Naciones Unidas alertó sobre situación de comunidades desplazadas en Juradó, Chocó

El organismo señaló que las comunidades siguen en riesgo inminente por los enfrentamientos entre el Eln y el Clan del Golfo. También resaltó que las comunidades tienen problemas de salud, principalmente, asociados a enfermedades gastrointestinales, tuberculosis, malaria.

Según la ONU, en esta zona del país 1.644 personas están confinadas y desplazadas.Cortesía.

La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) dio un parte preocupante sobre la difícil situación que viven 11 comunidades indígenas Embera y Wounaan en el municipio de Juradó (Chocó) en límites con Panamá. Desde el pasado 26 de abril fueron desplazadas de manera forzada o están confinadas 1.644 personas en esta región, por cuenta de los enfrentamientos entre el Eln y el Clan del Golfo. De este total, al menos 971 personas (492 son niños, niñas y adolescentes) se desplazaron a la vereda Dos Bocas y la mayoría se alojó en albergues improvisados. Otras se ubicaron en dos de las aulas de la institución educativa de esa vereda.

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Esta dependencia de Naciones Unidas aseguró que las restricciones a la movilidad, que iniciaron hace 15 días, limitan el acceso de alimentos, bienes y servicios básicos de cuatro veredas del municipio. Según el censo emitido por la Unidad para la Atención y Reparación Integral para las Víctimas (UARIV) se han identificado cerca de 829 niños, niñas y jóvenes afectados. Ante el deterioro de la situación, la Defensoría del Pueblo, la UARIV y autoridades ancestrales de los pueblos indígenas, hacen seguimiento de la situación y continúan alertando sobre nuevas acciones armadas.

La Ocha señaló que "Los riesgos en protección inminentes están asociados a los enfrentamientos, contaminación con minas antipersona (MAP) y municiones sin explotar (MUSE), amenazas e intimidaciones por parte de ambos grupos armados hacia líderes de las comunidades y población civil. Preocupa el desabastecimiento de alimentos y la dificultad en el acceso a medios de vida, específicamente la realización de actividades de sustento diario (cultivos de pancoger), y la baja capacidad de apoyo y sostenibilidad de la comunidad receptora de Dos Bocas con las comunidades desplazadas".

El reporte también evidenció problemas de salud, principalmente, en niños y niñas, asociados a enfermedades gastrointestinales, tuberculosis, malaria, leishmaniasis e infecciones respiratorias a raíz de la falta acceso a agua potable. Así mismo, dice la OCHA, hay necesidad de atención psicosocial hacia las comunidades afectadas.

 "Se requiere alrededor de 14 aulas temporales para normalizar el servicio educativo de aproximadamente 538 niños y niñas en edad escolar, quienes se han visto desescolarizados por el desplazamiento y confinamiento en la comunidad de Dos Bocas. Esta respuesta mitigaría el riesgo de reclutamiento, dado el tiempo libre que tienen actualmente los niños, niñas y adolescentes. Amenazas contra docentes por parte de los grupos armados, también ha ocasionado la suspensión del calendario escolar", puntualizó el organismo de Naciones Unidas.