'Moreno era el proyecto presidencial del Samperismo'

El exfiscal y exmagistrado auxiliar de la Corte Suprema de Justicia manifestó que a los primos Nule los callaron para que no se conociera la gran corrupción en Colombia.

Germán Pabón. /Archivo

El programa de Caracol Televisión, Los Informantes, entrevistó a Germán Pabón, el hombre que destapó el carrusel de la contratación en Bogotá. Pabón manifestó que aún añora volver a ser magistrado auxiliar de la Corte Suprema de Justicia; que a los primos Nule los callaron para que no revelaran el 'holocausto de la corrupción' nacional; y que Samuel Moreno no era el proyecto presidencial del Polo Democrático sino del Samperismo porque todo se fundamentaba en una empresa criminal.

¿Cómo fue el paso por la Corte Suprema de Justicia, usted fue magistrado auxiliar de Yesid Ramirez?

Es la experiencia más maravillosa que me ha podido ocurrir. Podría decirle que acá en mi silencio de mis escritos, acá en el silencio de mi oficina, no me he podido quitar todavía la toga de magistrado auxiliar.

¿Qué opinión le merece ese proceso judicial que se conoció como la parapolítica luego de su paso por la corte?

El paramilitarismo en Colombia es una realidad incontrastable. Inicialmente con unos propósitos de combatir a la guerrilla, de combatir a la subversión, posteriormente sale ese gran propósito nacional de ellos de refundar la patria y le apostaron fue a la fundación de un Estado mafioso, o mejor de un Estado paramafioso. Vicente Castaño en su momento manifestó que le iban a apostar a sacar el 30% del Congreso. En esa medida la actuación de la Corte Suprema de Justicia, de investigar el fenómeno de la parapolítica, es histórica y eso sucede debido a la adinamia que se presentó en la fiscalía.

¿Cuándo llega usted a la Fiscalía?

El 8 de febrero de 2011. Siendo magistrado auxiliar pasé a ser fiscal segundo delegado ante la Corte Suprema de Justicia.

Vivian Morales es la que le pide que la acompañe…

Exactamente. El error de ella no fue declararme insubsistente, el error de ella fue nombrarme.

¿Hace cuánto había conocido a Morales?  Porque entiendo que fueron amigos bastante cercanos

Sí, alrededor de unos 11 años, había una buena relación. Cuando ella hacia uno que otro de esos programas en Caracol compartíamos algún texto de jurisprudencia.

¿Dónde la conoció?

En mi casa, ella fue allá con su marido Carlos Alonso Lucio.

¿Luego de ese primer momento se volvieron a ver?

Pasaron los años, pasó su proceso y después en ese diciembre (2010) cuando la iban a nombrar como candidata (para Fiscal General).

¿Viviane Morales y Carlos Alonso Lucio lo buscan a usted para una asesoría?

No, ellos no me buscan para ninguna asesoría. Parte del discurso que ella llevó frente a la Corte se lo ayude a hacer. Fue tremenda equivocación porque lo peor que le ha podido ocurrir a la justicia en Colombia es la llegada de Viviane Morales a la Fiscalía General de la Nación, porque con ella llegó Carlos Alonso Lucio.

¿Qué sucede cuando usted llega a la Fiscalía?

Me asignaron el proceso de los Nule el 8 de febrero del 2011. Tomamos contacto con ellos de manera telefónica para que ellos vinieran, para que le dieran la cara al país y desde luego para poner sobre el tapete el fenómeno de la corrupción. Ellos más o menos celebraron unos 1900 contratos.

Cuando usted hablaba con ellos, ¿de qué hablaban?

Miguel Nule decía, "yo soy la contratación en Colombia los demás son unos payasos". Lo repetía de una manera recurrente. Es mucho lo que ellos tenían o lo que tienen que contarle a Colombia.

¿Todas las conversaciones giraron en torno a un principio de oportunidad?

Sí, siempre durante todas sus declaraciones fueron reiterativos que rendían esa declaración dentro del marco de un principio de oportunidad parcial.

Eso nunca se logró...

No. En la cúpula de la Fiscalía no hubo voluntad jurídica para otorgarles el principio de oportunidad parcial. Hubiese sido muy beneficioso. No sabría decir la razón especifica del por qué no se logró, pero una de ellas es porque hubo un propósito nacional, el cual fue callar y silenciar a los Nule. Emilio Tapia Julio Gómez, Héctor Zambrano, el exconcejal Hipólito Moreno, Inocencio Meléndez, han hecho aportes importantes a la investigación para el destape de la corrupción en Colombia, imagínese el aporte de los Nule. Lo que hay que tener claro es que ellos eran los contratistas pero los funcionarios públicos eran los contratantes, a los cuales les conviene que ellos guarden silencio.

¿Cuál era el propósito de callarlos?, ¿proteger a quién?, ¿salvar a quién?

Todo lo que hay detrás de 1900 contratos. Un fenómeno de corrupción, el holocausto de la corrupción, el holocausto de la contratación pública a nivel nacional. El matrimonio entre Estado y la criminalidad es histórico.

Había un propósito, podemos deducir de salvar un poco a Samuel Moreno…

Ojalá algún día el Polo Democrático Alternativo entienda que Samuel Moreno no era el proyecto presidencial su partido, sino el proyecto presidencial del Samperismo. Detrás de un proyecto presidencial, hay un proyecto empresarial y detrás de un proyecto empresarial hay un proyecto de corrupción.

Era claro para usted que Samuel Moreno estaba en una carrera derecho a la Presidencia…

Él fue un hombre que nació para ser presidente.

¿De la mano de Ernesto Samper?

De la mano de los que lo llevaban de la mano.

¿Por qué le da tanta importancia a Ernesto Samper en el tema de Samuel Moreno, doctor?

Le he hablado en categorías, hasta allí le puedo contestar.

Había un propósito, si los Nule no hablaban, Samuel Moreno se salvaba, como evidentemente puede estar ocurriendo…

Mire le voy a contar una anécdota. Ocurrió cuando llamamos a Samuel Moreno a un interrogatorio. Mi fiscal auxiliar Jaime Setín era el que le hacia las preguntas y ya llevaba una hora de interrogatorio, entonces él interrumpió y dijo que si yo no le iba a hacer ninguna pregunta. Le pregunte lo siguiente: “¿Qué manifestaría si en su despacho de la Alcaldía o en oficinas cercanas, abogados que hacían parte de su despacho habían tenido reuniones y habían dejado algún acta firmada con miras a la cesión del contrato de la 26?”. Recuerdo que inmediatamente empezó a sudar y miró a su abogado, que con una mueca le indicó que contestara. Me respondió que él no sabía de eso. Yo estaba a su lado, lo abracé y le dije: “alcalde, usted está seguro de lo que me está diciendo?”. Por segunda vez volvió y se agachó sobre el escritorio. Luego me señaló que por qué no le hacía otra pregunta. Le dije que no tenía más preguntas que contestarle. En ese momento entendió que él estaba muerto en lo jurídico y que estaba muerto en lo político. Y eso que solamente le hice una pregunta, pero tampoco voy a contar cuáles otras preguntas debí hacerle.

¿Cuál fue la participación real de personajes como Emilio Tapia, Julio Gómez y Álvaro Dávila en todo este tema del carrusel de la contratación en Bogotá?

Eran, por decirlo así, el primer anillo de la seguridad en punto de contratación. En otras palabras, ellos eran cinco personas. Eran Samuel Moreno, Iván Moreno, Emilio Tapia, Julio Gómez y Álvaro Dávila. Podemos decir que eran distintos y con un propósito común, el holocausto de la contratación nacional. Alrededor de ese primer piñón están girando todas y cada una de las investigaciones que en este momento, por fortuna han avanzado en la administración de Eduardo Montealegre porque ha tenido voluntad jurídica y política.

¿Quiénes serían como los cerebros que se inventaron o idearon el carrusel de la contratación?

No te puedo decir, te hablo de cinco personas distintas y un solo propósito. Esto es una vergüenza total. ¿Se imagina a Samuel Moreno de Presidente de la República y a Emilio Tapia de ministro de obras públicas, o a Julio Gómez contratando? ¿Te imaginas todos estos procesos en la Comisión de Acusaciones, donde allá no funciona nada? Algo pasó, pero lo que se evitó fue una catástrofe nacional, aquí lo que evitamos fue por lo menos unas 10 avalanchas de armero.

¿Por qué sale de la fiscalía?

Porque mi Dios así lo dispuso.

Y Viviane Morales también…

Yo no tengo ningún sentimiento de rencor frente a ella. Ella me declaró insubsistente pero ya la he perdonado. A mí me declararon insubsistente sin razón, sin ningún motivo, me cortaron el salario.

Esos cinco meses que usted duró en la Fiscalía, ¿cuántas veces se reunía con Morales para contarle cómo iba avanzando el proceso?

A diario. A diario subía a su despacho una dos tres veces, el conocimiento era permanente y diríamos que muy recurrente. Ella me citaba en el apartamento de ella y nos reuníamos los fines de semana, todo estaba por encima de la mesa.

¿El doctor Carlos Alonso Lucio también estaba atento del proceso, conocía el proceso?

Él no era un doctor. No sé si él lo conociera, hasta allá no llego a imaginar.

¿Ernesto Samper qué injerencia tuvo durante todo este episodio?

Por qué no me hace otra pregunta.

¿Si hubiera seguido el tema de los Nule, se hubiera llegado hasta la misma Casa de Nariño?

Eso depende del Fiscal General que esté dirigiendo la investigación. A mí todavía no me han nombrado Fiscal General de la Nación.

Usted como fiscal conoció el caso de los Nule, ¿hubiera podido perfilar el caso hacia altas esferas del Estado?

Así es, porque se establecieron unas relaciones de confianza más no de amistad. A qué se debe por ejemplo la salida mía, pronto se advirtió que entre la Fiscalía y los implicados se había construido unos puentes de confianza más no de amistad. Quizás imaginaron que sacándome a mí, las relaciones de confianza se derrumbaban, pero por fortuna eso nunca pasó y la investigación se redireccionó con Montealegre.