo en Turbo, William González, aseguró que a pesar de que el flujo masivo de migrantes isleños se superó, el problema en ese municipio no desaparecerá porque “aquí hay redes transnacionales y corrupción. Porque nadie mueve 2.000 o 2.500 personas sin que se note”, aseguró el funcionario.

La emergencia inició hace cuatro meses, cuando las autoridades panameñas decidieron cerrar la frontera tras el aumento de flujo de inmigrantes de manera ilegal. Durante ese tiempo los migrantes se alojaron en albergues improvisados, en los cuales recibieron la ayuda de los lugareños.