"Pedimos a Ecuador y Colombia todas las explicaciones del caso": diario El Comercio

Un día después de que el presidente Lenín Moreno confirmara la muerte de tres de sus trabajadores, el diario ecuatoriano lamenta la noticia "más triste" que haya vivido desde su fundación.

El viernes pasado, el presidente Lenín Moreno confirmó el asesinato del equipo de "El Comercio". Las reacciones no se hicieron esperar.AFP

El reportero Javier Ortega, el fotógrafo Paúl Rivas y el conductor Efraín Segarra, todos trabajadores del diario ecuatoriano El Comercio, viajaron a finales de marzo para hacer un cubrimiento periodístico en Mataje, provincia de Esmeraldas, frontera con Ecuador. Para ese momento Guacho, jefe de una de las disidencias de las Farc, ya había cometido dos actos violentos que para Ecuador resultaban novedad: con explosivos había causado la muerte de cuatro marinos y, con explosivos también, había afectado una estación policial. 

El viernes pasado, el presidente Lenín Moreno confirmó que Ortega, Rivas y Segarra no volverían a casa; que Guacho y sus hombres los habían asesinado y que, para probarlo, habían enviado las fotos a Noticias RCN de las cuales ya se podía decir que eran ciertas. Mientras estuvieron secuestrados, tanto Ecuador como Colombia insistieron en manejar este caso como si se tratara de un asunto de bajo perfil; la reacción de toda América Latina en contra de este crimen atroz demuestra que de bajo perfil no tenía nada. 

(Lea: Silencio jamás: ¡periodismo siempre!)

Este sábado, en su editorial, el diario El Comercio refleja su dolor, su aflicción, la pena que le da que en más de 100 años de ejercicio periodístico, por primera vez, tenga que decirles adiós a tres de los suyos bajo circunstancias tan difíciles. El Espectador, un diario que conoce de primera mano la realidad que hoy encaran los colegas ecuatorianos, reproduce su editorial de hoy. 

"La jornada se nubló con la ratificación de un drama esbozado en la víspera: el asesinato del equipo periodístico de este Diario secuestrado hace 19 días en Mataje. El Presidente dio a conocer al país la triste noticia -la más triste en lo que va del siglo para esta casa periodística-, que atañe a la salud emocional de un grupo unido para la tarea diaria de hacer buen periodismo en medio de circunstancias muchas veces hostiles y ahora lastimadas brutalmente por la tragedia.

La muerte de Javier Ortega, Paúl Rivas y Efraín Segarra sacudió al Ecuador civilizado que no dejó, desde la primera noche del secuestro, de expresar su saludo solidario y honda preocupación. Ese dolor embarga a sus familias con quienes nos solidarizamos y a quienes acompañamos desde los minutos siguientes al acto violento.

Los periodistas de El Comercio llegaron desde hace años a las zonas tensas de las fronteras para contar historias, narrar la vida de los habitantes, poner en evidencia las fallas de seguridad en una zona vulnerable de sinuosos ríos, selva espesa y cejas de montaña. Nuestro equipo en pleno ejercicio de la libertad, el derecho y el deber de informar, cumpliendo con todos los protocolos y con el consentimiento de la autoridad militar al mando de la zona próxima a Mataje, fue en busca de los insumos y datos para que el país esté mejor informado. Y no volvió...

(En video: ¿Por qué alias 'Guacho' asesinó a los periodistas ecuatorianos?)

La respuesta inmensa de la gente, de los medios serios y de los colegas de oficio no se ha dejado esperar y se ha volcado generosa. Es una actitud que esta casa editorial y su sólido y competente componente humano jamás olvidará. El lugar donde se produjo el secuestro es una zona que, desde hace años, se presta para la actividad siniestra y sigilosa de narcotráfico, contrabando, y venta de armamento ilícito.

En algunas de esos parajes naturales varias veces, se han refugiado grupos insurgentes oriundos del país del norte. Desde la época del Presidente Roldós hasta el bombardeo de Angostura, donde murió el cabecilla de las Farc, alias Raúl Reyes, los momentos han sido decidores. Esta vez grupos que el Presidente señaló como narcos desataron una ofensiva de atentados terroristas con explosivos contra el Ecuador que se llevaron la vida de 4 marinos, dejaron varios heridos y dan su golpe desgarrador con la muerte violenta del equipo de El Comercio.

Las Fuerzas Armadas y la Policía reforzaron sus operativos de control en la provincia de Esmeraldas, allá donde los criminales operan y lo han hecho desde hace años bajo la amenaza y el miedo.

Desde la convicción de seguir haciendo un trabajo positivo, prevalidos de las garantías que debe brindar el Estado a los habitantes para su desarrollo y desempeño, solidarios también con los habitantes del sector afectado por el crimen organizado, con sello transnacional, pedimos a los gobiernos de Ecuador y Colombia todas las explicaciones del caso para saber lo que sucedió, con verdad y detalle por el derecho que tiene la opinión pública, las familias de nuestros compañeros y el dolor nacional expresado en estos días de tragedia y luto. Hoy debemos, unidos, reconstruir el tejido social vulnerado alcanzar seguridad y brindarle la paz urgente".

(Lea: Secuestro y asesinato de periodistas, una tragedia que Ecuador no conocía)