Piden investigar a dos generales del Ejército por "falsos positivos" en el Eje Cafetero

Se trata de los oficiales Emiro José Barrios y Jorge Enrique Navarrete, quienes habrían tenido conocimiento en 66 ejecuciones extrajudiciales.

Ante la Fiscalía General será radicada una solicitud para que se investigue formalmente a los general activos del Ejército Nacional, Emiro José Barrios y Jorge Enrique Navarrete por su presunta participación y conocimiento en 66 ejecuciones extrajudiciales registradas entre 2004 y 2009 en el Eje Cafetero.

La solicitud será presentada por el abogado Germán Romero, quien representa a los familiares de jóvenes que fueron presentados como guerrilleros abatidos en combate, al considerar que existen pruebas documentales y testimoniales suficientes para vincular a los dos oficiales en estos hechos en los que existen 92 víctimas reconocidas.

“Adicionalmente falsificaron las actas por las cuales pagaban las supuestas recompensas, cuando ellos eran el comandante y el segundo comandante de la Brigada VIII del Ejército con sede en Armenia”, explicó el abogado al considerar que debido a su fuero la solicitud será presentada ante la Unidad Delegada ante la Corte Suprema de Justicia.

Igualmente existen testimonios que vinculan al general Navarrete de haber participado en otras ejecuciones extrajudiciales en el Batallón Rondón y La Popa, “según la investigación adelantada por organismos nacionales e internacionales está vinculado a la comisión de 50 ejecuciones extrajudiciales en la Costa Norte y después llevó ‘su experiencia’ al Eje Cafetero. En estos hechos participaron el Batallón Martires de Puerres y la Oficina de Envigado, así como estructuras criminales que asesinaron a jóvenes en Pereira y Manizales”, precisó.

El abogado aseguró que el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón mintió en sus declaraciones a la opinión pública cuando aseguró que no existían oficiales investigados por los denominado “falsos positivos”.

Frente al caso del general (r) Mario Montoya manifestó que existen declaraciones que lo vinculan como el determinador de ejecuciones extrajudiciales que se dieron en Colombia entre el 2007 y el 2008 “a través de su programa radial de Brigada todos los lunes en el cual pedía ‘ríos de sangre’ a cada una de sus unidades del país”.