Periodista Katia Salem denuncia que recibió amenazas por sus investigaciones en La Guajira

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A través de WhatsApp, la comunicadora recibió varios mensajes con amenazas de muerte contra ella y contra su hijo de 11 años. Ella, por su parte, advirtió que sus investigaciones ya están en manos de las autoridades.

La periodista Katia Salem Ospino, quien se ha dedicado a denunciar hechos de corrupción en la Guajira, afirmó haber sido víctima de amenazas en su contra y en contra de su familia. A través de su cuenta de Twitter, la comunicadora señaló que cree que las amenazas son resultado de las investigaciones que ha publicado sobre la mafia en esa zona del país.

En esa misma publicación del pasado martes 22 de septiembre la comunicadora advirtió que “si me llega a pasar algo a mí, a mis hijos o a alguien de mi familia, igual van a ser publicadas (sus investigaciones). Mi muerte no va a impedir que se conozca la verdad. Acabo de entregarle a las autoridades toda la información, pruebas, documentos, audios y demás cosas para que actúen”.

El lunes 21 de septiembre la periodista recibió varios mensajes de WhatsApp, desde un número registrado en Venezuela, en los que la amenazaban de muerte. “Qué tristeza que tu hijo bello va a quedar sin madre”, “Tu hijito hermoso va a quedar huérfano”, “Katia qué tristeza que tu hijo quede huerfanito”, advertían los mensajes, acompañados de una foto del menor.

Ella pregutó quién le hablaba, en respuesta, recibió una nota de voz: “no somos ningunos cobardes, somos un grupo bueno, deja de estar echando tanta paja, oíste, cálmate porque voy a dejar a tu hijo huérfano o a vos te voy a dejar sin hijo”, le advirtió un hombre.

Desde ese mismo momento, la comunicadora que trabaja para Noticias UNO y para el Portal Nueva Prensa contó lo que estaba pasando en su cuenta de Twitter. “Hoy de la manera más vil y cobarde, criminales amenazan con asesinarme y matar a mi hijo de 11 años. Todos me preguntan que de donde provienen las amenazas, que si es Kiko Gómez, que si son los Gnecco, que si es Marquito, pues NO, creería que no”.

En ese momento, manifestó que sus sospechas estaban dirigidas hacia el rector de la universidad de la Guajira, Carlos Arturo Robles, afirmando que este quería impedir a toda costa que se conociera una investigación que adelanta Salem en su contra. “Ni un ejército completo de bandidos venezolanos van a impedir que yo publique lo que ya tengo. La verdad y la palabra siempre serán mi más grande herramienta”, expresó la comunicadora.

El diálogo con El Espectador, Salem aclaró que cuando dijo que sus sospechas estaban dirigidas el rector Robles es porque así lo siente, pues asegura que, desde hace tres meses, cuando él se enteró que ella estaba desarrollando una investigación sobre la corrupción en el interior de la universidad ha intentado persuadirla de que las cosas no son como ellas las descubrió.

“Cuando estuve grabando en la Guajira la semana pasada se presentaron unas situaciones complejas. Llegué a la universidad, al rato llegó él y puso personal alrededor de donde yo estaba grabando para capturar información sobre lo que yo estaba diciendo. Me imagino que entra su preocupación y se dan estas amenazas. Cuando hice otros trabajos, el rector decía que qué maravilla de periodista, pero dejé de ser la heroína cuando empecé a investigarlo a él", explicó la periodista.

Agregó que el rector la denunció por calumnia e injuria, pero que ella como ciudadana también tiene el derecho de denunciar a la persona de quien sospecha. Katia decidió hacer visible su caso y publicarlo en las redes sociales, luego de consultar con sus jefes qué podía hacer para contener este acto criminal que involucra a su hijo de 10 años.

“Como madre tenía que ser responsable y buscar la manera de salvaguardar a mi hijo y la única manera es haciendo visible esta situación. Eso es lo que no tolero, que se metan con mi muchachito. Cuando asumimos el deber de ser periodistas estamos sometiéndonos al riesgo de que nos amenacen y nos quieran hacer daño, pero no voy a tolerar que pongan en una línea de fuego a mi hijo, no voy a permitir”, enfatizó Salem, quien continúa trabajando desde su casa y tuvo que prohibirle las salidas a su pequeño.

Pero no es la primera vez que Salem recibe amenazas. De hecho, desde hace al menos siete años la acompaña un esquema de seguridad de la Unidad Nacional de Protección porque a lo largo de su carrera periodística ha sido blanco de varios atentados. “He estado amenazada por temas de restitución de tierras, hice parte del equipo de investigación de Noticias Uno que revelaba semana tras semana la investigación que llevó a la condena de Kiko Gómez, un día me corretearon, otro día me dañaron los equipos, los motivos han sido muchos”, indicó

Debido a las recientes intimidaciones, la UPN está estudiando la posibilidad de ajustarle el esquema, si así se requiere.

Asimismo, la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) rechazó las amenazas en contra de la periodista y manifestó preocupación por su seguridad y la de su familia. En ese sentido, le solicitó a la Fiscalía que investigue los hechos y lleve a los responsables de estas intimidaciones ante la justicia.

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