Otro lío menos para Andrés Camargo

La Fiscalía cerró un proceso en su contra por irregularidades en la construcción de la troncal de Transmilenio de la Avenida Caracas. Aún está a la espera del fallo de casación de la Corte suprema de justicia por un caso similar.

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Catorce años se demoró la Fiscalía para tomar una decisión en la investigación contra el exdirector de Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) de Bogotá, Andrés Camargo, por presuntas irregularidades en la construcción de la troncal de Transmilenio en la Avenida Caracas. El pasado viernes la Fiscalía cerró el proceso al advertir que Camargo nada tuvo que ver con los líos en los diseños de construcción, con los daños en las losas de Transmilenio y que nunca intentó beneficiar a la empresa Cemex cuando en un comité de obra se autorizó el uso del material de relleno fluido.

“No existe violación al principio de planeación y por tanto una afectación a la administración pública en punto del delito de contrato sin cumplimiento de requisitos legales, en entendido que la obra se ejecutó conforme a los términos señalados, es decir que no existieron obstáculos para la construcción de la Troncal Caracas, salvo aquellos que no pueden ser predecibles y otros que son normales en una obra de estas dimensiones, pero ninguna de ellas con origen en la falta de diseños hidráulicos a los que se ha hecho mención”, fue la conclusión de la Fiscalía para advertir que el exdirector del IDU no tuvo responsabilidad en las fallas que presentaron los diseños de la construcción de Transmilenio sobre la Avenida Caracas. .

Sobre el tema del uso del material de relleno fluido, la Fiscalía advirtió que Camargo no adoptó ninguna decisión que pudiera inferir el uso del material y así beneficiar a la empresa Cemex Colombia, como lo dijo la parte civil del proceso. Además, precisó en los comités de obra en los que se discutían los aspectos técnicos, como por ejemplo el uso del material de relleno fluido, no hubo participación de Andrés Camargo.

Salvo a la declaración del ingeniero Ricardo Cuevas Hernández, “en ninguna de las demás pruebas de carácter testimonial, como tampoco en las indagatorias de los diferentes involucrados en la investigación, se menciona que el señor Camargo Ardila haya participado o influido de alguna manera en la decisión de utilizar el relleno fluido para reemplazar la base asfáltica como soporte del concreto rígido en la vía de la Troncal Caracas de Transmilenio (…) no fue producto de la intervención del entonces director general (del IDU) Carmargo Ardila, sino una decisión, errada o no, en la que no tuvo injerencia alguna”, enfatizó la Fiscalía.

Para la Fiscalía tampoco es cierto señalar el vínculo que supuestamente existía entre Camargo y Cemex para favorecerlo en la decisión. Pues si bien existía un relación entre el IDU y Asocreto –de la cual hacía parte Cemex– “no es un puesto suficiente para considerar que el señor Camargo Ardila, en calidad e director general haya desplegado actos tendientes a favorecer a una determinada por encima de los deberes que le eran propios”. En pocas palabras, para la Fiscalía no existen pruebas que permitan concluir que Camargo es el responsable de los daños presentados en las losas de Transmilenio o que tuvo un interés en “beneficiar” a alguna empresa en específico.

La preclusión del proceso de la Caracas se suma al cierre de otros procesos que tenía como el caso dela troncal de Transmilenio de la Calle 80 en el que fue absuelto en 2013 y el de la Avenida Jiménez en 2014. Sin embargo, su karma ha sido el expediente de la troncal de la Autopista Norte, que al parecer se basa en los mismos hechos que los otros procesos: el uso del relleno fluido. Por este último proceso fue condenado en octubre de 2012 a 85 meses de prisión. El Tribunal de Bogotá ratificó en 2013 la condena por la celebración de contratos sin requisitos legales y su pena quedó en 60 meses de prisión. La sorpresa fue que, por insistencia de los abogados contratados por el IDU, se incluyó una prueba que en primera instancia había sido declarada ilegal, y por pago de perjuicios lo pusieron a pagar a $108.000 millones.

Este proceso, a diferencia de los otros tres, en estos momentos está en casación en la Corte Suprema de Justicia. El expediente de Camargo y las irregularidades en la Autopista Norte ha sido un laberinto en el que ha tenido que pronunciarse hasta la Corte Constitucional, que regañó a la Corte Suprema por no aceptar la casación del caso en un principio. El resumen del caso Camargo es el siguiente: de cuatro procesos que le abrieron por irregularidades en la construcción de Transmilenio, tres fueron cerrados y uno está a la espera de la sentencia en última instancia.

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