“Nunca dejé de hacer política”: Piedad Córdoba

El Consejo de Estado levantó la última sanción que existía contra la exsenadora liberal, quien podrá volver a aspirar a cargos de elección popular.

En 2010, cuando fue sancionada, Piedad Córdoba había logrado una de las mayores votaciones al Congreso. / Archivo

¿Cuál es su lectura del momento que vive el país?

Exige cambios fundamentales en las instituciones encargadas de velar por los derechos fundamentales. En estos momentos de construcción de la paz es necesario realizar transformaciones democráticas a las instancias encargadas de administrar justicia, para reconsiderar fallos judiciales basados en acervos probatorios falsos y tendenciosos. Al mismo tiempo, el nuevo momento por el que está pasando el país apremia la toma de decisiones en pro de preparar las estructuras del Estado para el nuevo país.

¿Se sostiene en que Ordóñez es su inquisidor?

Me sostengo en que el exprocurador Ordóñez confundió y distorsionó las funciones y responsabilidades de su cargo. Se olvidó, por ejemplo, de que Colombia es un Estado laico, que la función pública debe ser transparente y puesta al servicio del bien común, y que no tuvo vergüenza para perseguir a quienes no pensábamos como él.

¿Ve a Ordóñez en la política prontamente?

Ha estado en la política en los casi 8 años que ocupó su cargo y lo seguirá haciendo porque tiene derecho a hacerlo. Yo defendería sus garantías para el ejercicio político. Garantías que negó a todas las personas que consideraba como sus opositores religiosos y/o políticos.

¿Qué es lo que más la ha decepcionado de la política?

La absoluta contradicción entre los preceptos y la dinámica real, la deslealtad, la corrupción y la utilización de la misma para intereses personales.

La Procuraduría insistía en que usted era alias “Teodora” porque, por ejemplo, viajes registrados de Teodora coincidían con viajes suyos. ¿Cómo se entiende eso?

Mis viajes y tareas eran públicas, no era nada difícil saber a dónde y a qué iba, no pudieron hallar un solo correo desde mi cuenta electrónica, así que fue un montaje hecho con documentos de Word. La justicia ya dio su fallo y por mucho que el procurador lo quiso utilizar, la verdad salió a relucir.

Sin sanciones disciplinarias en su contra, ¿vuelve usted a la política?

Nunca dejé de hacer política. La sanción me dio la oportunidad de recorrer este país, de saber la cruel realidad y exclusión en la que viven las personas en el sector rural y urbano, los pueblos indígenas, las comunidades afrodescendientes, conocer sobre la falta de oportunidades para la juventud, para la educación, para la salud y la vida digna, las violencias que a diario viven las mujeres, el impacto al medioambiente, que de seguir así lo que va a desaparecer son los seres humanos.

Si las Farc logran crear su partido político, ¿le interesaría hacer parte de él?

Desde hace mucho tiempo he dedicado mis mejores esfuerzos y ofrecido toda mi capacidad para que el país dé por terminado el conflicto armado. Por esta razón me empeñé a fondo con un grupo de colombianas y colombianos para lograr la liberación de 30 personas, como respuesta a la exigencia del Gobierno Nacional para poder comenzar la mesa de diálogo en La Habana. Las guerras producen sufrimiento, muerte, odios y degradan la condición humana. Considero que la insurgencia está dando un salto cualitativo vital para el país al abdicar al uso de las armas para el ejercicio de la política. Me interesa contribuir a crear condiciones para que en la vida política ellas y ellos tengan todas las garantías y seguridades para su ejercicio político.

¿Hay que insistir en el acuerdo con las Farc?

Les insisto a los ambientalistas, animalistas, pacifistas, humanistas, partidos políticos, ONG y a los promotores de la campaña del No para que rodeemos todo este proceso. Imposible que Barack Obama, el papa y tantos estén equivocados. Me interesa contribuir y trabajar por una alternativa política democrática e incluyente, que tenga la capacidad de escuchar y representar a quienes no han tenido nada que ganar y sí mucho que perder en nuestro orden político, el cual es hegemónico y ha cerrado toda posibilidad de que en el país exista una oposición que contribuya a transformar las injusticias ancestrales. Una alternativa política que le devuelva a la gente el amor por la política y le dé sentido a la participación.

Unión Patriótica y el nuevo partido de las Farc, ¿se repetirá la historia?

Sería una tragedia y una vergüenza para el país. Un fracaso del diálogo, la seguridad de las y los guerrilleros que dejen las armas es una gran responsabilidad del Estado, pero también las organizaciones sociales, los partidos políticos, las comunidades deben estar vigilantes y contribuir a que no se repita el genocidio de la UP. En este aspecto el Estado debe hacer todo lo que esté a su alcance para poner fin al fenómeno del paramilitarismo. La esperanza y el compromiso es que esto no suceda.

¿A qué se dedicó en este tiempo que estuvo inhabilitada?

Me dediqué a lograr la liberación de 30 personas en poder de las Farc, a hacer política, a recorrer el país y conversar con la gente, a contribuir al proceso de conversaciones en La Habana en momentos de dificultades, realicé reuniones con los militares y paramilitares, aquí como en EE. UU., a servir de apoyo para la consolidación de movimientos políticos nuevos como Colombianas y Colombianos por la Paz, Marcha Patriótica, Congreso de los Pueblos, Cumbre Agraria y del que hago parte, Poder Ciudadano, a apoyar a las comunidades en situaciones de pobreza y riesgo. También a conocer la compleja realidad de América Latina y el Caribe.

¿Cómo estableció los contactos con las Farc para terminar siendo mediadora y gestionar las liberaciones de secuestrados?

Se iniciaron a través del presidente Chávez, con la autorización del entonces presidente Uribe. Una vez le quitan la mediación la presidente Chávez y a mí, el acercamiento se da a través de Colombianas y Colombianos por la Paz, por medio de cartas, para que se diera la liberación de la personas retenidas por las Farc-EP. En este proceso se logró devolver a muchas familias a 30 personas, entre miembros de la Fuerza Pública y políticos y políticas.

“Iván Márquez” o “Timochenko” en el Congreso, ¿qué piensa de esa posibilidad?

Eso será un largo proceso en la sociedad colombiana, no es para mañana ni para pasado mañana. Los prefiero haciendo política, dándole un nuevo contenido.

¿Contempló el exilio?

No, jamás lo contemple. A pesar de todas las investigaciones y los montajes en mi contra preferí quedarme aquí dando la cara. Amo este país, acá está mi camino político y la gente de la que quiero estar cerca. El miedo no me impulsó a salir corriendo y dejar todo en lo cual creo y por lo cual vivo.

¿Cuál es su situación actual de seguridad?

Compleja, como la de muchos líderes y defensores de derechos humanos.

¿Cuántas amenazas ha recibido en su vida? ¿Alguna le llegó realmente a preocupar?

Son tantas que creo que perdí la cuenta. Llegan de forma física, a través de las redes sociales o en lugares públicos. Por supuesto que ciertas amenazas preocupan, pero no quise parar, porque se aprende, infortunadamente, a vivir en la incertidumbre y con las amenazas.

¿Alguna vez fueron amenazados sus hijos o sus padres?

Mis hijos e hijas sí, muchas veces, esto los obligó a salir del país durante 12 años largos. Es una experiencia que no se la deseo a nadie, pues ello implica cambios en las dinámicas familiares y tiene impacto en la vida emocional y personal de ellos.

Uno de sus asesores, Jaime Gómez, fue asesinado y su crimen sigue sin resolverse. ¿Tiene información que la haga pensar que ese crimen tenía relación con el trabajo que él hacía con usted?

La forma como apareció su cadáver después de un mes de su desaparición da cuenta no solamente que esto tuvo relación directa con el trabajo que él hacia conmigo, entre otras razones porque querían obtener información sobre Venezuela y además por las circunstancias que se dieron para la entrega de su cadáver, ya que lo pasearon todo un día por Bogotá, y Medicina Legal que al principio estaba dispuesta a colaborar, ese día no apareció. No dudo que hubo manos militares inmiscuidas en este caso, un crimen horroroso, pero toda esta por resolverse. Algún día se sabrá la verdad.

¿Qué fue de la familia de Jaime Gómez?

Su familia quedó destrozada por la manera como fue este crimen, pero la fuerza del ejemplo de Jaime Gómez, aunque tuvieron que irse del país, los impulsó a convertirse en investigadores sociales hoy al servicio de las buenas causas del país

¿Cuál era el mensaje que quería transmitir al ponerse la misma boina negra que usaban Granda e “Iván Márquez” en aquella foto que levantó tanta polvareda?

Simplemente generar confianza, luego de una intensa reunión para las liberaciones. Ellos lo hicieron como un acto de acercamiento, junto con un hermoso ramo de flores. No me interesaba ningún mensaje público, era en el contexto de unos acercamientos. Lo demás son especulaciones y deseos de generar por parte de mis contradictores y contradictoras rechazo hacia mi liderazgo.

¿Cree que las Farc podrán hacer política bajo las mismas condiciones que un partido como el de la U?

Cuando se entra en la política todas las organizaciones, partidos y personas deben gozar de las mismas garantías para su ejercicio y su seguridad. Si las Farc-EP se transforman en partido político y dejan el uso de las armas para hacer política, no veo por qué no deben gozar de las mismas garantías que los otros partidos. Debemos avanzar como sociedad en entender que durante algunos años viviremos en una etapa de transición de la guerra a la paz y ello implica ajustes y transformaciones institucionales, en la política, en las formas de relacionarnos y en las mentes. Es necesario pasar la página de la guerra para iniciar a escribir la página de la paz; por supuesto, no estoy afirmando que se debe olvidar, por el contrario es indispensable conocer la verdad de lo sucedido durante largos años para empezar a sanar tanto dolor, heridas y odios.

¿Qué piensa de la Venezuela de Nicolás Maduro? ¿Cree que Maduro fue el sucesor que esperaba Chávez que fuera?

Está viviendo una situación compleja, producto de realidades internas y presiones externas. Los pueblos tienen derecho a elegir a sus gobernantes. No sé si es lo que esperaba Chávez, habría que preguntárselo a él, pero es un imposible. En el contexto actual creo que debemos preocuparnos por nuestro contexto actual y agradecerle al presidente Chávez y a Nicolás Maduro todo lo que han hecho por la paz de nuestro país.

¿Ha considerado intervenir en favor de los presos políticos de Venezuela?

Creo que el mejor aporte a Venezuela es, como lo dijera el expresidente Uruguayo Mújica, ser obrero en el momento que ellos lo requieran.

En su concepto, ¿qué es el castrochavismo y por qué cree que es tan temido en países como Colombia?

Es una entelequia que se han inventado quienes se oponen a la distribución de riqueza, bienes, servicios y recursos. Son países que están transitando por la búsqueda de modelos económicos, sociales y políticos más justos y distributivos. Creo que el miedo se fundamenta en mala información, en temor a perder privilegios o moverse a favor de otros de las zonas de confort en las cuales se vive.