Policías golpearon al primo del senador Iván Cepeda antes de matarlo, asegura la Fiscalía

El organismo investiga a 13 uniformados por homicidio agravado y adulteración de la escena del crimen, en relación con la muerte del profesor Francisco Ocampo Cepeda en 2013, en Cali.

La audiencia de imputación de cargos contra 13 miembros de la Policía por la muerte de Francisco Ocampo se realiza a esta hora en los juzgados de Paloquemao, occidente de Bogotá. Gustavo Torrijos

A esta hora avanza la audiencia de imputación de cargos en contra de los 13 policías señalados de haber participado en el asesinato de Francisco Javier Ocampo Cepeda, primo del senador Iván Cepeda, el 4 de agosto de 2013 en Cali (Valle del Cauca). Durante la diligencia judicial, la Fiscalía negó la versión de la Policía, la cual aseguró que el profesor Ocampo habría disparado contra un grupo de uniformados luego de haberse negado a ser requisado. Producto del encuentro entre la Policía y Ocampo, este y el patrullero Olmes Blanco Barrera fallecieron. El primero murió de manera instantánea, mientras que el uniformado murió minutos después en una clínica.

(En contexto: Legalizan captura de policías por asesinato de primo del senador Cepeda)

El ente investigador sostuvo que ese día sí hubo un enfrentamiento con los patrulleros, ocurrido en el barrio las Brisas del Limonar al sur de Cali, pero con otra persona, quien abandonó el lugar de los hechos sin ser capturada. La persona que habría disparado a los uniformados también habría dejado su arma Taurus, la cual, señaló el ente investigador, fue la que hirió al patrullero Blanco Barrera. Una hora después, dijo el fiscal del caso, al lugar del enfrentamiento llegaron miembros del CTI con el reporte de que sólo una persona había fallecido: el profesor Ocampo Cepeda. Una hora después, los funcionarios judiciales se enteraron de la muerte del patrullero.

La Fiscalía señaló que esa misma noche, en el puente de la avenida Simón Bolívar de la capital del Valle (a pocos minutos del barrio Brisas del Limonar), los habitantes de esa zona aseguraron que en la madrugada un hombre fue fuertemente golpeado por la Policía y que este iba acompañada de otro más. La Fiscalía dijo que la persona golpeada era Ocampo Cepeda. Testimonios recogidos por el ente investigador manifiestaron que durante los días del funeral del profesor, su hijo comentó a familiares y amigos que esa noche iban los dos. Sin embargo, él no habría admitido estos hechos públicamente por las amenazas que recibieron y que los llevaron al exilio y a su núcleo familiar. 

El relato hecho por el hijo del profesor señala que los uniformados llegaron disparando al lugar y que su padre tuvo que saltar hacia un matorral para protegerse de las balas. Mientras que él salió corriendo para su casa y que no supo nada más de lo que ocurrió. El fiscal del caso, basándose en las necropsias hechas al cuerpo de Ocampo Cepeda, dijo que se encontraron severos golpes en su cabeza. La Fiscalía señaló que "los patrulleros, al no encontrar a la persona que les estaba disparando en el barrio Brisas del Limonar -de común acuerdo- decidieron aprovecharse de la situación (…) ‘legalizar’ la muerte del profesor y hacerlo parecer de que él fue quién disparó la pistola taurus”.

Lo que da fuerza a esta teoría, según la Fiscalía, son los peritajes de balística en los que en el cuerpo del profesor no se encuentran residuos de pólvora en sus manos, es decir, que Ocampo Cepeda no habría disparado ninguna arma de fuego. Además, el perito habría señalado que los cinco impactos de bala encontrados en el cuerpo del profesor no corresponden con lo que se encontró en la escena. “No sabemos dónde falleció el profesor. Lo que sí es claro es que el cuerpo del profesor tuvo que ser movido para alojarlo en el lugar en donde dicen los uniformados que se presentó el enfrentamiento”, aseguró la Fiscalía.

“La información obtenida por el CTI señala que no se puede establecer hacia dónde habría disparado Ocampo Cepeda desde el lugar señalado por los uniformados. Al perito le llama la atención que los relatos que dan los uniformados sobre de dónde disparó el fallecido patrullero Blanco no concuerden, al igual que los testimonios de los patrulleros Muñoz y Areiza sobre sus disparos”, señaló la Fiscalía. El ente investigador, según entrevistas recolectadas, señaló que el teniente Bruno Yesid Lozano habría movido el cuerpo del profesor, mientras  que el sargento Madrid también habría manipulado el arma Taurus 9 mm.

Otra de las revelaciones hechas por la Fiscalía es que en una nueva inspección, una semana después de los hechos, se encontraron en el lugar donde se había dado el supuesto enfrentamiento unas gafas y un carnet del profesor Ocampo Cepeda. Era un hallazgo extraño para los investigadores del CTI, al punto que uno de ellos indicó dejó constancia de que el lugar donde se hizo el levantamiento del cuerpo del profesor Ocampo se revisó “exhaustivamente” y no se encontró nada. En las fotos del levantamiento tampoco se registró la presencia de los dos objetos. Los investigadores, según la Fiscalía, se dieron cuenta en la noche de los hechos de quién era la persona muerta, porque los policías tenían la documentación del profesor y un carnet de uno de los colegios para los que trabajaba Ocampo.

Según el organismo investigativo, en la reconstrucción del enfrentamiento en el barrio Brisas del Limonar participaron los patrulleros Mario Alejandro Velandia, Elkin Fabián Contreras, Juan Esteban Caro Zapata, Héctor Alexander Castrillón, Jesús Clemente Muñoz, Alexander Reina, James Madrid Valenzuela, Johan Felipe Ortiz Restrepo, Jonathan Areiza Caicedo, Johan Felipe Ortiz y Saúl Manquillo. Con base en las declaraciones de los policías, un investigador del CTI realizó un reporte en el que señaló que las posiciones señaladas por algunos los uniformados durante el presunto enfrentamiento, no coincidían con los impactos de bala recibidos por el profesor Ocampo. Además, que tampoco se recogieron vainillas de las armas de los uniformados en el lugar presuntamente habían disparado.

Entre los investigados también está el coronel William Sánchez, subcomandante de la Policía Metropolitana de Bogotá; el coronel Carlos Andrés Mora, comandante (e) de la Policía en Vaupés;  y el mayor Oscar Rojas Yopaza, adscrito a la Unidad Especial Cusiana de la Dirección de Protección de la Policía (Dipro).