Patrullero implicado en crimen de joven grafitero seguirá en la cárcel

Se rechazó la solicitud de libertad por vencimiento de términos a Wilmer Antonio Alarcón.

La jueza 37 de conocimiento negó la solicitud de libertad presentada por la defensa del patrullero de la Policía Metropolitana, Wilmer Antonio Alarcón. La funcionaria judicial consideró que no se cumplen los términos establecidos por la ley para fijar un vencimiento de términos.

En la diligencia judicial la jueza aseguró que por el momento no se cumplen los requisitos exigidos en la ley 1786 de 2016, hecho por el cual continúa vigente la medida de aseguramiento privativa de la libertad emitida en contra del uniformado en febrero de 2012. 

“Desde el día 6 de julio al día de hoy, 22 de julio de 2016, no han transcurrido los 150 días que exige el legislador para que se configure el derecho fundamental de la libertad y en consecuencia este despacho no procede de manera favorable a la solicitud elevada por parte del doctor de la defensa”, señaló la jueza. 

En la audiencia la delegada de la Fiscalía General y los representantes de los familiares de la víctima que manifestaron que Alarcón no podía recibir la excarcelación puesto que lo s hechos por los que es investigado reviste un agravante ya que se atentó contra un menor de edad.

La representante del ente investigador aseguró que es consciente que se han presentado demoras en el proceso en contra del patrullero Alarcón, sin embargo no se cumplen los requisitos para otorgarle el beneficio de la libertad al procesado. Esta posición fue avalada por la defensa de las víctimas acreditadas.

Por su parte el representante de la Procuraduría General aseguró que ya se superaron los términos que exige la ley para estar privado de la libertad sin que se le resuelva su situación jurídica. En su argumentación aseguró que se cumplen 183 días y no se ha dado un fallo de fondo.

Alarcón fue acusado formalmente el 5 de octubre de 2012 por el delito de homicidio agravado. Según la investigación le disparó con su arma de dotación al joven de 16 años después de perseguirlo por varias cuadras en la calle 166 con Avenida Boyacá en la noche del 19 de agosto de 2011.

El patrullero se ha declarado inocente argumentando que le disparó al joven en defensa propia puesto que lo amenazó con un arma de fuego. Sin embargo, Medicina Legal estableció que Becerra Lizarazo no tenía rastros de haber portado un arma de fuego. El uniformado enfrenta otro proceso penal por la manipulación y alteración en la escena del crimen.

El patrullero enfrenta otro proceso penal por la manipulación de la escena del crimen. La Fiscalía sostiene que el patrullero tuvo conocimiento preciso de la ubicación de un arma en el lugar de los hechos con el fin de desviar la investigación.

El objetivo era presentar ante la opinión pública y a los medios de comunicación al joven como un integrante de una banda delincuencial que minutos antes había robado un bus de servicio público.