Policía tras la pista del patrullero que mató al grafitero, Diego Felipe Becerra

En contra del patrullero Wilmer Antonio Alarcón, condenado por el delito de homicidio agravado, se emitió circular roja por parte de la Interpol.

En un documento de cinco páginas la Secretaria General de la Policía Nacional presentó las acciones que se han adelantado en los últimos meses para dar con el paradero del patrullero Wilmer Antonio Alarcón, condenado por su participación en los hechos que rodearon la muerte del joven grafitero Diego Felipe Becerra Lizarazo en extraños hechos registrados el 19 de agosto de 2011 en el norte de Bogotá.

En uno de los apartes del documento se hace referencia que todas las unidades tienen conocimiento sobre la orden de captura emitida por un juzgado de conocimiento en contra de Alarcón Vargas el pasado 22 de agosto. “Para que en caso de ser requerido en puestos de control, puertos, aeropuertos o terminales terrestres, sea capturado y puesto en disposición de la autoridad competente”.

Las autoridades hicieron labores de verificación en el domicilio de la madre del patrullero, así como en el vecindario sin embargo no se obtuvo información alguna que “permitiera orientar su ubicación”. “En coordinación con la Oficina Central Nacional OCN Interpol, se realizaron los trámites para la expedición de la notificación roja, la cual ya fue publicada, para que en el caso de ser ubicado por alguna autoridad internacional se haga efectiva la captura y extradición del prófugo”.

“Se realizaron actividades de vecindario y verificación en las 22 empresas de servicio de transporte intermunicipal, a fin de constatar registros a nombre del señor Wilmer Antonio Alarcón Vargas, durante el período que lleva prófugo, sin obtener registro alguno”

Igualmente se le ha solicitado a la Fiscalía General información proveniente de “búsqueda selectiva de datos e interceptación de comunicaciones, con el fin de realizar verificaciones de anotaciones migratorias a nombre del señor Wilmer Antonio Alarcón Vargas y realizar seguimiento mediante el rastreo de abonados telefónicos, sin que estas hayan sido emitidas, aduciendo de manera verbal que ella tenía su Policía Judicial que es el Cuerpo Técnico de Investigaciones, CTI, que por tal motivo, no emitiría órdenes a la Policía Judicial a la Policía Nacional”.

En el documento firmado por el coronel Pablo Antonio Criollo Rey se señala que no se ha publicado la fotografía del patrullero en los carteles de “los más buscados” puesto que el procesado ya está completamente identificado y se han realizado diferentes acciones para dar con su paradero.

“La publicación de este tipo de afiches o carteles pone en sobre aviso a la persona sobre la cual recae la publicación y puede afectar ostensiblemente las actividades de inteligencia o investigación criminal que adelantan las autoridades con el fin de dar captura al mismo, para ser dejado a buen recaudo de las autoridades judiciales”, señala.

Para el próximo 19 de enero quedó fijada la audiencia en al cual se conocerá el monto de la condena en contra del patrullero por su responsabilidad en el delito de homicidio agravado. En el juicio se demostró que sin razón o motivo alguno le disparó por la espalda al joven de 16 años después de perseguirlo por varias cuadras en la calle 116 con Avenida Boyacá.

El uniformado enfrenta otro proceso por participar en el plan para manipular la escena del crimen. La Fiscalía General sostiene que se buscó una pistola en el mercado negro para ubicarla en el lugar y así justificar que el joven había sido herido cuando intentó agredir con el arma de fuego al patrullero.

Sin embargo, las pruebas de balística demostraron que el arma hallada no funcionaba, además que el joven no tenía rastros de haber disparado o portado siquiera la pistola. Igualmente en la investigación se cayó la declaración dada por el mismo Alarcón sobre el hecho que el joven pertenecía a una banda de atracadores que minutos antes había asaltado un bus de servicio público.