Otra derrota para la “Gata”

El alto tribunal le dijo no a una demanda presentada por la empresaria para que se la indemnizara por $5 mil millones por supuestas irregularidades en una licitación.

La cuestionada empresaria del chance Enilse López, la “Gata”. Archivo - El Espectador

El Consejo de Estado le acaba de propinar una nueva derrota a la cuestionada empresaria del chance Enilse del Rosario López, condenada a 37 años de prisión por asesinato, al negarle una demanda con la que López buscaba que se la indemnizara con $5.000 millones por supuestas irregularidades en una adjudicación realizada en 2002 para la prestación del servicio de chance en el norte de La Guajira.

Ese año, López se disputaba con la empresa Inverapuestas de La Guajira la adjudicación de un multimillonario contrato por cinco años para la prestación del servicio del chance en el norte del departamento. Al final, Inverapuestas se quedó con la licitación. Pero López, descontenta con el resultado, puso el grito en el cielo porque, en su criterio, la selección había sido amañada, debido a que se había privilegiado a una empresa de La Guajira en desmedro de firmas de otras regiones, como la suya. Esto debido a que durante la licitación se les dio mejor puntaje a las empresas que hubieran prestado el servicio del chance en La Guajira.

El 15 de agosto de 2002 López demandó a la Empresa Departamental  de Loterías, Juegos de Suerte y Azar de La Guajira, solicitó que se la indemnizara con $5.000 millones y que se anulara la mencionada adjudicación y se le entregara a ella el contrato para la prestación del servicio del chance en el norte del departamento. Ese mismo año interpuso una tutela para que se suspendiera el mencionado contrato.

De acuerdo con López, debió haber sido a ella, no a Inverapuestas, a la que se le entregara el contrato, pero “condiciones extrañas de carácter subjetivo como las anotadas impidieron una selección objetiva y legal; con lo cual no queda duda de que estamos en presencia de una adjudicación amañada, arbitraria y realizada con desviación de poder”, según sostuvo en la demanda.

Respecto a la tutela, el 3 de julio de 2002 un juez de Riohacha la declaró improcedente porque, en su criterio, a López no se le habían vulnerado los derechos a la igualdad y al debido proceso. Por su parte, el 11 de julio de 2007, el Tribunal de La Guajira le dijo que no a la ama y señora del chance en la región Caribe colombiana. De acuerdo con esta entidad, aunque López tenía razón en que haberles dado una mayor puntuación a las empresas que hubieran trabajado en La Guajira era discriminatorio, la empresaria se demoró mucho en solicitar la modificación de la licitación. Cuando lo hizo, “ya había precluido la oportunidad para tal fin”. De acuerdo con el Tribunal, “aceptar dichas modificaciones en forma extemporánea sería violatorio del pliego de condiciones y por ende del debido proceso (...) El debido proceso debe primar sobre el derecho a la igualdad”.

Agregó que “López y su empresa debieron acogerse a los términos indicados en el pliego de condiciones para solicitar las modificaciones, como no lo hizo así, su oportunidad precluyó”, y que, pese a lo dicho por López, no era cierto que la licitación hubiera sido adjudicada a Inverapuestas sin que ésta contara con los requisitos para quedarse con el contrato.

Entonces el caso llegó al Consejo de Estado, que en un fallo de 50 páginas, conocido por El Espectador, le propinó un nuevo revés a la “mandamás” del chance. De acuerdo con el alto tribunal, comparadas la calificación de la propuesta de la demandante con la calificación de Inverapuestas de La Guajira, “la diferenciación de las mismas no operó sola y exclusivamente por razón de la experiencia cuya estipulación se declara ineficaz de pleno derecho”.

Inverapuestas también logró un mayor puntaje en cuanto a la capacidad financiera, que fue calificada con diez puntos, y en cuanto al índice de liquidez, para el que obtuvo una calificación de cinco puntos, “por lo que no es cierto que el único criterio que permitió determinar la adjudicación haya sido la experiencia, como lo sostiene la demandante, factores en los que la accionante no alcanzó la puntuación máxima requerida que permitiera demostrar que descontado el criterio de la experiencia se llegara a la conclusión que a ella se le habría podido adjudicar el contrato”.

Concluye vehemente que, incluso si el ítem de la experiencia se hubiera manejado de forma igual para todos, López no habría ocupado el primer lugar, “y como esto no fue lo dispuesto por la Resolución acusada, no se sigue que ella sea nula en este aspecto puesto que no viola las exigencias, reglas y criterios del pliego de condiciones”. Por ello le dijo no a las pretensiones de la demanda.

Este fallo se suma a la larga lista de derrotas sufridas por López desde el inicio del fin de su reinado. Desde su condena por el homicidio de Amaury Fabián Ochoa hasta la sentencia contra su hijo mayor, Jorge Alfonso López, a 39 años de cárcel por el asesinato del periodista Rafael E. Prins. El imperio de la Gata sigue desmoronándose.