¿No hay control en el Cauca?

El presidente Santos aseguró que la zona, un fortín histórico de esa guerrilla, ya se encuentra bajo control del Ejército. Gobernador del Cauca y alcalde de Toribío lo contradicen.

Que todo estaba controlado en el Cauca y que la Fuerza Pública ya había logrado replegar a las Farc, que completan cerca de 72 horas hostigando a la población de Toribío, al noroeste del departamento, dijo el domingo el presidente Juan Manuel Santos. Sin embargo, el gobernador del Cauca, Temístocles Ortega, no está de acuerdo.

“La Policía está confinada en un búnker —dijo a Caracol Radio—, la Policía no puede salir de ahí, se requiere más presencia militar, la gente hace lo que puede, pero se requiere más presencia”.

Los ataques continúan. La zona que históricamente ha tenido una fuerte presencia de la guerrilla, y que se convierte a menudo en uno de sus fortines militares, se encuentra hoy cercada por las balas. Un video aficionado, que circula por la red, muestra cómo los habitantes de Toribío montan algunas maletas de lona sobre un bus y luego salen del pueblo; de fondo, duro, suena el cruce de disparos entre el Ejército, en compañía de la Policía, y las Farc.

El domingo, al medio día, un hospital fue atacado por esa guerrilla. Diez personas resultaron heridas, entre ellas parte del equipo médico. No hay una cifra oficial de cuántas personas han tenido que desplazarse; algunos medios aseguran que son 300, otros que son 3.000. El hecho es que, tanto en Toribío como en Argelia una semana atrás, las Farc atacan mientras la población civil espera que la Fuerza Pública retome el control. Un control que, durante los últimos diez años, ha sido precario.

De acuerdo con el alcalde de Toribío, Ezequiel Vitonás, en la última década la población ha sido cercada más de 450 veces. De hecho, un año atrás las Farc instalaron una ‘chiva’ bomba en frente de la estación de Policía, cuya estructura quedó derruida. Cuatrocientas casas también resultaron afectadas. Tres personas murieron, setenta resultaron heridas.

Vitonás aseguró a RCN La Radio que, pese a lo dicho por el presidente Santos, el control aún no ha sido retomado por completo. Dice que hace falta personal de la Policía y del Ejército. En algunas fotografías de las agencias internacionales puede verse cómo, entre las ruinas de algunas viviendas, los policías intentan buscar un escudo y responder desde allí.

No es el único caso. En el último mes, Miranda y Argelia, también en Cauca, han sido testigos de los enfrentamientos entre la guerrilla y el Ejército. En Miranda, 450 personas tuvieron que desplazarse. Luego volvieron a la zona; los roces reiniciaron; tuvieron que salir de nuevo. Allí mismo, hace una semana, un tatuco cayó sobre una vivienda y dejó heridas a seis personas, entre ellas cuatro menores de edad. Mientras tanto, en Argelia, un ataque guerrillero provocó la muerte de una persona y heridas a cinco más. En todo el departamento, más de 600 indígenas han tenido que buscar refugio en otro lugar.

De acuerdo con el Ejército, esta puede ser una estrategia de las Farc para “distraer” y mover sus cuadrillas del sur del país. Pero no parecen ser embestidas fortuitas. Las Farc, desde febrero de este año, han realizado cerca de 30 ataques, entre hostigamientos, lanzamientos de artefactos explosivos y un largo etcétera, que han dejado, por lo menos, 50 personas muertas. Hace pocas semanas, Santos envió cuatro batallones y tres brigadas al Cauca para dar coto a la avanzada de la guerrilla. Sin embargo, el éxodo continúa.