“Nos postulamos para trabajar con Ejército y Farc en desminado civil”: Handicap International

Su directora, Irene Manterola le dijo a El Espectador que Handicap podría arrancar operaciones en marzo. ¿En dónde? El Gobierno aún no lo define.

Archivo EFE

En diciembre pasado, la Dirección Contra Minas (Daicma) anunció que, por segunda vez, una organización civil tenía las acreditaciones para realizar labores de desminado humanitario en el país. Se trata de Handicap International. La fundaron en Camboya hace 33 años dos médicos franceses que, estupefactos, observaban que los civiles heridos por minas se multiplicaban día tras día. A Colombia llegaron en 1986, para montar un centro ortopédico en Ibagué y trabajar con las personas a las que la avalancha de Armero dejó con incapacidades. Luego montaron su propia oficina, en 1998.

Irene Manterola, francesa, docente de profesión, lleva 12 años con la organización y dos de local. Es la directora del programa de HI en Colombia y sobre este tema, crucial para un país que trabaja en el fin del conflicto, habló con El Espectador.

En el país arrancó el año pasado un proyecto de desminado humanitario que lideran Ejército y guerrilla. ¿Cómo lo ven ustedes?

Es una señal muy fuerte. Que dos grupos que se enfrentaron 50 años en la guerra trabajen ahora de la mano genera mucha confianza a una población que está acostumbrada a callar, por el miedo de que la etiqueten como parte de un bando o del otro. Aunque creo que en ese proyecto piloto están recurriendo poco a la población y eso es una lástima. Mientras más haya gente involucrada en el desminado civil, mejor. El país lo necesita, está demasiado contaminado.

¿Es este un terreno difícil para desminar?

Sí. Es muy extenso, montañoso, con lugares de difícil acceso, donde ha crecido la vegetación desde el evento (la siembra de la mina). Además, esta guerra tiene sus particularidades. En Afganistán hay campos minados; acá, minas dispersas. Hay muchos artefactos improvisados. Es un gran reto, que es lo interesante.

¿Cuál será la meta de desminado diario?

Está pendiente que nos atribuyan un municipio, y el lugar condicionará los avances por día.

¿Por qué no se los han asignado?

Porque ahora estamos en fase de acreditación operacional. Tenemos que preparar los equipos, formarlos, equiparlos, y la OEA tiene que hacer una evaluación final de nuestros procedimientos. Hasta que pasemos esa etapa nos asignan. Pensamos que podría ocurrir en marzo.

¿Les interesa alguna zona en especial?

Le hemos dicho a la Dirección Contra Minas que, como ya estamos trabajando en ciertas regiones, con personas con discapacidades y con víctimas de minas, podríamos aprovechar esa ventaja. En partes de Antioquia, de Córdoba y de Meta. También nos postulamos para trabajar con el Ejército y la guerrilla en un proyecto como El Orejón, ojalá con comunidades indígenas.

¿Van a contratar desmovilizados, como lo ha hecho Halo?

Claro que sí. Ya pasamos las convocatorias a la Agencia Colombiana para la Reintegración, para que pueda postular candidatos. El Ejército, las Farc, toda la gente que sabe de explosivos es un valor agregado, siempre y cuando se quiten el uniforme y trabajen con los principios humanitarios que la organización exige. Halo fue la primera institución civil que se acreditó en Colombia, aprendemos mucho de ellos, son como un hermano mayor para los que llegamos luego.

¿Halo les ha hecho alguna recomendación especial?

Que los desminadores sean de la región donde se va a desminar, consejo que definitivamente vamos a seguir. Por eso queremos hablar con los alcaldes de la zona cuando nos la asignen, pero hay que dejar que se instalen.

¿Hubo reuniones con el Gobierno previas a la acreditación?

Sí, nos apoyaron bastante. Como están modificando estándares, hemos podido intercambiar experiencias. Están elaborando documentos para mejorar en la labor del desminado humanitario. Insistimos en que los principios humanitarios son muy importantes en el desminado humanitario, pero a veces esos conceptos no son tan claros incluso para poblaciones afectadas por minas.

¿A qué se refiere?

A que a veces no se termina de entender el compromiso de la imparcialidad o neutralidad. Eso no fue obstáculo en nuestro proceso, pero puede ser uno en el futuro del desminado mismo. El factor confianza es clave: no se hace desminado sin la población. Por lo general, es gente que ha vivido cosas muy difíciles y requiere un acompañamiento psicosocial también. Deben recobrar la confianza en el futuro y en el Estado. Eso aún falta en Colombia.

¿Cuándo empezó Handicap el proceso de acreditación?

En abril de 2014, después de la Conferencia Global del Tratado de Ottawa, la organización tomó la decisión de postularse para hacer labores de desminado humanitario en Colombia. De abril a diciembre nos organizamos y obtuvimos el aval de todos nuestros directivos y ya en octubre de 2015 teníamos el aval del Ministerio de Defensa. Tuvimos la mala fortuna de empezar antes de que cambiaran los estándares de acreditación, así que nos tocó un proceso burocrático bastante engorroso. Pero se logró bastante rápido, si tenemos en cuenta que Halo se demoró dos años. Por suerte, para los que vienen, ese proceso ahora es mucho más ágil.

¿Cuáles serán sus labores?

Trabajaremos en cuatro de los cinco pilares de la acción integral contra minas: educación del riesgo, estudios no técnicos, despeje de territorios y asistencia a víctimas. Sólo no haremos la destrucción de armamentos almacenados.

¿Por qué no?

Porque esa es tarea del Ejército. 

 

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