¿Militares vendiendo armas a las Farc?

La investigación iniciada en 2013 encontró que varios uniformados estarían vendiendo armas al grupo guerrillero. Las tomaban de las guarniciones militares y las declaraban perdidas.

Siete uniformados y seis civiles fueron capturados. Serán procesados por el delito de tráfico de armas. / Archivo

Un nuevo escándalo enfrentan hoy las Fuerzas Militares, esta vez al conocerse que varios militares y civiles están involucrados en el tráfico de material de guerra que terminaba en manos de miembros de los frentes 6 y 10 de la columna móvil Teófilo Forero de las Farc.

Todo empezó en septiembre de 2013, con la captura de una persona que tenía en su poder 8.000 cartuchos de munición pertenecientes a la Primera Brigada del Ejército y cuyo destino final, al parecer, era el frente 10 de las Farc. En esa fecha se dio inicio a una investigación en el interior de la institución que dio esta semana los primeros resultados con la captura de siete militares y seis civiles. La operación Marfil determinó que la banda estaría conformada por 20 personas, siete de las cuales están en servicio activo (seis suboficiales y un soldado profesional), junto con otros dos suboficiales y un soldado profesional ya retirados. También había nueve personas vinculadas a las Farc. Los militares hacían parte de los batallones de Mantenimiento, Abastecimiento, Apoyo y Servicios para el Combate, Ingenieros e Infantería y la Dirección de Armamento.

Para sacar las armas del inventario de las Fuerzas Militares, los hombres manipulaban el Sistema de Aplicación y Producción de Procesamiento de Datos SAP, con el cual emitían conceptos falsos de pérdida de material como armas, municiones y visores nocturnos. Los elementos eran llevados a viviendas donde los recogían los integrantes de las Farc. En los dos años que se cree operó esta organización lograron sustraer 100.000 cartuchos, 1.000 granadas, 30 fusiles y 10 ametralladoras.

Las detenciones se llevaron a cabo en Bogotá, Ibagué, Melgar (Tolima), Guacarí (Valle del Cauca), La Loma (Cesar), Puerto Berrío y Argelia (Antioquia). Los hombres, que serán trasladados a Bogotá para las audiencias de legalización e imputación de cargos, serán inculpados por los delitos de tráfico de armas y peculado por apropiación.

El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, expresó por su parte que se siente muy feliz con el liderazgo del general Jaime Alfonso Lasprilla, pues está concentrado en impedir cualquier acto de corrupción dentro de la institución. También dijo que el hecho de que militares estuvieran colaborando precisamente con grupos armados ilegales puede otorgarles el título de traidores a la patria.