Patrullero será acusado formalmente por muerte de joven grafitero

Tendrá que responder en juicio por el delito de homicidio.

Ante el juez 43 de conocimiento la Fiscalía General acusará formalmente al patrullero de la Policía Metropolitana de Bogotá, Wilmer Antonio Alarcón por su presunta participación en la muerte del joven grafitero Diego Felipe Becerra, registrada en extraños hechos el 19 de agosto de 2011.

Se espera que en la diligencia judicial el ente presente las pruebas y testimonios que tendrá en cuenta en el desarrollo del proceso contra el uniformado, quien se encuentra privado de la libertad luego de que en febrero de este año se le imputará el delito de homicidio agravado.

Igualmente se presentarán las pruebas recolectadas sobre la manipulación de la escena del crimen por parte de un grupo de oficiales y suboficiales de la Policía así como unos civiles.

A lo largo de la investigación la defensa de la familia del grafitero ha señalado que se presentaron serias irregularidades por parte de los uniformados que llegaron al lugar de los hechos esa noche cuando Alarcón le anunció por radioteléfono a sus superiores lo que había sucedido.

Días después aparecieron versiones “manipuladas”, según la familia, de que el joven había atracado, junto a sus compañeros, un bus de servicio público, hecho que había sido denunciado por los pasajeros y el conductor del bus a la policía.

En ese acto, se aseguró que al hallar al joven éste le había disparado al patrullero, quien en un acto de defensa le había respondido. (Ver Muerte del joven grafitero)

Sin embargo, un informe de Medicina Legal pudo demostrar que Diego Felipe Becerra nunca había manipulado un arma de fuego, mientras que un documento registrado por el CTI demostró que la pistola que se encontraba cerca del cuerpo del grafitero no funcionaba. (Ver Familia del grafitero asegura que el crimen "sí fue una ejecución extrajudicial" )

“Esperamos justicia”

La familia del joven Diego Felipe Becerra ha manifestado que después de seis meses “de dilación” se inicie por fin el proceso judicial contra el patrullero de la Policía.

Igualmente solicitan que la defensa del uniformado presente el video que han anunciado en repetidas ocasiones en el cual supuestamente el joven de 16 años le disparó a Alarcón.

Y es que para los padres del grafitero existen pruebas suficientes que demuestran que el arma fue “sembrada” en el sitio y que la tesis del atraco se cayó luego de que el conductor de la buseta se retractara sobre estos hechos.