Detalles de la confirmación de la Corte Suprema

“Ñoño” Elías y su fallida pelea con la justicia

Bernardo Miguel Elías Vidal, el primer congresista condenado por el caso Odebrecht, quiso librarse del llamado a juicio hecho por la Corte Suprema de Justicia por los delitos que aún tiene pendientes. Este martes, el alto tribunal cerró esa posibilidad.

El senador Elías Vidal, del Partido de la U, está suspendido de sus funciones. / Senado de la República

En un intento por evadir el alcance de la justicia, el suspendido senador Bernardo Elías Vidal, conocido como Ñoño Elías, presentó un recurso de reposición con el que buscaba que la Corte Suprema de Justicia reconsiderara su decisión de llamarlo a juicio por el escándalo de los sobornos pagados por la multinacional Odebrecht a cambio de obtener contratos de infraestructura vial del país. Fueron tres los dardos que su defensa lanzó fallidamente para salvarlo. Uno de ellos, la falta de competencia del alto tribunal para juzgarlo, teniendo en cuenta que debería aplicarse la doble instancia para aforados.

Otro argumento con que buscó salvarse el segundo senador más votado en 2014 fue la supuesta ilegalidad de las pruebas usadas para sustentar el llamado a juicio y la violación del principio non bis in ídem, es decir, la prohibición de juzgar a una persona dos veces por un mismo hecho. Pero el alto tribunal salió al paso y negó las pretensiones de la defensa. El senador Elías Vidal, condenado a seis años y ocho meses de prisión por los delitos de cohecho y tráfico de influencias, se sumó a la lista de aforados que buscan tener una segunda oportunidad en las salas de instrucción y juzgamiento para aforados, aprobadas con en el acto legislativo 01 de 2018.

(En contexto: Bernardo “Ñoño” Elías busca tumbar el llamado a juicio por el caso Odebrecht)

La respuesta que la Corte le dio al Ñoño Elías ha sido, básicamente, la misma que les dio a quienes pidieron la doble instancia: “La Sala de Casación Penal sigue siendo competente para investigar y juzgar a los aforados constitucionales, hasta tanto las Salas Especiales creadas por la citada reforma constitucional hayan sido conformadas y entren a operar”. Así se lee en el documento de 45 páginas en que el alto tribunal respondió a la solicitud de reposición de Ñoño Elías y al cual tuvo acceso El Espectador. Para el alto tribunal, la jugada en esta petición estaba clara. La abogada de Elías Vidal, al parecer, pretendía que se anulara el llamado a juicio o se devolviera el proceso a la fase de instrucción para que el trámite fuese suspendido de manera indefinida.

Elías fue llamado a juicio el pasado 10 de mayo, como presunto coautor de los delitos de concierto para delinquir y lavado de activos, por supuestamente hacer parte de un grupo de funcionarios que se aliaron con Odebrecht para actuar ilegalmente. Por último, este congresista del Partido de la U se quiso salvar pidiendo que se declararan ilegales las pruebas usadas por la Corte para acusarlo. Su defensa aseguró que las declaraciones rendidas por Otto Nicolás Bula, Federico Gaviria, Hernando Mario Restrepo Osorio y José Ignacio Burgos ante la Fiscalía fueron obtenidas de manera irregular.

De acuerdo con el Ñoño y sus abogados, los testimonios se consiguieron en desarrollo de “manifestaciones preacordadas, suspensiones condicionales y principios de oportunidad, sin que hubiesen sido producidas ante un juez de la República en desarrollo de un juicio público y oral y en presencia del abogado del exsenador Bernardo Miguel Elías Vidal”. La Corte Suprema tampoco les dio la razón. Les recordó que estos testimonios se le dieron a conocer en la etapa de instrucción, “lo que permitió a la defensa conocerlos y ejercer su derecho de contradicción” tanto con Bula como con Gaviria, Restrepo y Burgos.

(Le puede interesar: Así es el contraataque de Bernardo Elías en el caso Odebrecht)

Pero, ¿cuáles son las declaraciones que tienen hoy al congresista tras las cuerdas? De acuerdo con el documento mediante el cual se llama a juicio a Elías Vidal, el congresista se concertó para ocultar “el origen y destino del dinero producto de su intervención en la adjudicación ilegal de contratos y prerrogativas de Odebrecht”. Los testimonios del empresario Federico Gaviria y del excongresista Otto Bula, lobista e intermediario, fueron determinantes contra el suspendido senador. Los dos implicados señalaron que realizaron diversas maniobras para encubrir el origen de los dineros ilícitos.

En un inicio se transfería el dinero a través de la empresa offshore Kleinfeld Newcom International Panama a la compañía colombiana Comunicar y Trasmitir, cuyo representante legal era Hernando Mario Restrepo, amigo de Bula. Desde allí, sostuvo la Corte, se expedían cheques a favor del excongresista y se cobraban en efectivo o se entregaban los dineros a Ñoño Elías. Otra de las estrategias usadas para la entrega de las coimas, y tras la crisis de la multinacional, fue reembolsar los pagos desde la Concesionaria Ruta del Sol II mediante contratos simulados, maniobra en la que coincidieron Zambrano y Bula en sus testimonios.

La Corte también asegura que en el caso de Elías se configuró el lavado de activos, que consistía en que los sobornos llegaran al congresista de la U. Otra de las pruebas usadas en esta etapa de la investigación fue el testimonio de José Ignacio Burgos, quien laboró en la Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) de Elías Vidal y coincidió con los otros implicados en que los dineros ilícitos consignados por Odebrecht tenían como parada final el bolsillo del senador. “Resulta irrelevante si el dinero entregado por Odebrecht al sindicado Elías es de origen legal o no, ya que esas sumas se tornaron ilícitas en el mismo momento que fueron usadas para sobornos”.

(Lea también:  El entramado que habría tejido “Ñoño” Elías para ocultar las coimas de Odebrecht)

Este punto fue reiterado por la abogada Rugeles, quien nuevamente alegó que la procedencia de estos dineros no era ilícita. Para la Corte, esta no es la discusión central, sino, por el contrario, el hecho de que Elías ocultó ingresos cercanos a los $16.000 millones, pues “no fueron declarados por el procesado cuando entraron a sus arcas, tampoco se sabe si salieron de éstas y aun si ya no hicieran parte del patrimonio del acusado”. Para el alto tribunal, los reproches presentados por la defensa carecen de fundamentos y, por eso, el llamado a juicio quedó en pie.

En cuanto al último argumento con el que se pretendía tumbar el llamado a juicio de Ñoño Elías, la violación del principio non bis in ídem, la defensa alegó que la Corte Suprema pretendía juzgar al congresista dos veces por el mismo hecho. Ante esto, el alto tribunal fue enfático y afirmó que con este señalamiento la defensa buscaba desconocer el alcance de la aceptación de cargos hecha anteriormente por Elías Vidal por los delitos de cohecho y tráfico de influencias.

Por otra parte, la Corte se refirió a un supuesto incremento patrimonial injustificado. Entre 2014 y 2015, el suspendido senador destinó $1.398 millones para pagar dos leasing (préstamos para vivienda), “mientras que sus ingresos declarados en el mismo periodo solo alcanzaron $1.275 (millones)”. En ese tiempo, Elías pagó también parte de otro inmueble y, además, “en su indagatoria sostuvo claramente ser el encargado de sostener a su familia, factores que incrementan aún más la diferencia entre los ingresos y los gastos reportados por el procesado, sin que este haya proporcionado prueba alguna que justifique el origen de los fondos utilizados para pagar esos cuantiosos excedentes”.

(Más información: ¿Quién sigue después del Ñoño Elías?)

Así las cosas, la Corte Suprema de Justicia, con ponencia de la magistrada Patricia Salazar, dejó en firme el llamado a juicio del suspendido senador Bernardo Ñoño Elías, que pasó de ser un barón electoral de la Costa Caribe a ser el primer congresista condenado por el escándalo de Odebrecht, que ha salpicado hasta las más altas esferas del poder. Se espera que en las próximas semanas se continúe con el proceso contra Elías y se sigan revelando más detalles del que ha sido uno de los peores escándalos de corrupción en Latinoamérica.