Palacio de Justicia: con la certidumbre que por fin llegó, llegaron más preguntas

Aparecieron los restos de Cristina Guarín, Luz Mary Portela y Lucy Amparo Oviedo. Se dijo, sin embargo, que la auxiliar del Consejo de Estado Libia Rincón Mora era una nueva desaparecida. Este diario revela quién lo es en realidad.

Cinco huesos de Cristina del Pilar Guarín Cortés. Cinco huesos de Luz Mary Portela León. Tres vértebras de Lucy Amparo Oviedo. En dos semanas se cumplen 30 años del Holocausto del Palacio de Justicia y esos huesos, calcinados en el caso de Cristina Guarín y Luz Mary Portela, es todo lo que tienen sus familiares. Unos huesos que, a pesar de la promesa de la Fiscalía de investigar cómo murieron estas tres mujeres, poco podrán revelar. Hasta ayer, los desaparecidos del Palacio eran 11. El número, sin embargo, no se redujo a ocho, como hubiera sido lo obvio.

Cristina Guarín y Luz Mary Portela fueron halladas en el cementerio Jardines de Paz, en el norte de Bogotá, junto con pedazos de las prendas que vestían ese 6 de noviembre de 1985: la primera, una falda escocesa; y la segunda, el uniforme de la cafetería del Palacio. Lo que Medicina Legal pudo confirmar es que los restos de Cristina Guarín se encontraban en la tumba de María Isabel Ferrer de Velásquez, de quien solo se sabe que era una visitante ocasional del Palacio. En esa tumba también aparecieron los huesos de los pies de alguien más: los exámenes genéticos dirán si son de María Isabel Ferrer o si ella, como afirmó el fiscal Eduardo Montealegre, figura ahora como desaparecida. (Vea: Las siemprevivas: La historia de las tres mujeres que estuvieron desaparecidas durante tres décadas)

De cualquiera manera, al menos temporalmente, María Isabel Ferrer se convirtió en la desaparecida número nueve del Palacio. La Fiscalía aseguró también que la desaparecida número 10 era Libia Rincón Mora, quien era auxiliar de un magistrado de la Corte Suprema, lo cual no es cierto. En la tumba de Libia Rincón Mora aparecieron los restos Luz Mary Portela, pero, a su vez, este diario confirmó con fuentes que han conocido de cerca todo este proceso que los restos de Libia Rincón Mora aparecieron en la tumba de Blanca Inés Ramírez de Angulo, quien era auxiliar del Consejo de Estado.

La desaparecida número 10 es Blanca Inés Ramírez de Angulo.

Cristina Guarín y Luz Mary Portela fueron exhumadas en mayo pasado, hace menos de cinco meses. Lucy Amparo Oviedo, por el contrario, fue exhumada hace 17 años, cuando la Fiscalía desenterró los restos de una cantidad indeterminada de NN en el Cementerio del Sur de Bogotá. Allí, dos años después, apareció la primera persona de la lista de los desaparecidos del Palacio, que para esa época eran 12: Ana Rosa Castiblanco. En septiembre del año, se identificaron entre esos mismos restos a dos personas más, relacionadas con la toma del Palacio –aunque no desaparecidos–Mónica Molina y a Carmen Garzón, del M-19. (Vea: El rastro de los hijos ausentes)

La extraña explicación del fiscal Montealegre fue que estos restos “estaban en dos cajas que se mantenían embaladas en la Fiscalía General de la Nación”. Es extraña porque, tal como divulgó este diario en mayo de 2013, en abril de ese año el CTI concluyó que, después de cotejar todos los restos del Cementerio del Sur, se podía asegurar que “los desaparecidos no corresponden con ninguno de los cuerpos exhumados en el Palacio de Justicia y ya no hay dónde más buscar. No estamos esperando a que aparezcan, no hay ninguna diligencia pendiente”.

Desde el año pasado se han ordenado 15 exhumaciones bajo la sospecha de que algunas personas fueron enterradas con identidades equivocadas, entre ellos el magistrado auxiliar del presidente de la Corte Suprema, Emiro Sandoval. En su tumba, pudo establecer este diario, la Fiscalía encontró los restos de dos personas, los cuales están siendo examinados todavía. Los restos del magistrado Pedro Elías Serrano también fueron exhumados en junio pasado, con la sospecha de que allí fue enterrada una mujer. Ayer se dijo erróneamente que sus restos no correspondían, pero la verdad es que Medicina Legal está pensando en pedir ayuda de alguna entidad extranjera para hacer ese perfil genético en particular.

Después de casi 30 años de espera, ayer fue un día sombrío. A las 8 de la mañana llegaron a Medicina Legal las familias de las tres mujeres, a las cuales les explicaron, de forma individual, los hallazgos. “Nos dijeron que los restos, con un 99% de certeza, eran los de nuestra hermana. Pero no estamos tranquilos. Si algo, tenemos muchas más dudas”, señaló Edinson Cárdenas León, hermano menor de Luz Mary Portela León.