'Pido perdón por no actuar a tiempo'

El expresidente de Interbolsa fue el único de los nueve primeros procesados del descalabro bursátil que aceptó cargos por dos de los cuatro delitos que le imputaron.

Rodrigo Jaramillo, expresidente de Interbolsa, fue el único de los nueve procesados que aceptó cargos. / Andrés Torres

“Pido perdón por no haber tenido la suficiente entereza para frenar las operaciones cuando se desbordaron”, fueron las palabras de Rodrigo Jaramillo, el expresidente de Interbolsa y el único que aceptó su responsabilidad en el proceso que se adelanta contra el primer grupo de nueve personas que habrían participado en el descalabro bursátil más grande del país. Jaramillo admitió su responsabilidad total por el delito de manipulación fraudulenta de acciones y parcial por la conducta de administración desleal, ya que aseguró que él no conocía el préstamo de $20.000 millones que había hecho el BBVA a la comisionista y esas operaciones no estaban dentro de sus funciones.

El incumplimiento en el pago de este préstamo, según indicó la Fiscalía, fue el inicio de la investigación que destapó el escándalo en Interbolsa. En cuanto a los delitos de concierto para delinquir y operaciones ilegales, Jaramillo no los aceptó y manifestó que él no fue la persona que gestó el descalabro. Otro de los grandes protagonistas de los polémicos repos —que terminaron incrementando el valor de las acciones de Fabricato en 214% entre 2011 y 2012—, Alessandro Corridori, no aceptó ninguno de los cargos que le imputaron —concierto para delinquir, manipulación fraudulenta de acciones y administración desleal—. Corridori señaló que no se concertó con ningún directivo de la comisionista para orquestar el desangre financiero. No obstante, era el mayor beneficiario con estas maniobras,

Asimismo, el empresario italiano y máximo accionista de Fabricato puntualizó que siempre actuó conforme a las leyes del mercado financiero. En cuanto a María Eugenia y Claudia Jaramillo, esposa y cuñada de Corridori, tampoco aceptaron cargos. Claudia fue enfática en advertir que ella nunca fue directiva de Interbolsa y que su trabajo fue netamente operacional. Otro de los procesados, Carlos Arturo Neira, representante legal de P&P Investment, tampoco se acogió a los señalamientos que le hizo la Fiscalía, que aseguraba que Neira había sido uno de los socios más importantes de Corridori para inflar las acciones de la empresa textilera en la bolsa .

Javier Tomás Villadiego, imputado por los mismos tres delitos, negó ser responsable de aumentar los cupos de endeudamiento —que ocasionaron la pérdida de más de $340.000 millones— al Grupo Corridori. Advirtió que, a pesar de que era el director del Cómite de Riesgos, sus funciones eran limitadas, nunca tomó decisiones que afectaran los cupos de repos porque, supuestamente, sus determinaciones fueron por montos mucho menores. El otro directivo que se encuentra en el primer grupo de imputados es Mauricio Infante Niño, expresidente de Interbolsa Sociedad Administradora de Inversiones (SAI). No aceptó cargos.

Infante Niño es señalado de ser el cerebro de la triangulación de dineros entre la SAI, la Clínica Candelaria y el holding de Interbolsa, en la cual intentaban a través de un préstamo de $78.000 —dinero que pertenecía a la cartera colectiva Credit— tapar el hueco fiscal que habían dejado las operaciones repo. En medio de la audiencia, el expresidente de la SAI manifestó que desde hace un año sufre de un trastorno mental y que día a día tiene que tomar medicamentos que regulan su estado emocional y de salud. La jueza 64 de garantías solicitó entonces que Medicina Legal le realice una valoración y que Infante entregue su historia clínica.

Los últimos del grupo, y que tampoco aceptaron su responsabilidad por el delito de operaciones no autorizadas con accionistas o asociados, fueron los hermanos Eduardo y Luz Andrea Colmenares. En su defensa, el propietario de la Clínica Candelaria aseguró que siempre estuvo en contacto con los directivos de Interbolsa, quienes le aseguraron que el Comité de Riesgos había aprobado el crédito y que la Superintendencia Financiera les dijo que esa operación era legal.

El vicefiscal Jorge Perdomo manifestó que la aceptación parcial de cargos de Rodrigo Jaramillo demostraba que esta es una “investigación seria y llevada a cabo con efectividad y eficacia, que hace que el cerebro del descalabro financiero acepte su responsabilidad. Podemos decirle a Colombia que en este caso no habrá impunidad”. Al cierre de esta edición la Fiscalía, con tres maletas llenas de pruebas y documentos que evidencian el descalabro bursátil, solicitaba la medida de aseguramiento de los nueve procesados.

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