Paro armado del Eln en Catatumbo dificulta el acceso a servicios de salud

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Una serie de hostigamientos a profesionales de la salud y ambulancias en esta subregión de Norte de Santander podría llevar a una emergencia médica en la zona.

El paro armado anunciado por la guerrilla del Eln en la región del Catatumbo (Norte de Santander) estaría amenazando el derecho al acceso a salud. Una serie de hostigamientos que se han venido presentando hacia médicos y ambulancias en la zona, podrían poner en riesgo la llegada de este servicio fundamental a las comunidades de los municipios que conforman esta subregión del oriente del país.

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La comunidad del municipio de Hacarí, por ejemplo, denuncia que desde hace ya casi una semana se encuentran confinados por la amenaza del paro armado y los constantes enfrentamientos entre el Eln y los Pelusos —o Epl—. La situación se agrava, dicen, pues hay un solo médico en la cabecera municipal y las ambulancias no pueden salir del lugar.

Apenas el sábado pasado, cuando uno de estos vehículos intentó salir con un paciente amputado por la vía que de Hacarí conduce al municipio vecino de La Playa, los violentos no se lo permitieron. En algún punto de esa carretera de 19 kilómetros, fueron detenidos por un retén de hombres armados, que además de no permitirles continuar con su camino, a pesar de que llevaban alguien con heridas graves, les pincharon las llantas.

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A esto se suma un atentado que en los últimos días sufrió una médica ginecobstetra de ciudadanía venezolana, quien ya fue trasladada a la capital del departamento, Cúcuta, para recibir tratamiento. Asimismo, por las graves condiciones de seguridad, una serie de profesionales de salud en Tibú renunciaron y unos hombres armados, al parecer del Eln, robaron una ambulancia la semana pasada en el mismo municipio.

El Espectador habló con el general, Marcos Evangelista Pinto, comandante de la unidad del Ejército que opera en la zona: la Segunda División. Además de confirmar varios de los hechos de violencia contra el acceso al derecho fundamental a la salud que se están viviendo en Catatumbo, se refirió en general al contexto del tan anunciado paro armado guerrillero.

Explicó, por ejemplo, que el pasado jueves sostuvieron un consejo de seguridad con todos los alcaldes de la región para coordinar las acciones que cada autoridad local y militar está tomando contra la arremetida violenta del Eln y Epl. Asimismo, insistió que están haciendo presencia en todos los municipios y que, en coordinación con la Policía Nacional, también garantizan la seguridad en las cabeceras municipales. Confirmó, en el mismo sentido, que ya tienen bajo control la vía que conduce de Ocaña a Cúcuta, y dijo que los hechos violentos se han concentrado, sobre todo, en vías terciarias.

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Sobre lo sucedido en la vía entre Hacarí y La Playa, el general Pinto dijo: “Es un terreno de más de 60 km2, es difícil controlar todo el espacio”. El alto oficial también aseguró que todavía no son claras las razones por las que la médica venezolana fue atacada: “tenemos tres hipótesis en la investigación y ninguna apunta al Eln”. En relación con la situación en Tibú, agregó: “En el municipio está la Fuerza de Tarea Vulcano, yo no podría hablar en nombre de los médicos (que renunciaron), pero sí puedo decir que estamos ahí, que estamos actuando y hemos reaccionado”.

Asimismo, aclaró: “La situación el Catatumbo no es de ahora, es una situación histórica”. Por ende, en lugar de entregar un parte de tranquilidad o de conmoción Pinto dijo que entrega “un parte de trabajo” por las operaciones que vienen realizando en la región para normalizar la situación de seguridad.

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