Pedí al procurador que revise mi conducta: contralora General

"Si yo estoy coadministrando o abusando de mi autoridad, eso tiene que tener todo tipo de consecuencias", dijo.

La contralora general, Sandra Morelli Rico, descartó choque de tres entre ella y el fiscal General, Eduardo Montealegre, por la declaraciones que el titular de la entidad acusadora entregó a El Espectador.

En declaraciones entregadas a Blu radio, la contralora recordó que en la entrevista, el fiscal dijo que “la contraloría y la procuraduría coadministraban y fijaban políticas públicas y que él no estaba de acuerdo con eso y que cada loro debía estar en su estaca, entonces la verdad es que si lo que él dice es cierto, eso quiere decir que él tiene que investigarme porque yo estoy abusando de la autoridad”.

En la entrevista publicada este fin de semana el fiscal dijo que “me preocupa el desbordamiento de las competencias constitucionales en que están incurriendo algunos órganos, además de su actitud de anticipar juicios sin fórmula alguna, como si estuviéramos en la época de la Inquisición. Estos órganos no se pueden convertir en coadministradores de las decisiones del Ejecutivo. Las políticas públicas las diseña el Gobierno y nadie puede imponerle lo que debe hacer o cómo lo tiene que ejecutar. Cada loro en su estaca”.

Considera la contralora que el fiscal le está diciendo es que “es prevaricato y abuso de autoridad”, dijo la contralora al referirse a la entrevista del fiscal publicada por El Espectador.

Dijo que le pidió al procurador "que revise mi conducta, porque si yo estoy coadministrando o abusando de mi autoridad, eso tiene que tener todo tipo de consecuencias".

Comunicado

La contralora General de la República, Sandra Morelli Rico, le ha pedido al señor Procurador General de la Nación, Alejandro Ordoñez Maldonado, que investigue su conducta de cara a establecer si, efectivamente, viene frenando con sus decisiones, la ejecución presupuestal y el desarrollo del sector de infraestructura.

La solicitud obedece a que de manera reiterada y ante distintos actores y escenarios, el señor director de la Agencia Nacional de Infraestructura –ANI- ha esgrimido como argumento justificativo de sus respuestas negativas o de sus demoras en las decisiones que debe tomar, la “talanquera” del control fiscal.

En consecuencia, y ante varias evidencias, escritas, televisadas, etc., se impone aclarar dentro del rigor del debido proceso, todos y cada uno de los casos en que Luis Fernando Andrade, director de la ANI, ha sido destinatario de un orden de la Contraloría, o, en todo caso, de un advertencia por fuera del marco legal.

Lo anterior, en consideración que esa versión viene adquiriendo dimensiones tales, que el propio Fiscal General de la Nación habla de coadministración y definición de políticas publicas a cargo de la Contraloría y que de ser cierto supondría abuso de autoridad y prevaricato.

De ahí la importancia de que el señor procurador indague a profundidad sobre los sustentos de la acusación, máxime cuando éste no ha prejuzgado sobre este punto y por lo tanto se puede confiar plenamente en su objetividad.

Afirmar que la contraloría General de la República es el ente más poderoso del Estado puede parecer halagador, pero en realidad constituye un mensaje subliminal en el sentido de una indebida acumulación de poderes y funciones, toda vez que en un estado de derecho ningún poder es, ni debe pretender ser omnímodo, pues ello propicia el ejercicio arbitrario de la función pública.

 

 

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